ALGUNAS CURIOSIDADES DE SEVILLA
Glorieta Americanista Luis Navarro García.
Vista desde la Avda. de la Constitución
Delante del Archivo General de Indias
se sitúa la Glorieta Americanista Luis Navarro Gracia ocupando parte de unos
terrenos cargados de historia, vinculados durante siglos al desaparecido
Colegio de Santo Tomás. Este importante conjunto conventual y docente fue
fundado en 1517 por la orden dominica, estableciéndose extramuros de la antigua
Sevilla medieval, en una zona que con el tiempo acabaría integrada en el
corazón monumental de la ciudad. El colegio alcanzó pronto un notable prestigio
intelectual y teológico, hasta el punto de que el emperador Carlos I le
concedió en 1545 el rango de universidad, convirtiéndose así en uno de los
precedentes más destacados de la posterior Universidad de Sevilla. Durante los
siglos XVI y XVII el centro desempeñó un importante papel en la formación de
religiosos, juristas y humanistas, siendo además foco de actividad cultural y
académica de la ciudad.
El edificio permaneció en pie durante
más de cuatro siglos, aunque sus usos fueron transformándose profundamente tras
la Desamortización de Mendizábal de 1835. Con la exclaustración de los
dominicos, el antiguo colegio perdió definitivamente su función religiosa y
educativa, pasando a utilizarse con fines civiles y militares. Sus amplias
dependencias sirvieron como cuartel, almacén y oficinas administrativas,
iniciándose un progresivo deterioro que acabaría desembocando en su
desaparición.
El derribo del antiguo Colegio de Santo
Tomás se produjo finalmente en 1927, dentro del ambicioso proyecto de
modernización urbana impulsado por el Ayuntamiento de Sevilla a comienzos del
siglo XX. La demolición estaba contemplada en el plan de alineación y reforma
de la actual Avenida de la Constitución, diseñado en 1906 por el arquitecto
municipal José Sáez López. Aquella intervención urbanística transformó
profundamente el entorno de la Catedral y del Archivo de Indias, creando
amplios espacios abiertos y nuevas perspectivas monumentales acordes con la
imagen de gran capital regional que Sevilla deseaba proyectar en vísperas de la
Exposición Iberoamericana de 1929.
Sobre parte de los solares resultantes
se proyectaron en 1928 los jardines que hoy conforman la glorieta, diseñados
bajo la dirección del arquitecto Juan José Villagrán. El conjunto responde al
gusto regionalista y paisajístico propio de la Sevilla de la Exposición del 29,
apostando por una composición sencilla y armónica.
El jardín se estructura mediante una
sucesión de arriates geométricos delimitados por setos bajos, organizados en
torno a una fuente central que actúa como eje visual y ornamental del espacio.
La vegetación, cuidadosamente distribuida, suaviza el entorno monumental y crea
un pequeño oasis urbano junto al intenso tránsito de la avenida.
Vista de los jardines y la fuente desde la puerta del Archivo General
de Indias
La fuente constituye el elemento
artístico más destacado de la glorieta. Su origen es anterior a la creación de
los jardines, pues fue concebida inicialmente como pieza decorativa para uno de
los patios interiores del Palacio del Conde de las Cinco Torres, en Chiclana de
la Frontera, en la provincia de Cádiz. En abril de 1928 el Ayuntamiento de
Sevilla adquirió la fuente a través de la casa de antigüedades de Francisco
Piñares, incorporándola posteriormente a este nuevo espacio urbano como parte
del embellecimiento de la ciudad con motivo de la Exposición Iberoamericana.
El conjunto escultórico se organiza en
torno a una alberca poligonal de mármol, en cuyo centro se eleva un pedestal
balaustrado que sostiene una taza circular. Sobre ella emerge el surtidor
principal, formado por una composición de delfines entrelazados cuyos cuerpos
sirven de soporte a los juegos de agua. La iconografía marina, muy frecuente en
las fuentes barrocas y regionalistas andaluzas, enlaza simbólicamente con la
tradición atlántica y americanista de Sevilla.
Detalle de la fuente
Detalle del surtidor principal
Detalle de un surtidor inferior
La decoración se completa con varias
esculturas animales distribuidas alrededor de la fuente: dos leones, dos leonas
y dos perros colocados sobre pedestales independientes, reforzando el carácter
escenográfico y señorial del conjunto. Tanto la fuente como las figuras de los
leones están realizadas en mármol, mientras que los perros fueron ejecutados en
piedra de distinta factura.
Imagen de la leona
Detalle de la leona
Imagen del león
Imagen de un perro
Imagen del otro perro




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