miércoles, 15 de julio de 2026

AREA CENTRO 2

Calle Almirante Bonifaz.

La calle Almirante Bonifaz es una de esas vías del centro histórico de Sevilla cuya discreta apariencia contrasta con la importancia histórica del personaje al que rinde homenaje. Une la confluencia de las calles Manuel Cortina y Sierpes con la de Albareda y General Polavieja, formando parte del entramado comercial que desde hace siglos constituye el corazón de la ciudad. Aunque es una calle corta, peatonal y de trazado casi rectilíneo, ha sido escenario de una intensa vida cotidiana y conserva el recuerdo de algunas de las figuras más populares de la Sevilla del siglo XX.

Una animada calle Sierpes con un grupo de personas posando para el fotógrafo. A la izquierda se observa el nombre de la calle Almirante Bonifaz. Fotografía de los editores Levy de 1885. (ver) (CC BY 3.0)

Su origen se remonta a la Sevilla medieval. En un primer momento formó parte de la antigua calle Catalanes, una de las principales arterias comerciales de la ciudad tras la conquista castellana. Más tarde recibió el nombre de calle de la Cárcel, denominación que ya aparece reflejada en el plano de Pablo de Olavide de 1771 y que hacía referencia a su proximidad con la antigua Cárcel del Concejo o Cárcel Real, situada en las inmediaciones de la calle Sierpes. A comienzos del siglo XIX también fue conocida como calle de las Rosas o Rosillas, un topónimo documentado en distintas zonas de Sevilla.

En 1845 el Ayuntamiento decidió sustituir aquella antigua denominación por la de Bonifaz, incorporándose en 1876 el título de Almirante, nombre que conserva en la actualidad. Con ello la ciudad quiso perpetuar la memoria de Ramón de Bonifaz y Camargo, nacido en Burgos hacia el año 1200 y considerado el fundador de la marina de guerra castellana y primer almirante de Castilla.

La figura de Ramón de Bonifaz ocupa un lugar destacado en la historia de Sevilla. En 1247, el rey Fernando III le encomendó organizar una poderosa escuadra para intervenir en el asedio de la ciudad, entonces bajo dominio almohade. Al frente de trece galeras remontó el Guadalquivir y protagonizó uno de los episodios decisivos de la conquista: la destrucción del puente de barcas que unía Sevilla con Triana. Aquel puente constituía la principal vía de abastecimiento de la ciudad desde el Aljarafe. Su ruptura aisló completamente a la plaza sitiada y precipitó la rendición musulmana en noviembre de 1248. La tradición popular también asoció esta hazaña con la rotura de las cadenas defensivas que protegían el acceso fluvial junto a la Torre del Oro, convirtiendo a Bonifaz en uno de los grandes héroes militares de la Reconquista.

Urbanísticamente, la calle presenta un aspecto sencillo y plenamente integrado en el paisaje comercial del centro histórico. Las edificaciones que la flanquean pertenecen, en su mayoría, a la primera mitad del siglo XX. En sus plantas bajas predominan bares, cafeterías y pequeños establecimientos comerciales, prolongando el ambiente mercantil característico de este sector de Sevilla. Hoy, los veladores ocupan buena parte del espacio, hasta el punto de que la placa con el nombre de la calle suele quedar parcialmente oculta bajo los toldos de los establecimientos.

Uno de los locales más recordados fue el desaparecido bar Los Corales, auténtico centro de reunión de la Sevilla taurina durante buena parte del siglo XX. 

Antiguo bar los Corales, tenía dos entradas una la calle Sierpes y otra por la calle Almirante Bonifaz, abriendo sus puertas en 1938. Año 1940 (ver) (CC BY 3.0)

Allí mantuvo su célebre tertulia el legendario matador Juan Belmonte hasta su fallecimiento en 1962. Era frecuente verlo acompañado por Rafael el Gallo y otras figuras del mundo del toro, convirtiendo el establecimiento en un lugar de encuentro para aficionados, artistas y personajes populares. El cierre del bar en la década de 1970 supuso la desaparición de uno de los focos más animados de esta calle, aunque todavía permanece alguna de las peluquerías tradicionales que evocan el ambiente castizo de otros tiempos.

Caricatura de bar los Corales (ver) (CC BY 3.0)


La calle también tuvo relevancia en la vida política de comienzos del siglo XX. En uno de sus inmuebles estuvo instalado el Círculo Juventud Conservadora, entidad vinculada al pensamiento de Antonio Maura y representativa de la intensa actividad política y asociativa que caracterizó a la Sevilla de la Restauración.

Hoy, Almirante Bonifaz continúa siendo una calle muy transitada gracias a su cercanía con Sierpes y a su condición peatonal. Entre comercios, terrazas y el constante ir y venir de sevillanos y visitantes, mantiene viva la memoria del marino que hizo posible la conquista definitiva de Sevilla por la Corona de Castilla, recordando cómo una pequeña calle puede conservar el nombre de uno de los protagonistas fundamentales de la historia de la ciudad.

Salvarrueda de columna de mármol entre Almirante Bonifaz y General Polavieja

Detalle de la columna

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