lunes, 8 de junio de 2026

AREA CENTRO 1

Colegio de Santo Tomás (Derribado).

El antiguo Colegio de Santo Tomás fue una de las instituciones docentes y religiosas más importantes de la Sevilla moderna. Fundado por iniciativa del dominico Fray Diego de Deza, nació con la vocación de convertirse en un gran centro de formación teológica y humanística, capaz de situar a la ciudad entre los principales focos universitarios del reino.

La idea inicial de Deza era establecer el colegio en el convento de San Esteban de Salamanca, para lo que obtuvo autorización del papa León X en 1515. Sin embargo, el arzobispo consideró que Sevilla necesitaba con urgencia un centro de estudios superiores que complementara la enseñanza impartida en el convento dominico de San Pablo.

Compró unas casas paredañas con el convento, en la calle Cantarranas, para anexionarlas a éste, obteniendo de nuevo el correspondiente permiso pontificio el 14 de abril de 1516. No obstante, al procederse a la inspección de los cimientos de las casas, el terreno resultó poco apto por el alto nivel de humedad que presentaba, lo que determinó un cambio de emplazamiento. El 15 de marzo de 1516 adquirió unas antiguas casas, en las inmediaciones de la Catedral, entre el Alcázar y las Atarazanas y cerca del postigo del Carbón, que fueron de la reina doña María de Padilla, esposa de Pedro I, en esa fecha propiedad del Cabildo eclesiástico, en las que finalmente hizo la fundación, con la expedición de una nueva bula dada por León X el 14 de noviembre de 1516.

El colegio fue inaugurado solemnemente el 28 de noviembre de 1517 bajo la advocación de Santo Tomás de Aquino. Desde sus comienzos acogió a frailes dominicos seleccionados de distintos conventos y provincias de la orden, que recibían formación en Teología, Artes y Gramática. Gracias a las importantes rentas y propiedades que Deza destinó a su mantenimiento, la institución pudo consolidarse rápidamente y desarrollar una intensa actividad académica.

Colegio de Santo Tomás (a la izquierda). Sevilla,  (ver) (CC BY 3.0)

Las aspiraciones de su fundador iban mucho más allá de la creación de un simple colegio conventual. Su propósito era convertirlo en una auténtica universidad capaz de otorgar grados académicos equiparables a los de los principales centros del reino. Este objetivo se alcanzó definitivamente cuando el emperador Carlos I le concedió en 1545 el rango de Universidad. Desde entonces, el Colegio de Santo Tomás se convirtió en uno de los dos grandes centros universitarios históricos de Sevilla, junto al Colegio de Santa María de Jesús (leer mas), origen de la actual Universidad de Sevilla.

A lo largo de los siglos XVI, XVII y XVIII el centro vivió una etapa de notable esplendor. Sus instalaciones fueron ampliadas y reformadas en diversas ocasiones, llegando a contar con un claustro de dos plantas, capilla, refectorio, biblioteca y varias aulas. La enseñanza se enriqueció progresivamente con nuevas cátedras, incorporándose incluso estudios de Matemáticas en el siglo XVIII. De sus aulas salieron destacados religiosos, intelectuales y misioneros que desempeñaron un papel relevante tanto en España como en los territorios americanos.

El Colegio se integró plenamente en la vida piadosa y festiva de la ciudad. Así en 1704 se sumó a la celebración del cumpleaños del rey, sacando el 3 de febrero una lúcida máscara con un carro triunfal ricamente adornado con terciopelo rojo y galones de oro, y con el retrato del monarca; por su parte los alumnos iban a caballo con ostentosos ropajes proclamando ingeniosas cuartetas jocosas que amenizaban el cortejo mientras un coro de ninfas también a caballo portaba el retrato de la reina.

El carro del Parnaso (de la mascarada realizada para la proclamación de Fernando VI) pasando frente al colegio de Santo Tomás. Grabado de Agustín Moreno sobre un dibujo de Domingo Martínez. 1742. (ver) (CC BY 3.0)

El edificio ocupaba una extensa manzana delimitada aproximadamente por las actuales calles Tomás de Ibarra (del Aceite), Almirantazgo (Alfolí), Adolfo Rodríguez Jurado (plaza de santo Tomás) y la avenida de la Constitución. Su presencia configuró durante siglos una parte fundamental del paisaje urbano del entorno catedralicio. El acceso principal se realizaba desde la entonces plaza de Santo Tomás.

La invasión francesa supuso un duro golpe para la institución. En 1810 las tropas napoleónicas expulsaron a la comunidad dominica y saquearon sus dependencias. Aunque el colegio reabrió sus puertas en 1815, nunca recuperó plenamente su antiguo esplendor. Finalmente, la exclaustración y la desamortización de 1835 pusieron fin a más de trescientos años de vida académica y religiosa.

