ALGUNOS PERSONAJES HISTÓRICOS EN LAS CALLES DE SEVILLA
Joaquín Goyeneta y Jacobs.
Joaquín Goyeneta y Jacobs, destacado miembro de la
administración municipal sevillana. Goyeneta desempeñó el cargo de procurador
mayor de Sevilla y tuvo un papel decisivo durante la ocupación francesa,
negociando la capitulación de la ciudad ante las tropas napoleónicas el 1 de febrero
de 1810. Obligado por el rey José Bonaparte, ejerció como corregidor de Sevilla
entre 1810 y 1812, cargo que aceptó bajo la amenaza de ser expulsado de España
y de sufrir la confiscación de sus bienes. Durante aquellos años se
emprendieron importantes reformas urbanísticas, entre ellas la demolición del
convento de la Encarnación para construir el Mercado de Abastos de la
Encarnación, así como la desaparición de las antiguas parroquias de Santa Cruz
y de la Magdalena para crear nuevos espacios públicos. Tras la restauración de
Fernando VII, volvió a ocupar responsabilidades municipales como asistente
interino entre 1814 y 1816.
CALLE GOYENETA, cerca de la embocadura con la Calle de la Compañía vemos esta fotografía de los años veinte en la que en primer plano a la izquierda se nos muestra la fachada del Palacio de Goyeneta y aquella otra portada que vemos allá al fondo, perteneciente a las traseras de la vieja Casa Profesa de los Jesuitas por la que éstos salían a dar un plato de sopa a los pobres que se agolpaban por allí por esta razón a ésta calle durante bastante tiempo se la denominó como “Calle de la Sopa”, hasta que en el año de 1864 la calle pasó a ser dedicada a Don Joaquín Goyeneta y Jacobs, Procurador de la ciudad