ALGUNAS CURIOSIDADES DE SEVILLA
Estatua de Martínez Montañés.
Monumento dedicado a Martínez Montañés
Frente a la Iglesia
del Salvador, en la plaza, se alza el monumento dedicado a Martínez Montañés, una de
las figuras más sobresalientes de la escultura española del Siglo de Oro y el
gran maestro de la escuela sevillana de imaginería. Nacido en Alcalá la Real en
1568, desarrolló la mayor parte de su carrera en Sevilla, donde alcanzó un
extraordinario prestigio gracias a la perfección técnica de sus tallas en
madera policromada, lo que le valió el sobrenombre de «el dios de la madera».
Entre sus obras maestras sobresalen el Cristo de la Clemencia de la Catedral y
la imagen de Nuestro Padre Jesús de la Pasión, titular de la Hermandad de
Pasión, cuya estrecha vinculación con el templo del Salvador explica la
presencia de este monumento en la plaza.
Su ejecución fue promovida por un grupo de vecinos del barrio de San Lorenzo en 1916, aportando un boceto del imaginero Antonio Castillo Lastrucci. Finalmente, en 1920 se aprobó el proyecto presentado por el escultor y médico Agustín Sánchez Cid, por considerarse más adecuado.
Fundida en los talleres Codina de Madrid, la obra representa a Martínez
Montañés sentado en actitud serena y reflexiva, sosteniendo en una mano una
gubia, símbolo de su oficio, y en la otra una pequeña imagen de la Inmaculada
Concepción, conocida popularmente como “La Cieguecita”, una de las creaciones
más admiradas de su producción artística. La composición pretende evocar el
instante de la creación, mostrando al escultor concentrado en su labor y
subrayando la estrecha unión entre el arte y la devoción que caracterizó toda
su trayectoria.
Detalle
Detalle de la Cieguecita
La figura
descansa sobre un elegante pedestal de mármol blanco de planta cuadrangular con
las esquinas achaflanadas. En ellas aparecen relieves de ángeles, mientras que
las caras principales albergan cartelas de bronce con inscripciones
conmemorativas, configurando un conjunto monumental de gran equilibrio que se
integra armoniosamente en el entorno barroco de la plaza.
Detalle de ángel
Detalle de cartela de bronce
A lo largo del
siglo XX, el monumento conoció diversos emplazamientos. Inicialmente se situó
junto a la fachada de la iglesia, más tarde fue trasladado a las inmediaciones
de la Catedral, junto al Archivo de Indias, y finalmente regresó a la Plaza del
Salvador, donde permanece desde 1985. Su ubicación actual no es casual. La
tradición sevillana sostiene que ocupa el lugar desde el que Martínez Montañés
contemplaba cada Jueves Santo la salida procesional de su célebre Jesús de la
Pasión. Aunque esta historia pertenece más al ámbito de la memoria popular que
al de la documentación histórica, ha contribuido a convertir la estatua en uno
de los rincones más simbólicos de la ciudad.
Esta estrecha
relación entre el escultor y la Hermandad de Pasión queda igualmente reflejada
en un azulejo conservado en el interior de la capilla sacramental de Pasión,
inspirado en una pintura de finales del siglo XIX de Joaquín Turina y Areal,
donde se representa a Martínez Montañés contemplando la salida de la
imagen que él mismo talló. De este modo, el monumento de la plaza no solo honra
la memoria de un artista excepcional, sino que recuerda las tradiciones de Sevilla,
convirtiéndose en uno de los elementos más representativos del entorno de la
Iglesia del Salvador.
Azulejo dedicado a Martínez Montañés
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