AREA DE LA MAGDALENA
Calle Muñoz Olivé.
Esta vía
aparece ya documentada en 1441 en un padrón con el nombre de Lombardas,
denominación que se mantuvo, con ligeras variantes, al menos hasta 1665, cuando
figura como Lombardos. Según González de León, el topónimo se relacionaría con
la presencia de italianos procedentes de Lombardía que habrían participado
junto a Fernando III en la conquista de Sevilla. Sin embargo, resulta más
plausible la interpretación de Santiago Montoto, quien vincula el nombre con
los fabricantes de lombardas, es decir, piezas de artillería de gran calibre,
que probablemente residían en la zona. En cualquier caso, desde el siglo XVII
se consolidó la forma Lombardos, aunque en algunos planos del siglo XVIII, como
los de Olavide y Lerena, aparece erróneamente escrita como Bombardas.
En 1913 la
calle adoptó su denominación actual en memoria del comandante Manuel Muñoz
Olivé, fallecido en combate en Melilla en 1911.
El plano de
Olavide de 1771 muestra una ligera inflexión en su arranque, desaparecida
probablemente en el siglo XIX, tal vez como consecuencia de la demolición del
Hospital del Espíritu Santo y la construcción del teatro San Fernando. La
fachada lateral de este último ocupó buena parte de la acera izquierda hasta su
derribo en la década de 1960. Aún en 1852 la calle contaba con una barreduela,
y a comienzos del siglo XX el Ayuntamiento adquirió varias fincas con el fin de
ensancharla.
Hasta 1839
existió un arquillo con una hornacina dedicada a la Virgen del Carmen,
levantado a mediados del siglo XVIII por los frailes del Colegio del Santo
Ángel, cuya parte posterior daba a esta calle. De aquella relación se conservan
todavía algunas vidrieras y pequeñas portadas.
En la
actualidad, Muñoz Olivé se comunica con la calle Rioja y Rosario mediante
pasajes de construcción reciente y mantiene un marcado carácter comercial.
Una placa recuerda la relación de la maestra de artistas Adelita Domingo con el teatro San Fernando.
Detalle del pasaje
Azulejo de Adelita Domingo
Detalles del pasaje
La mayor parte de su antiguo caserío ha
sido sustituida por edificios modernos de oficinas y locales comerciales,
generalmente de cuatro plantas, con fachadas sencillas y escasa ornamentación.
Esta transformación la convierte en una de las vías del centro histórico que más
ha cambiado, al encontrarse en pleno núcleo comercial de la ciudad.
Como excepción, se conserva el edificio
de viviendas de ladrillo visto proyectado por Aníbal González en 1917 en la
esquina con Tetuán. El ambiente de la calle ha evolucionado en paralelo a su
fisonomía y de un carácter más vecinal ha pasado a ser un espacio claramente
orientado al comercio.
Coincidiendo con la apertura del teatro
San Fernando se inauguró también el llamado Café de los Lombardos (ver), que contaba con billar. Asimismo, existió una fuente
pública que se mantuvo al menos hasta finales del siglo XIX.
Café Lombardo. Gustave Doré. (CC BY 3.0)
Hacia 1871 tuvo su sede en esta calle
la Sociedad Francesa de Beneficencia, dedicada a la asistencia de residentes
franceses necesitados, y también hubo un cuartel de Carabineros.
No obstante, la institución más
relevante asentada aquí durante siglos fue el Hospital del Espíritu Santo, cuya
fachada lateral ocupaba buena parte de la acera derecha. De este edificio se
conservaban hasta hace pocos años algunos restos, entre ellos salas cubiertas
con bóvedas de aristas, hoy desaparecidas.
El 5 de enero de 1918 salió por primera
vez la Cabalgata de Reyes Magos de esta calle Muñoz de Olivé, como una placa lo
recuerda.
Calle Muñoz Olivé con la placa de la Cabalgata
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