martes, 3 de marzo de 2026

AREA CENTRO 1

Capilla Santa María de Jesús.

HISTORIA



La Capilla de Santa María de Jesús, ubicada junto a la Puerta de Jerez, entre la actual avenida de la Constitución y la calle San Gregorio, constituye el único resto conservado del primitivo Colegio-Universidad fundado a comienzos del siglo XVI por el canónigo sevillano Rodrigo Fernández de Santaella, conocido como Maese Rodrigo. Este complejo docente fue el germen de la primera universidad hispalense y uno de los proyectos culturales más ambiciosos de la ciudad en la Edad Moderna.

Maese Rodrigo, profundamente admirador del modelo académico de la Universidad de Salamanca, aspiró a implantar en Sevilla un sistema similar que promoviera la formación teológica, jurídica y humanística. Tras obtener la aprobación de los Reyes Católicos y la bula del papa Julio II, adquirió terrenos próximos a la Puerta de Jerez para levantar el nuevo colegio-universidad, financiado en gran parte con sus propios recursos.

Las escrituras de compra, fechadas el 13 de junio de 1503, documentan la adquisición de solares pertenecientes al entorno del Monasterio de Madre de Dios, en el área conocida como el Corral de Jerez. En el siglo XV este sector había albergado a parte de la comunidad judía sevillana hasta su expulsión, tras lo cual quedó ocupado por casas arruinadas, corrales y terrenos sin edificar.

Las obras comenzaron en 1506, atribuyéndose el diseño al maestro Alonso Rodríguez. En 1509 el responsable de los trabajos era Antón Ruiz, mientras que la portada fue ejecutada en 1514 por el albañil Manuel Sánchez. El proyecto contemplaba la enseñanza de Teología, Filosofía, Derecho y Medicina, disciplinas fundamentales del saber universitario de la época. Sin embargo, Maese Rodrigo falleció en 1509 sin ver concluida su obra; las clases no se iniciarían hasta 1516.

El conjunto no alcanzaba grandes dimensiones en comparación con los colegios mayores castellanos, pero resultaba suficiente para su función: dos aulas destinadas a doce colegiales, además de dependencias para el personal, con una comunidad que rondaba las veinte personas. El espacio existente entre la capilla y el tramo de muralla conservado en la calle San Gregorio permite intuir la extensión original del edificio.

Tramo de muralla conservado en la calle San Gregorio

El emplazamiento lindaba al sur con el Postigo de Jerez y el arroyo Tagarete, y más abajo con el río Guadalquivir. La cercanía al cauce fluvial hacía de esta zona un área propensa a inundaciones. Existen noticias de riadas desde mediados del siglo XVI; el cronista Francisco de Borja Palomo relata que el 31 de enero de 1544 las aguas penetraron por la Puerta del Arenal, afectando a este sector de la ciudad.

Situación del Colegio de Santa María de Jesús en el Plano de Sevilla de Olavide de 1771, entre la desaparecida "Pza. de Sº Thomas" y la calle San Gregorio. Expresamente se indica "Plaza de la Universidad". Adviértase el arroyo Tagarete en la derecha del plano, dirigiéndose hacia el Guadalquivir. La zona está actualmente muy cambiada, tras las reformas del XIX y lo ensanches previos de la Exposición de 1929. (ver) (CC BY 3.0)

Litografía de Gesdon (1855) de la zona del Colegio-Universidad. Adviértase el abigarrado caserío de la zona, así como la Puerta de Jerez poco antes de ser demolida. El Colegio está justo detrás de la Puerta de Jerez, intramuros. Se puede distingir su capilla a la derecha, la portada y las dependencias universitarias a la izquierda. (ver) (CC BY 3.0)

Esta imagen es la única que se conoce del antiguo Colegio-Universidad de Maese Rodrigo. La foto está fechada en 1899; realizada por la viajera gala María Star, se publicó en un libro francés titulado "Impressions de l'Espagne", que se encuentra en el Laboratorio de Arte de la Universidad de Sevilla, donde fue encontrada por la profesora María Jesús Sanz en 1977. (ver) (CC BY 3.0)

El colegio-universidad funcionó durante casi tres siglos, hasta 1836, cuando la institución se trasladó a la calle Laraña, a la antigua Casa Profesa de los jesuitas, donde residió algo más de cien años. Posteriormente ocuparía la Real Fábrica de Tabacos y, con el tiempo, distintas sedes repartidas por Sevilla.

Tras un breve uso como cuartel de milicias locales, el edificio acogió desde 1848 el Seminario Conciliar, adaptándose sus espacios a las nuevas necesidades. En 1897, la infanta María Luisa de Borbón cedió el Palacio de San Telmo al archidiócesis sevillana para instalar el seminario, y el cardenal Marcelo Spínola ofreció entonces al Ayuntamiento el antiguo colegio-universidad.