Tras su cierre, el inmueble tuvo diversos usos civiles y militares, llegando a albergar dependencias del Gobierno Militar y una fábrica de armamento. Sin embargo, el destino definitivo del antiguo colegio quedó marcado por las grandes reformas urbanísticas emprendidas en las primeras décadas del siglo XX con vistas a la celebración de la Exposición Iberoamericana de 1929. En 1927 comenzó su demolición para facilitar la apertura y ensanche de la actual avenida de la Constitución. Como símbolo de aquel derribo, el general Miguel Primo de Rivera participó de forma ceremonial en el inicio de las obras.

Fachada del Colegio Santo Tomás antes de ser derribado (ver) (CC BY 3.0)

1927. Inicio del derribo del Colegio de Santo Tomás. Dando el primer golpe Don Miguel Primo de Rivera (ver) (CC BY 3.0)

Sobre el solar que ocupó durante más de cuatro siglos se levantaron posteriormente los edificios de Correos y de la compañía de seguros Aurora. Aunque desapareció físicamente, el Colegio de Santo Tomás permanece en la memoria histórica de Sevilla como uno de los centros intelectuales más influyentes de la ciudad y como una institución decisiva en el desarrollo de la enseñanza superior sevillana.

Patrimonio

Apoteosis de Santo Tomas de Aquino. Zurbarán, Francisco de. Hacia 1631. Óleo sobre lienzo. 486 x 385 cm. Museo de Bellas Artes de Sevilla. Sala V. Procede de la desamortización de 1840 del Colegio de Santo Tomas (leer mas)

En 1810, durante la invasión francesa, fue depositado en el Alcázar y fue llevado al Museo Napoleón de París. Regresó a España en 1814 y fue devuelto al colegio en 1819. Entre 1820 y 1823 estuvo en la catedral de Sevilla. Posteriormente estuvo de nuevo en el colegio hasta la exclaustración de 1835. En la actualidad está en el Museo de Bellas Artes de Sevilla. 

Martirio de San Andrés. Roelas, Juan de. Hacia 1606-1610. Óleo sobre lienzo. 520 x 346 cm. Museo de Bellas Artes de Sevilla. Sala V. Procede de la Desamortización (1840) de la Capilla de los Flamencos del Colegio de Santo Tomas de Aquino (leer mas)

Realizado por Juan de Roelas para el retablo mayor de la capilla de la Nación Flamenca del colegio. Fue depositado por los franceses en el Alcázar. En la actualidad se encuentra en el Museo de Bellas Artes de Sevilla.

Fray Diego de Deza y Tavera, arzobispo de Sevilla. Zurbaran, Francisco de. Hacia 1631. Óleo sobre lienzo. 211 x 161 cm. Museo del Prado. No expuesto (ver) (CC BY 3.0)

Retrato del arzobispo de Sevilla fray Diego de Deza. Realizado por Zurbarán en torno a 1631 para la biblioteca del colegio.[  Durante la invasión francesa el cuadro se depositó en el Alcázar y, posteriormente, no regresó al colegio. En la actualidad se encuentra en el Museo del PradoMadrid.

La Virgen entregando el Rosario a santo Domingo de Guzmán. Murillo, Bartolomé Esteban. 1638-1640. Óleo sobre lienzo. 207 x 162 cm. Palacio Arzobispal. (ver) (CC BY 3.0)

Realizado por Bartolomé Esteban Murillo  para la capilla de Nuestra Señora del Rosario del colegio. Fue depositada por los franceses en el Alcázar. En la actualidad se encuentra en el Palacio Arzobispal de Sevilla.

La vocación de san Pedro y de san Andrés. Roelas, Juan de. 1610-1615. Óleo sobre tabla. 51,3 x 148 cm. Museo de Bellas Artes de Bilbao. (ver) (CC BY 3.0)

Realizado por Juan de Roelas para el retablo mayor de la capilla de la Nación Flamenca del colegio. Fue depositado en el Alcázar y, tras pasar por el comercio privado, se encuentra en el Museo de Bellas Artes de Bilbao.

La predicación de San Andrés. Roelas, Juan de. 1610-1615. Óleo sobre tabla de roble. 50, 4 x 148,3 cm. Museo de Bellas Artes de Bilbao (ver) (CC BY 3.0)

Realizado por Juan de Roelas en torno a 1610-1615 para el retablo mayor de la capilla de la Nación Flamenca del colegio. Fue depositado en el Alcázar y, tras pasar por el comercio privado, se encuentra en el Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Artesonado procedente del Colegio en la Nave del Lagarto de la catedral de Sevilla (ver) (CC BY 3.0)

Un artesonado mudéjar del siglo XVI, proveniente del desaparecido colegio, se encuentra en la casa consistorial de Sevilla.

Otro artesonado procedente de este colegio fue colocado en 1926 en la Nave del Lagarto de la Catedral de Sevilla. En la década de 1980 se produjo el derrumbe de dicho artesonado, que fue repuesto en 2023.