domingo, 26 de abril de 2026

ALGUNOS HECHOS HISTÓRICOS EN LAS CALLES DE SEVILLA

La Batalla de Otumba.

Calle Otumba

La calle que desde Méndez Núñez se dirige a Mateo Alemán, se le asignó el nombre actual de Otumba, en el contexto de la reorganización del nomenclátor urbano llevada a cabo entre 1868 y 1869. 


Litografía de Carlos Múgica representando la batalla de Otumba. (ver) (CC BY 3.0)

Su nombre se debe a la batalla de Otumba, librada el 7 de julio de 1520 en la llanura de Temalcatitlán, cerca de Otumba, fue uno de los episodios decisivos de la conquista de México. Tras la desastrosa retirada de Tenochtitlan durante la llamada Noche Triste, Hernán Cortés y los restos de su ejército, compuesto por españoles y numerosos aliados tlaxcaltecas, se encontraban en una situación crítica. Exhaustos, heridos y con importantes pérdidas, buscaban alcanzar Tlaxcala para reorganizarse. Sin embargo, en su camino fueron interceptados por un poderoso ejército mexica y sus aliados, dirigido por el cihuacóatl Matlatzincátzin.

De la Conquista de Méjico (Otumba). Manuel Ramírez Ibáñez. (ver) (CC BY 3.0)

Las fuerzas mexicas, muy superiores en número, intentaron aprovechar la debilidad de los invasores para aniquilarlos. Cortés comprendió rápidamente la gravedad del momento y organizó a sus hombres en una formación defensiva cerrada, utilizando la disciplina militar europea, las armas de acero y el apoyo fundamental de los guerreros tlaxcaltecas para resistir las sucesivas cargas enemigas. Durante horas, la batalla fue encarnizada, marcada por combates cuerpo a cuerpo en los que la resistencia española parecía acercarse al límite.

Consciente de que la derrota significaría el fin de su expedición, Cortés recurrió a una maniobra audaz. Siguiendo el conocimiento indígena de que la caída del jefe enemigo podía decidir el resultado de una contienda, dirigió una carga de caballería contra Matlatzincátzin. En medio del combate, el líder mexica fue derribado y muerto, y su estandarte capturado. La pérdida del mando sembró la confusión entre las filas mexicas, que terminaron por retirarse.

Batalla de Otumba. Óleo siglo XVII. (ver) (CC BY 3-0)

Batalla de Otumba. Hernán Cortes recibe el estandarte azteca. Antonio Gómez Cris. 1852. Óleo sobre lienzo. Museo del Ejército. (ver) (CC BY 3.0)

Esta inesperada victoria permitió a Cortés y a sus aliados llegar a Tlaxcala, donde pudieron recuperarse y preparar una nueva ofensiva. Otumba no solo salvó al ejército conquistador de una destrucción casi segura, sino que alteró profundamente el curso de la conquista. Gracias a esta supervivencia, Cortés pudo reorganizar sus fuerzas, recibir refuerzos y consolidar alianzas con pueblos sometidos por los mexicas. Un año después, estas circunstancias harían posible el sitio y la caída definitiva de México-Tenochtitlan.

La batalla de Otumba ha sido considerada una de las acciones militares más sorprendentes de la expansión española en América, tanto por la inferioridad numérica de las tropas de Cortés como por las consecuencias históricas de su triunfo. Más allá del enfrentamiento militar, representó un punto de inflexión que transformó el equilibrio político de Mesoamérica y abrió paso al dominio español sobre el antiguo Imperio mexica durante los siglos siguientes.

4 comentarios:

  1. Lleva razón hemos pasado por la calle Otumba y no sabía el porqué del nombre , gracias , un abrazo A.Iglesias

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  2. Interesantísima historía que desconocía. Ya no se me olvida. Gracias

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  3. Gracias por esta publicación tan interesante para recordar el pasado

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  4. Julio Sánchez Román1 de mayo de 2026 a las 6:49

    Me parece interesantísima y oportuna tu brillante exposición, acerca de la calle y batalla de Otumba, que desmonta una vez más la idea de genocidio cometido por Cortés, en nombre de España, contra los pobrecitos indígenas. Leyenda negra propalada por ingleses, franceses y holandeses, verdaderos genocidas sanguinarios, frailes embusteros como Bartolomé de las Casas, ignorantes españoles pseudoprogresistas, políticos manipuladores como los presidentes mejicanos Lopez Obrador y Sheinbaum...e incluso el Papa Francisco)
    Cuando aquello fue en realidad una guerra civil de liberación, apoyada por un puñado de españoles heroicos, de los tlaxcaltecas, totonacas, texcocanos, xochimilcas, chalcas, cholultecas...contra los asesinos caníbales mexicas que los esclavizaban y los sacrificaban (¡y devoraban!) por miles.
    Como la ignorancia se cura leyendo recomiendo las obras de Marcelo Guyo Omodeo (argentino), Juan Manuel Zunzunegui (mejicano), Philip W. Powel (estadounidense) o Roca Barea (española).
    De nuevo muchas gracias Andrés.

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