EXPOSICIONES
Doñana. Doñana a la Intemperie y Línea del Horizonte. Adrián Pujol y Carmen Laffón. 2026.
Doñana a la intemperie
Esta exposición
nace de un gesto de radicalidad: pintar en Doñana a la intemperie, con el
lienzo extendido sobre la tierra y expuesto a los elementos. Cada obra conserva
la huella de ese encuentro directo: no es un registro estático, sino el
testimonio del tiempo vivido bajo la acción de la naturaleza.
En este
proceso, pintar a la intemperie es mucho más que un procedimiento: es una
metáfora de la vulnerabilidad, de la exposición radical del artista a lo que
acontece. Es aceptar la intromisión de lo imprevisible , la imposibilidad de
controlar. La obra no se produce desde un horizonte de dominio sino desde la
apertura a lo que se presenta.
En este
contexto “EL GENIUS LOCI”, el espíritu del lugar se manifiesta con toda su
fuerza. Doñana no aparece como un escenario a representar, sino como un
interlocutor que impone su energía y transforma la percepción del pintor. El
lugar se revela no como escenario, sino como interlocutor.
Esta práctica
implica también una actitud distinta frente a la pintura. El artista renuncia a
imponer significados previos y permite que la pintura, como lenguaje autónomo,
aparezca en plenitud. La obra se presenta como un “otro” distinta al creador,
pero accesible si se la escucha tal cual es.
Genius
Loci/Doñana a la intemperie no es, en última instancia, una pintura del
paisaje, sino una pintura desde el paisaje. No es una mirada sobre Doñana, sino
un acontecimiento en Doñana: allí donde el lugar, la pintura, y el artista se
cruzan para dejar emerger una obra que es tanto materia como tiempo, tanto
fenómeno como espíritu.
Joventino
Reverte
El de Doñana es
un espíritu burlón, como su geología. No es fácil que se entregue, que se
muestre al observador sin exigencias, sin calibrar la sensibilidad del que la
contempla. Otorga su belleza solo si los ojos que la miran saben hacerlo.
Prueba al que la pretende.
Adrián Pujol ha
sabido ajustarse a su mandato, elaborar una obra en la que están presente sus
marismas, sus dunas, sus corrales sus zacayones, sus vetas, su viento, su
lluvia sus amplios horizontes huidizos, su mar .. y, muy importante, las marcas
que los humanos hemos ido dejando a lo largo de los tiempos en nuestro anhelo
de poseerla.
Pujol y Doñana
en una simbiosis elemental en la que se funden en armonioso desorden la pasión
y la belleza, el gesto, en manchas caóticas y precisas como la propia
naturaleza del lugar.
Juan Villa
Adrián Pujol,
es un artista con una trayectoria de más de cinco décadas dedicada a la
exploración del paisaje. Su obra se distingue por un vínculo directo y físico
con el entorno natural, el cual utiliza no solo como sujeto, sino como materia
y testimonio de la experiencia.
Establecido en
Venezuela desde 1974, Pujol se convirtió en una figura clave del arte gráfico
contemporáneo, siendo cofundador del Taller de Huella y miembro del TAGA
(Taller de Artistas Gráficos Asociados). A partir de 1986, su práctica
pictórica dio un giro decisivo al incorporar el paisaje in situ como material
de su obra, estableciendo una relación física y directa con el entorno natural,
realizando más de 180 expediciones de pintura alrededor del mundo.
Patio de Banderas 16
La
marisma madre y la ermita de la Virgen. 2025. Acrílico sobre lienzo. 50 x 200
cm.
Océano
atlántico desde las dunas. 2025. Acrílico sobre lienzo. 95 x 200 cm.
La
casa de Martinazo desde el zacalón de los caballos. 2025. Acrílico sobre
lienzo. 106 x 200 cm.
Detalle
Encuentro
mostrenco, en Martinazo. 2025. Acuarela sobre papel Guarro 200 gm. 25 x 71 cm.
Mostrenco
en Martinazo. 2025. Acuarela sobre papel Guarro 200 gm. 25 x 71 cm.
Caballos.
El Sopetón. 2025. Acuarela sobre papel Guarro 200 gm. 25 x 71 cm.
Hozaduras
de jabalí en la vera. 2025. Acrílico sobre lienzo. 87 x 200 cm.
El
alcornoque 206. 2025. Acrílico sobre lienzo. 120 x 200 cm.
Dunas
y corrales hacia el Cuartel Viejo. 2025. Acrílico sobre lienzo. 88 x 200 cm.
Mostrencas
prehistóricas. 2025. Acuarela sobre papel Arches 4B. 29 x 76 cm.
Ciervos,
en la Raya de las Perdices. 2025. Acuarela sobre papel Arches 4B. 29 x 76 cm.
La
Berrea IV. 2025. Acuarela sobre papel Arches 200mg. 28 x 76 cm.
Carmen Laffón dedico gran parte de su obra a Doñana, contemplada desde su casa
de la Jara, al borde del antiguo Corral de Merlín. Inspirada en la sencillez
del horizonte, el cielo y la tierra, convirtió ese paisaje en un laboratorio de
luz y color. Su pintura, minimalista y mediativa, oscila entre la grandiosidad
panorámica y la contención gestual, explorando los matices que las mareas, la
atmosfera y los cambios de luz imprimen sobre el coto.
La artista logra transformar la
cotidianidad del paisaje en experiencia estética, ofreciendo una visión poética
y casi alquímica de Doñana, sublimada en la línea del horizonte que contemplo
hasta el final de su vida.
Daniel Bilbao
Pastel azul del Coto. 2016-2020. Pastel sobre papel. 28 x
46,5 cm
Mar abierto III. 1992. Óleo sobre lienzo. 72,5 x 120 cm.
Vista del Coto VII. 1999. Pastel sobre papel. 45 x 62,5
cm.
Vista del Coto I. 1999. Pastel sobre papel. 45 x 62,5 cm.
Vista del Coto IV. 2016-2020. Pastel sobre papel. 18 x 31
cm.
Vista del Coto II. 2016-2020. Pastel sobre papel. 18 x 31
cm.
Vista del Coto I. 2016-2020. Pastel sobre papel. 18 x 31 cm
Atardecer en el Coto. 2015-2021. Óleo sobre lienzo. 163 x
110 cm.
Pastel rojo sobre el Coto. 2016-2020. Pastel sobre papel.
18,5 x 33,5 cm.
Bajamar en la Jara. Línea del horizonte I. 2008. Carbón
sobre madera. 127 x 200 cm.
Pastel del Coto. 2016-2020. Pastel sobre papel. 26 x 44
cm.
El Coto desde Sanlúcar VI. 1989-1992. Óleo sobre lienzo.
62,5 x 120 cm.
Lirio en el Coto. 1991/1998-2000. Pastel sobre papel. 37,5 x 53,5 cm.
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