domingo, 8 de marzo de 2026

RUTA DE LOS CAMPANARIOS Y VELETAS 

Iglesia de la Magdalena. 

La composición de este conjunto se considera una de las más ornamentales y suntuosas de Sevilla. En la parte superior se abre un balcón que estructura el alzado y que se articula mediante dos espadañas laterales, fechadas en 1697 y restauradas durante el siglo XX, junto a un cuerpo central que sirve de acceso directo al propio balcón.

Imagen del balcón superior con las espadañas

El cuerpo central carece de coronamiento superior y constituye la entrada a la escalera que conduce al campanario y a la cubierta del edificio. Tanto este cuerpo como las espadañas laterales presentan una decoración extremadamente rica. La puerta central aparece rematada por un frontón partido y, sobre él, se dispone un marco rectangular que alberga un alto relieve en piedra con la simbología dominicana. En esta representación aparece el característico perro con un cirio encendido en la boca, sentado sobre un libro mientras abraza el mundo representado como una esfera coronada por una cruz, símbolo tradicional asociado a la Orden de Predicadores. A ambos lados del relieve se levantan dos grandes columnas salomónicas, cuyo tramo inferior se presenta liso. Flanqueando el conjunto se sitúan dos hornacinas actualmente vacías y, sobre ellas, dos marcos poligonales de los que emergen bustos y cabezas de figuras que corresponden a santos pertenecientes a dicha orden religiosa. En los extremos del cuerpo central se disponen amplias pilastras cajeadas que sostienen un friso decorado con azulejería de tonalidad azul.

Detalle desde la calle Cristo del Calvario

Las espadañas laterales se organizan en torno a un arco central de medio punto con impostas, donde se sitúa la campana principal. Este arco aparece enmarcado por columnas salomónicas rematadas con capiteles corintios. Sobre este nivel se abren dos huecos rectangulares verticales que alojan las campanas laterales correspondientes. En los extremos del conjunto se sitúan pilastras adosadas con decoración cerámica azul, igualmente rematadas con capiteles corintios. La ornamentación combina cerámica vidriada de color azul con superficies pintadas en blanco o encaladas, lo que produce un fuerte contraste cromático característico del barroco sevillano.

Vista posterior de la espadaña desde la calle Orilla

La espadaña se remata con un frontón curvo en cuyo centro se dispone un arco cegado que funciona como una hornacina. En su interior se encuentra una figura desnuda que porta casco, sostiene una lanza en la mano derecha y un escudo en la izquierda, interpretada habitualmente como una alegoría o figura simbólica de carácter protector. Toda esta zona mantiene igualmente la decoración de azulejos azules. El conjunto se corona con diez dados que culminan en florones de barro vidriado en azul y blanco, reforzando el carácter festivo y exuberante de esta arquitectura barroca.

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