lunes, 3 de agosto de 2026

ALGUNOS PERSONAJES HISTÓRICOS EN LAS CALLES DE SEVILLA

José Buiza y Mensaque.

José Buiza y Mensaque fue una de las personalidades más destacadas de la beneficencia sevillana durante el siglo XIX. Su nombre quedó estrechamente vinculado al Asilo de Mendicidad de San Fernando, institución de la que fue director y desde la que desarrolló una intensa labor humanitaria en favor de los sectores más desfavorecidos de la ciudad. Su dedicación, entrega y capacidad organizativa hicieron de él una figura muy respetada por la sociedad sevillana, hasta el punto de ser considerado un auténtico referente de la asistencia social en una época en la que la pobreza constituía uno de los principales problemas urbanos.

Como reconocimiento a esta trayectoria, el Ayuntamiento de Sevilla le concedió el título de Hijo Predilecto de la ciudad el 31 de octubre de 1869. Años después, entre finales del siglo XIX y comienzos del XX, el Consistorio acordó perpetuar su memoria sustituyendo el antiguo nombre de la calle Ballestilla por el de calle José Buiza y Mensaque, vía en la que el propio benefactor había residido. Con ello, Sevilla quiso rendir homenaje a quien había consagrado gran parte de su vida al cuidado de los más necesitados.

Calle José Buiza y Mensaque

La obra de José Buiza estuvo íntimamente ligada al Asilo de Mendicidad de San Fernando, creado por el Ayuntamiento en 1846 con el propósito de ofrecer una respuesta organizada al creciente problema de la mendicidad. La institución pretendía no solo retirar de las calles a quienes vivían de la limosna, sino también proporcionar acogida, alimentación, asistencia y educación a niños huérfanos, así como refugio y cuidados a ancianos y personas sin recursos. En una época en la que aún no existía un sistema público de protección social, el asilo desempeñó un papel fundamental dentro de la red asistencial sevillana.

El establecimiento se instaló en el antiguo Hospital del Cardenal, edificio situado en la actual calle Cardenal Cervantes, junto a la plaza de San Leandro. El hospital, fundado siglos atrás y conocido con este nombre en honor del cardenal Juan de Cervantes, fue adaptado para albergar la nueva institución benéfica, convirtiéndose durante más de un siglo en uno de los principales centros de acogida para los pobres de Sevilla.

A lo largo de su existencia, el Asilo de Mendicidad de San Fernando atendió a miles de personas en situación de extrema necesidad, ofreciendo alojamiento, alimentación, atención sanitaria básica y formación elemental a los menores acogidos. Su funcionamiento reflejaba la evolución de las políticas asistenciales del siglo XIX y buena parte del XX, cuando la beneficencia municipal, apoyada por instituciones religiosas y por la iniciativa de destacados ciudadanos, constituía el principal recurso para atender a los colectivos más vulnerables.

Asilo de Mendicidad de San Fernando (ver) (CC BY 3.0)

El asilo permaneció en funcionamiento hasta 1954, fecha en la que cesó su actividad tras más de un siglo de servicio. Aunque el edificio desapareció posteriormente, su recuerdo permanece unido a la historia de la asistencia social sevillana y, de manera muy especial, a la figura de José Buiza y Mensaque, cuya entrega al servicio de los pobres convirtió su nombre en símbolo de solidaridad, compromiso cívico y caridad organizada en la Sevilla contemporánea.