jueves, 30 de abril de 2026

AREA CENTRO 1

Costurero de la Reina.

Costurero de la Reina

En el corazón de Sevilla, junto a los jardines de María Luisa y muy cerca del río Guadalquivir, se alza uno de los edificios más singulares y evocadores de la ciudad: el Costurero de la Reina, un pequeño edificio de planta hexagonal con forma de castillo. Considerado por muchos como el primer edificio de estilo neomudéjar de Sevilla, esta pequeña construcción destaca no solo por su delicada arquitectura, sino también por el halo de romanticismo y leyenda que la rodea.

Fue construido en 1893 por encargo de Antonio de Orleans, duque de Montpensier, que estaba casado con la Infanta María Luisa Fernanda de Borbón, hermana de la Reina Isabel II, siguiendo el diseño del arquitecto Juan Talavera de la Vega, para el guardabosques de los enormes jardines del Palacio, que serían adaptados conforme a los gustos románticos.

El 23 de enero de 1878 la hija del Duque de Montpensier, María de las Mercedes de Orleans, contrae matrimonio con el Rey Alfonso XII, convirtiéndose en reina consorte de España.

En 1890 fallece el duque de Montpensier y en 1893 su esposa, Luisa Fernanda de Borbón, cede los jardines del Palacio a la ciudad de Sevilla, salvo una pequeña extensión al norte que continuará siendo jardín privado del palacio de San Telmo. La mayor parte de los jardines pasarían a convertirse en el Parque de María Luisa, y el castillete y una pequeña extensión de jardín circundante se cercarían.

La leyenda que le da el nombre de Costurero de la Reina despierta la curiosidad de sevillanos y foráneos. Según ella, la reina María de las Mercedes de Orleans, debido a su delicado estado de salud, pasaba largos ratos en los aposentos del castillete tomando el sol mientras cosía junto a sus damas, recibiendo allí la visita de Alfonso XII. Sin embargo, esta historia carece de fundamento histórico, ya que resulta imposible, pues el edificio fue construido en 1893, y la reina falleció el 26 de junio de 1878, en el Palacio Real.

El inmueble presenta una marcada influencia neomudéjar, visible en el uso del ladrillo visto, los arcos de herradura, las ventanas geminadas y la ornamentación cerámica. Su aspecto recuerda a una pequeña torre palaciega, casi de cuento, integrada armoniosamente en el paisaje urbano sevillano.

La estructura combina elementos decorativos islámicos reinterpretados desde la sensibilidad romántica decimonónica. Esta fusión convierte al edificio en una muestra temprana de una corriente arquitectónica que alcanzaría gran protagonismo en Sevilla durante la Exposición Iberoamericana de 1929.

Su reducida escala, lejos de restarle importancia, refuerza su singularidad, convirtiéndolo en una pieza arquitectónica excepcional dentro del patrimonio local.

Situado en el Paseo de las Delicias, el Costurero de la Reina ocupa un enclave estratégico entre el casco histórico y los espacios ajardinados del sur de la ciudad. En su entorno confluyen algunos de los lugares más emblemáticos de Sevilla, como el Parque de María Luisa, el Palacio de San Telmo y la ribera del Guadalquivir.

Esta localización ha favorecido que, a lo largo del tiempo, el edificio haya permanecido como un referente visual para sevillanos y visitantes, integrándose en uno de los paisajes urbanos más representativos de la capital andaluza.

A lo largo de su historia, el edificio ha tenido diversas funciones administrativas y culturales. Más allá de su origen ornamental, ha servido como oficina de información turística y como espacio institucional, adaptándose a las necesidades de cada época sin perder su esencia histórica.








No hay comentarios:

Publicar un comentario