miércoles, 17 de agosto de 2022

 AREA DE MACARENA-FERIA

Los Altos Colegios

En la esquina con Resolana se levanta, sobre un basamento, un grupo escolar “Los Altos Colegios”. 

Fue construido por encima del nivel circundante para evitar que los niños sufrieran peligro en caso de las frecuentes riadas del Guadalquivir, sobre un proyecto del arquitecto municipal Aurelio Álvarez Millán, siendo dirigida la construcción por el también arquitecto municipal José Sáenz López. 

Imagen externa

Fue costeado por la Real Maestranza de Caballería en 1892, cuya Junta de Gobierno decidió solemnizar la visita a la ciudad de SM el Rey Alfonso XIII, que tenía 6 años, y su madre la Reina Regente Dª María Cristina de Habsburgo, para conmemorar el cuarto centenario del descubrimiento de América, con la construcción de tres escuelas públicas en la Resolana de la Macarena.

Rotulo superior

Placa conmemorativa de la visita del Rey Alfonso XIII.

El pavimento de los salones eran de cemento sistema “Lafarge”, con un zócalo de azulejos y un cuadro de la Virgen del Rosario, construido en azulejos en la fábrica de los Sres. Mensaque Hermanos de Triana, con la firma del ceramista Manuel Arellano.

Litografías
Azulejo de la Virgen de la Esperanza Macarena

Placa del seguro de "La unión y el Fénix Español"

Azulejo sobre la protección de los pájaros

Especial mención merece los frescos decorativos que realizó el pintor Antonio Cavallini en los frisos y techos de los cuatro pabellones, con un programa pictórico en consonancia con su uso.

En 1937 se realizaron reformas con la intervinieron del arquitecto regionalista Juan Talavera y Heredia y el racionalista Rodrigo Medina Benjumea.

Durante el curso 2005-2006, se realizó una reforma integral del conjunto que proporcionaría el aspecto y condiciones actuales, bajo la dirección del arquitecto Mario Algarin, dejando al descubierto los frisos que habían permanecido ocultos y que estaban muy deteriorados, por la continua readaptación del inmueble a las distintas legislaciones educativas españolas.


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El Mercado de la calle Feria

Es uno de los edificios de servicio más antiguo de Sevilla. Su construcción está fechada en 1719, fue ampliado en 1837 y ha sido reformado en varias ocasiones.

 Se ubica entre la calle Feria y la plaza Calderón de la Barca y esta escoltado por dos edificios históricos: el Palacio de los Marqueses de la Algaba y la Iglesia de Omnium Sanctorum.

Se compone de dos cuerpos separados por un callejón, formados a su vez por naves rectangulares adosadas entre sí, con cubiertas a dos aguas, lo que da lugar a la fachada triangular característica de este tipo de edificios, más alta la central que las laterales. Los arcos de acceso y las ventanas del piso superior tienen el medio punto remarcado en color albero, mientras que las líneas de imposta de los arcos y el resto de molduras horizontales están pintadas de almagra.

Imagen comparativa. A la izquierda el año 1936. Calle Feria junto al Mercado. Taberna “La Alegría de la Feria”. Sentados soldados armados 

Al fondo el Palacio de los Marqueses de la Algaba

Lateral de la Iglesia del Ómnium Sanctorum

Fachada a la calle Feria de uno de los cuerpos

Detalle del Escudo Municipal en la Fachada a la calle Feria

Grabado de Genaro Pérez de Villaamil (1842)

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El mercadillo del "Jueves" en la calle Feria

La actividad que ha definido a la calle Feria ha sido su mercado semanal, el popular “Jueves”, que se viene celebrando desde el s. XIII. 

Sus orígenes lo sitúan en la actual plaza de Calderón de la Barca, pero desde los primeros momentos desbordaría los limites de dicha plaza, ocupando las calles próximas. 

En ella, se le facilitaba la venta de sus artículos a los artesanos, tenderos, comerciantes y mercaderes, como roperos, traperos, carpinteros, caldereros, loseros, almonederos y otros de este género. 