En 1920, dentro del proceso de reforma urbana previo a la Exposición Iberoamericana de 1929, se demolieron gran parte de los edificios históricos de la zona para abrir la actual avenida de la Constitución. Se sacrificó este centro docente que había rivalizado durante siglos con el colegio dominico de Santo Tomás.

La capilla se salvó gracias a la intervención del historiador José Gestoso, quien promovió su declaración como Monumento Nacional. La portada pétrea del colegio fue trasladada al compás del convento de Santa Clara.

En la actualidad, la capilla pertenece a la Universidad de Sevilla. Durante años estuvo cedida al Consejo General de Hermandades y Cofradías, que recientemente trasladó su sede a un local cercano en la calle San Gregorio. El edificio mantiene su función religiosa —con celebración diaria de misa— y se utiliza también como espacio expositivo.

Sede del Consejo General de Hermandades y Cofradías en la calle San Gregorio

EXTERIOR

Vista general del exterior

El edificio de la capilla presenta un estilo gótico-mudéjar tardío, con predominio del ladrillo visto, aunque algunas fuentes sugieren que originalmente estuvo enfoscado. Fue consagrado en 1506 aun sin estar totalmente finalizado.

La capilla posee tres fachadas: la principal, orientada hacia la avenida de la Constitución; la lateral de la Epístola, hacia la Puerta de Jerez; y la trasera, que da a la calle San Gregorio.

Originalmente, el acceso se realizaba a través de un patio interior del colegio. La fachada principal, contratada en 1514 a Martín Sánchez, muestra una pequeña portada de ladrillo bicolor con arco conopial enmarcado por alfiz y flanqueado por baquetones góticos. Pese a su sencillez, destaca por la armonía de sus proporciones y por lo inusual de este tipo de arco en el gótico sevillano. Sobre ella se abre un óculo que ilumina el interior.

Fachada principal

Tras el derribo del conjunto universitario, esta fachada quedó expuesta a la avenida y se habilitó un pequeño atrio ajardinado como acceso. En una intervención reciente se recuperó parte de la solería original, visible hoy bajo la pasarela de entrada, adaptada para personas con movilidad reducida.

Solería original

La fachada orientada a la Puerta de Jerez presenta una notable ventana gótica con arquivoltas y tracerías. La coronación del muro muestra merlones escalonados de inspiración omeya. Dos ventanas cuadradas entre pilastras corresponden a reformas del siglo XVII. También se conserva una lápida con inscripción latina alusiva a la fundación, realizada durante una restauración del siglo XIX, en la que puede leerse: "Quis loais fin queris lim/ imfpiale monafti dimor dirime/ humile molleglm humilib jefir/ et dive seninci marie distum/ qui humilia dilisunt". (“Quienes buscáis el fin de las cosas, contemplad este humilde monasterio; morada sencilla, humilde lugar de Jesús y de la divina Señora María, que ama a los humildes”).

Fachada a la Puerta Jerez

Ventana gótica

Lápida

La espadaña, levantada en 1509 sobre el presbiterio por Martín Sánchez, consta de un solo cuerpo con vano de arco de medio punto que alberga la campana. Está ejecutada con ladrillos de dos tonos y presenta pilastras cilíndricas adosadas, rematadas por almenas escalonadas en sus cuatro frentes. Sobre la azotea se eleva una sencilla cruz de cerrajería con veleta.

Espadaña

Detalle

Veleta

En la esquina con la calle san Gregorio destaca una guarda esquina de mármol.

Guarda esquina

En la fachada posterior, hacia la calle San Gregorio, se observan una pequeña ventana saetera con alfiz polilobulado y una gárgola, elementos característicos de la arquitectura gótica.

Fachada a la calle san Gregorio

Ventana saetera

Gárgola

Gárgola

Este modesto pero significativo edificio resume cinco siglos de historia universitaria, religiosa y urbana de Sevilla, siendo un testimonio excepcional del origen de su tradición académica.

INTERIOR

La capilla presenta un interior de gran sobriedad estructural y notable riqueza artística. Se organiza en una sola nave dividida en dos tramos, separados por un amplio arco toral apuntado que actúa como elemento de transición hacia el presbiterio. Este arco aparece ornamentado con cardinas, motivos vegetales inspirados en la hoja del cardo, característicos del repertorio decorativo gótico.

Vista general desde los pies del templo

Vista general desde la cabecera del templo

Detalle del Arco Toral

El tramo más próximo a la entrada se cubre con un alfarje o artesonado de madera de tradición mudéjar, cuya traza geométrica aporta calidez al espacio. En contraste, el presbiterio se cubre con una elegante bóveda gótica de crucería con terceletes, cuyos nervios secundarios refuerzan la estructura y enriquecen visualmente el conjunto, mostrando una factura especialmente depurada.

