ALGUNOS HECHOS HISTÓRICOS EN LAS CALLES DE SEVILLA
La Batalla de Otumba.
La calle que
desde Méndez Núñez se dirige a Mateo Alemán, se le asignó el nombre actual de
Otumba, en el contexto de la reorganización del nomenclátor urbano llevada a
cabo entre 1868 y 1869.
Litografía
de Carlos Múgica representando la
batalla de Otumba. (ver) (CC BY 3.0)
La
batalla de Otumba, librada el 7 de julio de 1520 en la llanura de
Temalcatitlán, cerca de Otumba, fue uno de los episodios decisivos de la
conquista de México. Tras la desastrosa retirada de Tenochtitlan durante la
llamada Noche Triste, Hernán Cortés y los restos de su ejército, compuesto por
españoles y numerosos aliados tlaxcaltecas, se encontraban en una situación
crítica. Exhaustos, heridos y con importantes pérdidas, buscaban alcanzar
Tlaxcala para reorganizarse. Sin embargo, en su camino fueron interceptados por
un poderoso ejército mexica y sus aliados, dirigido por el cihuacóatl
Matlatzincátzin.
De
la Conquista de Méjico (Otumba). Manuel Ramírez Ibáñez. (ver) (CC BY 3.0)
Las fuerzas mexicas, muy superiores en número,
intentaron aprovechar la debilidad de los invasores para aniquilarlos. Cortés
comprendió rápidamente la gravedad del momento y organizó a sus hombres en una
formación defensiva cerrada, utilizando la disciplina militar europea, las
armas de acero y el apoyo fundamental de los guerreros tlaxcaltecas para
resistir las sucesivas cargas enemigas. Durante horas, la batalla fue
encarnizada, marcada por combates cuerpo a cuerpo en los que la resistencia
española parecía acercarse al límite.
Consciente de que la derrota significaría el fin de su
expedición, Cortés recurrió a una maniobra audaz. Siguiendo el conocimiento
indígena de que la caída del jefe enemigo podía decidir el resultado de una
contienda, dirigió una carga de caballería contra Matlatzincátzin. En medio del
combate, el líder mexica fue derribado y muerto, y su estandarte capturado. La
pérdida del mando sembró la confusión entre las filas mexicas, que terminaron
por retirarse.
Batalla
de Otumba. Óleo siglo XVII. (ver) (CC BY 3-0)
Esta inesperada victoria permitió a Cortés y a sus
aliados llegar a Tlaxcala, donde pudieron recuperarse y preparar una nueva
ofensiva. Otumba no solo salvó al ejército conquistador de una destrucción casi
segura, sino que alteró profundamente el curso de la conquista. Gracias a esta
supervivencia, Cortés pudo reorganizar sus fuerzas, recibir refuerzos y
consolidar alianzas con pueblos sometidos por los mexicas. Un año después,
estas circunstancias harían posible el sitio y la caída definitiva de
México-Tenochtitlan.
La batalla de Otumba ha sido considerada una de las
acciones militares más sorprendentes de la expansión española en América, tanto
por la inferioridad numérica de las tropas de Cortés como por las consecuencias
históricas de su triunfo. Más allá del enfrentamiento militar, representó un
punto de inflexión que transformó el equilibrio político de Mesoamérica y abrió
paso al dominio español sobre el antiguo Imperio mexica durante los siglos
siguientes.
La calle que
desde Méndez Núñez se dirige a Mateo Alemán, se le asignó el nombre actual de
Otumba, en el contexto de la reorganización del nomenclátor urbano llevada a
cabo entre 1868 y 1869.
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