En el s. XV, se alude con frecuencia a la presencia de mujeres, de pequeñas vendedoras y siglos más tarde, en un periódico de 1858 se indicaba que acudían gentes pobres con sus canastos para vender agujas, alfileres y encajes. 

En 1875 era también un mercado de pájaros.

El Jueves en calle Feria. Año 1.900.

El Jueves en calle Feria. Mediados del siglo XX y un puesto actual

Todo este mundo, toda esta actividad que ha generado la calle a través de los tiempos, la ha convertido en el medio de unos tipos y personajes, como los reflejados en la picaresca del Siglo de Oro. 

Así, Cervantes en Rinconete y Cortadillo y El Rufián Dichoso, sitúan acciones de sus picaros en este ambiente. 

Con posterioridad, visitantes extranjeros y autores nacionales, desde Ford a Ferrand y Grosso, pasando por el barón de Davillier, los Montoto, Blasco Ibáñez, Porlán, Chaves, Mas y Pral, etc, y los pintores costumbristas han recreado ambientes o han aludido a esta calle y a sus actividades. 

Según el barón de Davillier (1844) es un mercado de antigüedades conocido y frecuentado por especuladores extranjeros y por aficionados, lo que significa que ya por entonces había dejado de ser exclusivamente un mercado de abasto o de subsistencias y había iniciado la evolución hacia su contenido actual. 

Panel cerámico Cervantino en la plaza Calderón de la Barca 

 ALGUNAS CURIOSIDADES DE SEVILLA

La venta de negros de la Hermandad de los Negritos.

En el suelo de la capilla de Nuestra Señora de los Ángeles (Los Negritos) existe una interesante lápida, sobre Salvador de la Cruz:

AQUÍ ESTA EL HERMANO SALVADOR DE LA

CRUZ CONOCIDO POR EL NEGRODE LA CASA ONDA

SE BAUTIZO A 13 DE MARZO DE 1729 EN LA PILA Q.

S.D CRUZ Y SE ENTERRO EN ESTA CAPILLA DNS

DE LOS ANGELES DOMINGO 12 FEB 1775

ESTE BARON CON EL VALOR DE SU PERSONA SE VENDIO

P. HACER UNA FUNCION A LA YNMACULADA CONCEPCION

P EL DESAGRAVIO CUANDO EN LA CORTE SE NEGO EL MISTE

RIO D ELA PURISIMA EN EL AÑO 1617 (-----) MER

CEDES SUAREZ MAYORDOMO MANUEL (---) Y HER

MANOS EN ESTA LAPIDA CONSAGRO SU MEMORIAAÑO 1787

QUANDO BINO

A ESTA TIERRA

SE INORA

I BI

BIO 113 AÑOS


Salvador de la Cruz, ocupó el puesto de Mayordomo y recaudó muchas limosnas de las casas nobles de Sevilla. Consiguió que el Cardenal Solís (El cardenal Espadachín) fuera nombrado Hermano Mayor Honorario Perpetuo, y este cargo es, desde entonces, renovado por todos los arzobispos y cardenales de Sevilla.

Según reza en la lápida vendió su propia libertad para recaudar fondos para los cultos de la Inmaculada, pero hubo otros dos hombres de color, el Hermano Mayor Fernando Molina y el Alcalde de la Cofradía Pedro Francisco Moreno que igualmente empeñaron su libertad, para celebrar los fastos de desagravio en defensa de la Inmaculada, frente a la homilía denigrante de cierto religioso, y fueron nombrados número uno y dos perpetuos de la Cofradía. 

Se sabe con seguridad el lugar en que se realizó esta venta de su libertad, se trata de la calle Polavieja, en la acera izquierda, tal como se va desde la capillita de san José hacia la plaza de san Francisco. 

Es de comentar que los espectadores de este suceso de venta voluntaria de su propia libertad, se apresuraron a comprar a los negros para devolverles inmediatamente su libertad, pero ellos se reconocieron, desde entonces, como esclavos de la Virgen y llevaron un grillete en el cuello en señal de servidumbre. En memoria de este acontecimiento, se erigió una "Cruz de Piedra" en la calle de Manteros, justo en el lugar de esta venta, que desapareció en 1735.