ALGUNAS CURIOSIDADES DE SEVILLA
La fuente del patio del Rectorado.
El Patio de la Fuente constituye el verdadero corazón
de la antigua Real Fábrica de Tabacos. Desde el siglo XVIII en este amplio espacio se desarrollaban
las operaciones de pesaje, control y distribución del tabaco antes de su
traslado a las distintas dependencias fabriles. En la actualidad, es un espacio
de encuentro y tránsito para estudiantes, profesores y visitantes.
Llegada al patio de la fuente
Patio de la fuente
Presidiendo el patio se alza la magnífica fuente diseñada por el escultor y retablista portugués Cayetano de Acosta (leer mas).
La fuente fue realizada entre 1755 y 1758,
coincidiendo con la fase final de las obras de la Real Fábrica de Tabacos, y
constituye una de las piezas de escultura ornamental más notables del edificio.
Se trata de una fuente monumental de planta cuadrilobulada, organizada en tres cuerpos superpuestos, cada uno provisto de su correspondiente taza.
En el remate, cuatro putti —pequeños niños desnudos
inspirados en los amorcillos de la Antigüedad clásica—sostienen una esfera
sobre la que descansa la Corona Real, símbolo del patronazgo de la Monarquía
sobre la fábrica, y cumplen una función hidráulica al
actuar como surtidores.
Fuente
Detalle
de los putti, la esfera y la corona Real
Detalle
de los putti
Los diferentes
cuerpos de la fuente se enriquecen con mascarones y carátulas de variada
expresión, que desempeñan una
función práctica, ya que ocultan los conductos de evacuación y desagüe de las
tazas superiores o sirven como surtidores del agua.
En la
parte inferior destacan varios mascarones con cabeza de león, motivo heredado
de la tradición clásica, en la que el león simboliza la fortaleza, la
vigilancia y el poder, al tiempo que sus fauces sirven como salida del agua.
Parte inferior de la
fuente
Detalle de una cabeza
de león
La fuente no solo constituye un elemento ornamental, sino también un símbolo de la importancia que el agua tuvo en el funcionamiento de la Real Fábrica. Además de abastecer las necesidades de un complejo industrial donde llegaron a trabajar miles de personas, el agua contribuía a crear un ambiente más fresco y agradable en el gran patio central, convirtiéndose en el eje vertebrador del espacio.