AREA DE LA MAGDALENA
Calle Otumba.
De Méndez Núñez a Mateo Alemán. La
calle recibe por la derecha a Fernández Espino y queda separada de Méndez Núñez
mediante macetones con vegetación, lo que refuerza su carácter semipeatonal.
Calle Otumba
Esta calle del
centro histórico sevillano presenta una trayectoria compleja tanto en su
denominación como en su evolución urbana. En documentos del siglo XV aparece
mencionada, al menos en parte de su trazado, con el nombre de la Parida (1423),
aunque el significado de esta denominación no ha podido ser aclarado con
certeza.
Ya a finales
del siglo XVIII, el plano de Olavide distingue dos sectores con nombres
distintos: el tramo inicial —junto con la actual Fernández Espino— figuraba
como Mal Parida, mientras que el sector final, hasta su desembocadura en Mateo
Alemán, se denominaba de la Cal. Ninguna de estas denominaciones cuenta con una
explicación documentada convincente, lo que sugiere que podrían responder a
usos populares hoy perdidos.
A mediados del
siglo XIX, en el plano de Sartorius de 1848, la vía aparece como Rabetilla,
probablemente por su cercanía a la antigua calle de la Rabela, hoy conocida
como Moratín. Poco después, en el contexto de la reorganización del nomenclátor
urbano llevada a cabo entre 1868 y 1869, se le asignó el nombre actual de Otumba,
en memoria de la batalla de Otumba (1520), episodio de la conquista de México
en el que participó Hernán Cortés.
Desde el punto
de vista físico, la calle es de corto recorrido y presenta un trazado
irregular, con una leve quiebra a la altura del número 6 que da paso a una
suave curva hasta su final. Cerca de su extremo, en el lado derecho, se abre
una pequeña derivación o barreduela integrada en la numeración principal.
El caserío
predominante corresponde a la primera mitad del siglo XX, con edificios de tres
alturas que combinan tipologías con patio interior y cierros a la calle, junto
a otros organizados en torno a caja de escalera, aunque también existen
construcciones más recientes en el primer tramo, vinculadas a los laterales
comerciales de la calle Méndez Núñez.
Como apunte
histórico-literario, a finales del siglo XIX residió en esta calle Rosalina
Brau, joven puertorriqueña que fue uno de los primeros amores del poeta Juan Ramón Jiménez. El propio escritor evocó
aquellos años en su obra Isla de la simpatía, recordando la figura de Rosalina
asomada al balcón de la calle Otumba, en una estampa que mezcla la memoria
personal con la luminosidad y el ambiente de la ciudad.
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