miércoles, 26 de agosto de 2026

RUTAS POR SEVILLA: Vírgenes

Virgen de la Angustia. Hermandad de los Estudiantes.

La Virgen de la Angustia

La Virgen de la Angustia es una de las imágenes titulares y una de las devociones más arraigadas de la Hermandad de los Estudiantes, corporación fundada en 1924 en el seno de la Universidad de Sevilla.

La elección de esta advocación se produjo ya en los primeros momentos de la hermandad, por sugerencia de su capellán, don Miguel García Miranda. En el Cabildo Fundacional y en los primeros estatutos quedó establecido que la titular mariana recibiría el nombre de Virgen de la Angustia, en referencia a la cuarta de las angustias de María (leer mas), identificada en la tradición devocional con el dolor sufrido por la Madre al contemplar la muerte de su Hijo en la cruz.

La búsqueda de una imagen que encarnara esta advocación acompañó a la hermandad desde sus primeros años. Inicialmente se dio culto a una Dolorosa donada por uno de los hermanos, pero pronto se consideró necesario disponer de una talla que respondiera mejor a la intensidad espiritual que se pretendía transmitir.

En 1930, gracias a las gestiones de Heliodoro Sancho Corbacho, entonces prioste, el escultor Antonio Bidón Villar se comprometió a realizar gratuitamente un nuevo rostro y unas manos de madera de cedro. La imagen, de expresión dramática y mirada elevada hacia el cielo, fue bendecida en marzo de 1931 por el cardenal Ilundain.

Bendición Virgen de la Angustia de Antonio Bidón (1931) (ver) (CC BY 3.0)

Sin embargo, pese a la buena acogida inicial, con el paso del tiempo la hermandad entendió que aquella Dolorosa no alcanzaba plenamente el efecto devocional buscado y emprendió una nueva búsqueda.

La solución llegó de la mano de José Hernández Díaz, quien propuso la adquisición de una Dolorosa que había pertenecido a la desaparecida Hermandad del Despedimiento de Cristo, Santísimo Cristo de las Virtudes y Dulce Nombre de María, conocida popularmente como la Cofradía de los Pescadores y establecida en la iglesia de San Isidoro. Se trataba de una imagen atribuida a Juan de Astorga y realizada en 1817, que hasta entonces había recibido culto bajo la advocación de Dulce Nombre de María. Hernández Díaz consideraba que su expresión dolorosa se adecuaba perfectamente al título de Angustia y que, por su calidad artística, podía ocupar un lugar destacado entre las grandes Dolorosas de Sevilla.

Las gestiones para obtener la imagen culminaron en 1942. La Hermandad solicitó al Arzobispado su cesión para rendirle culto público y privado y, finalmente, la operación se formalizó por 2.000 pesetas, a las que se añadieron otras 500 en concepto de limosna. El importe fue sufragado gracias a las aportaciones de los propios hermanos.

El 1 de octubre de aquel año la Virgen fue trasladada a la iglesia de la Anunciación, donde fue recibida por la Junta de Oficiales y el rector de la Universidad. El 22 de noviembre de 1942 tuvo lugar su bendición bajo la nueva advocación de Virgen de la Angustia, quedando así definitivamente incorporada a la Hermandad de los Estudiantes.

Virgen de la Angustia 

El 16 de abril de 1946, Martes Santo, realizó su primera estación de penitencia con la nueva corporación. El paso de palio que entonces comenzaba a configurarse, diseñado por Joaquín Castilla, suponía una transformación radical respecto al sencillo palio de terciopelo negro sostenido por doce varas de madera pintada con el que había procesionado en su etapa anterior.

Como hemos comentado, la imagen se atribuye a Juan de Astorga, aunque no existe una certeza documental sobre su autoría, debido a la pérdida de los archivos de la antigua hermandad. Pero, los testimonios de la época y sus características formales han respaldado tradicionalmente esta atribución.

Presenta un rostro, de óvalo delicado y proporciones armoniosas, cejas finas y rectas, párpados caídos y una nariz de dibujo preciso. La cabeza se inclina suavemente hacia la derecha y la boca, entreabierta, deja ver los dientes en un gesto contenido de llanto. Su rostro sereno y dolorido es concebido para expresar la angustia de María ante la muerte de Cristo. Sus manos, de dedos largos y elegantes, completan una expresión en la que el dolor no aparece convertido en desgarramiento, sino interiorizado y trascendido, en una combinación de belleza idealizada, serenidad y sufrimiento contenido.

Detalle del rostro

Detalle de una mano

La presencia de las lágrimas ha experimentado, además, una historia singular. Cuando la Virgen llegó a la Hermandad en octubre de 1942 presentaba ya tres lágrimas, una bajo el ojo derecho y dos bajo el izquierdo. 

Año 1942 o 1943. La ampliación permite apreciar las lágrimas de la Virgen. (ver) (CC BY 3.0)

Año 1942 o 1943. La ampliación permite apreciar las lágrimas de la Virgen. (ver) (CC BY 3.0)

Sin embargo, fotografías de 1946 y 1948 muestran que habían desaparecido, probablemente como consecuencia de alguna intervención de conservación que no quedó documentada. Durante décadas el rostro se mantuvo sin lágrimas visibles.

Fotografías de 1946 y 1948 en las que han desaparecido las lágrimas del rostro de la Virgen. (ver) (CC BY 3.0)

Fotografía de 1952. (ver) (CC BY 3.0)

En los primeros años de la década de 1980 fueron incorporadas nuevamente cinco, tres en la mejilla izquierda y dos en la derecha, configuración que se ha mantenido desde entonces.

Fotografía de 1980. (ver) (CC BY 3.0)

Fotografía de 1985. (ver) (CC BY 3.0)

A lo largo de su historia, la Dolorosa ha sido objeto de diversas intervenciones destinadas a garantizar su conservación. Entre ellas destacan las realizadas por José Rivera García, quien intervino en 1944 y 1951; Ricardo Comas, en 1981; Luis Álvarez Duarte, en 1985; Juan José Lupión, en 1997, y el profesor Arquillo, en 2013. Esta última actuación supuso una intervención especialmente importante, al incluir la limpieza integral de la imagen, la consolidación de su estructura y la sustitución del candelero.

En la actualidad, la Virgen de la Angustia recibe culto en un altar propio situado en la nave derecha de la Capilla de la Universidad. El retablo, de carácter neobarroco, fue realizado en los talleres sevillanos de Guzmán Bejarano y bendecido en 1999, con motivo del 75º aniversario fundacional de la Hermandad. Con anterioridad, la imagen había ocupado el altar que actualmente corresponde a la Virgen de los Remedios, titular que había presidido la capilla de la antigua Real Fábrica de Tabacos antes de la llegada de la Hermandad de las Cigarreras.

Virgen de la Angustia en su retablo

Detalles actuales

Detalles actuales