AREA DE LA MAGDALENA
Calle Albareda.
Se
extiende desde la confluencia con las calles General Polavieja y Almirante
Bonifaz hasta el encuentro con Méndez Núñez y Carlos Cañal, en pleno corazón
del centro histórico sevillano.
Esquina con Méndez
Núñez
La vía aparece documentada al menos
desde 1379, momento en el que, junto con la actual calle Carlos Cañal, recibía
el nombre de Catalanes. Este topónimo probablemente sea anterior a esa fecha,
ya que hace referencia al asentamiento en la zona de comerciantes y vecinos
procedentes de Cataluña, en una época en la que Sevilla era un destacado núcleo
mercantil.
Rotulación
Sin embargo, en el siglo XVIII, según
el plano de Olavide, la calle pasó a denominarse Cruz del Negro. Este nombre se
vinculaba a una cruz de madera cuya presencia dio lugar a una tradición
popular: se decía que recordaba a un hombre negro que, a comienzos del siglo
XVII, se ofreció voluntariamente a ser vendido para sufragar una función
religiosa de desagravio a la Inmaculada Concepción, tras unas ofensas verbales
proferidas contra este dogma. Según el historiador González de León, dicha cruz
permaneció en el lugar hasta 1836. A partir de entonces, el nombre de Cruz del
Negro desapareció progresivamente del nomenclátor oficial. En el plano de
Sartorius de 1848 vuelve a aparecer la denominación de Catalanes, aplicada de
nuevo al conjunto de lo que hoy son las calles Albareda y Carlos Cañal, lo que
sugiere que el antiguo nombre nunca dejó de utilizarse en el habla popular.
En 1881, todo el tramo fue rotulado
como Albareda, en honor al político sevillano José Luis Albareda, ministro de
Fomento, quien destacó por su defensa de los intereses de la ciudad,
especialmente durante episodios de inundaciones. Más tarde, en 1938, se decidió
limitar esta denominación únicamente al tramo actual, asignándose el nombre de
Carlos Cañal al resto del recorrido.
Desde el punto de vista urbanístico, la
calle presenta un trazado mayoritariamente rectilíneo hasta llegar al cruce con
Teniente Coronel Seguí, donde describe una ligera inflexión que suaviza su
recorrido hasta el final. La acera izquierda se alinea con el perímetro del
desaparecido convento de San Francisco, cuya extensa huella urbana aún se
percibe en la cercana Plaza Nueva.
Detalle de zona peatonal
Del caserío histórico subsisten algunos
edificios de principios del siglo XX, de notable calidad constructiva. No
obstante, predominan hoy las edificaciones modernas, resultado de las
transformaciones derivadas de la intensa actividad comercial de la zona, que
han alterado en buena medida la fisonomía tradicional de la calle.
En las últimas décadas se han perdido
numerosos inmuebles antiguos, entre ellos el que albergó el célebre Pasaje de
Oriente, construido entre 1911 y 1914 por el arquitecto Francisco Hernández
Rubio. Este singular conjunto combinaba una fachada de inspiración modernista
con un patio cubierto decorado con yeserías de estilo neoislámico, y fue
escenario de celebraciones y espectáculos diversos.
También desapareció el edificio que
acogió la redacción y talleres del periódico El Correo de Andalucía, sustituido
posteriormente por un bloque residencial con patio interior. En otra de las
casas de la calle residió, durante la época de la Restauración, la condesa
viuda de Castilleja de Guzmán, cuyos encuentros sociales alcanzaron gran notoriedad
en la vida sevillana de su tiempo.
Y en el que se fundó el excelentísimo
Ateneo de Sevilla, en el edificio número 2 (ver).
Placa fundacional del Ateneo
En el pasado, la calle también tuvo
usos asistenciales e institucionales. A mediados del siglo XVIII se estableció
en una de sus casas el Hospital de San José, perteneciente a la Orden Tercera
de San Francisco, que desapareció en el siglo XIX. Ya en el siglo XX, entre las
décadas de 1940 y 1960, uno de sus edificios acogió la sede de la Sección
Femenina de Falange, reflejando así las distintas etapas históricas que han
dejado su huella en este espacio urbano.
En el número 2 se sitúa actualmente la
puerta lateral del Banco Sabadell.
Entrada lateral del Banco Sabadell
Detalle del Hall





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