Artesonado de madera 

Detalle del artesonado de madera 

Bóveda de crucería 

Hasta 1963 la capilla conservó su primitiva solería de ladrillo mudéjar, sustituida en esa fecha por un pavimento de mármol. Sí han llegado hasta nosotros los zócalos de azulejos renacentistas que recubren los muros, realizados con la técnica de cuerda seca y decorados con una variada y delicada policromía, testimonio del alto nivel alcanzado por la cerámica sevillana del siglo XVI.

Detalle del zócalo de azulejos

Detalle del zócalo de azulejos

En los paramentos laterales se disponen diversas pinturas. En el muro izquierdo destacan una copia de la Adoración de los Pastores atribuida a un seguidor de José de Ribera, así como una tabla que representa a la Virgen de la Antigua, datable a finales del siglo XVI. Esta última se sitúa sobre la pequeña puerta ojival que comunica con la sacristía, dependencia hoy de construcción moderna. En el lado derecho cuelgan dos lienzos con figuras de santos del primer tercio del siglo XVII y otro dedicado a San Nicolás de Bari, obra ya del siglo XIX.





Adoración de los Pastores 

Detalle 


Lateral del evangelio del presbiterio

Virgen de la Antigua

Puerta ojival de la sacristía


A los pies del altar se encuentra la sepultura de Maese Rodrigo Fernández de Santaella, fundador del colegio, junto a otros personajes vinculados a la institución. Su lápida (oculta con una alfombra) conserva una extensa inscripción latina y castellana, entre la que sobresale una exhortación de intenso tono espiritual: “Aprended, mortales, a buscar las cosas del cielo”. El epitafio recuerda su condición de presbítero, maestro en Artes y Teología, protonotario apostólico, canónigo y arcediano de Reina en la Catedral de Sevilla, así como la fecha de su muerte, el 20 de enero de 1509, a los sesenta y cuatro años de edad.

Tumba de Maese Rodrigo 

El elemento más sobresaliente de la capilla es el Retablo Mayor, obra de Alejo Fernández, uno de los principales pintores activos en la Sevilla del primer tercio del siglo XVI y autor también de diversas tablas para la Catedral de Sevilla. El artista, de origen alemán y establecido en la ciudad, ejecutó este conjunto hacia 1520.

Retablo Mayor

El frontal del altar se adorna con azulejería del mismo estilo y técnica que el resto del zócalo, aunque enriquecida con reflejo dorado, lo que lo convierte en uno de los escasos ejemplos sevillanos conservados de este tipo de cerámica.

Frontal del altar adornado con azulejería

Desde el punto de vista estructural, el retablo se compone de sotobanco, banco, dos cuerpos y cinco calles, siguiendo aún esquemas del gótico tardío. Sin embargo, las pinturas revelan ya la asimilación de las novedades formales del Renacimiento italiano.

En el banco se sitúa el sagrario en posición central, flanqueado por seis tablas que representan a tres obispos, un Ecce Homo y una Virgen con el Niño de aire bizantino, probablemente traída de Italia por el fundador, junto a figuras como San Agustín y San Benito.

Sagrario

Mitad derecha del banco

Obispo

Santa 

Virgen con Niño

Mitad izquierda del banco

Ecce Homo

Obispo

San Agustín

En las calles laterales del primer cuerpo aparecen los cuatro Padres de la Iglesia Occidental: San Ambrosio, San Agustín, San Jerónimo y San Gregorio Magno. Preside el conjunto, en la tabla central, la imagen de la Virgen de la Antigua, ante la cual Maese Rodrigo ofrece la maqueta del colegio universitario, subrayando el carácter fundacional y académico del programa iconográfico.

Primer cuerpo

San Jerónimo y San Agustín

San Ambrosio y San Gregorio Magno

Virgen de la Antigua

Detalle

Maese Rodrigo ofreciéndole la maqueta de la universidad

El cuerpo superior acoge, en las calles laterales, a San Gabriel, San Rafael, San Pedro y San Pablo, mientras que la calle central está dedicada a la escena de Pentecostés, una de las composiciones más avanzadas estilísticamente de todo el retablo.

El conjunto responde a un programa simbólico coherente, en el que la Sabiduría divina y la inspiración del Espíritu Santo se presentan como fundamentos espirituales de la institución universitaria.

Cuerpo superior

Pentecostés

San Miguel y San Pablo

San Rafael y San Pedro

En el presbiterio, a la izquierda del retablo, se conserva además una imagen escultórica de la Virgen con el Niño que completa el repertorio devocional de esta pequeña pero significativa capilla.

Virgen con el Niño

Detalle

Finalmente llegamos a los pies de la nave con un magnifico cajón de puerta.

Detalle del cajón