ALGUNAS CURIOSIDADES DE SEVILLA
Arquillo del Ayuntamiento.
Uno de los elementos más característicos del Ayuntamiento es el Arquillo, que comunica la plaza de San Francisco con la plaza Nueva.
Su origen está relacionado con el antiguo convento de San Francisco, que ocupaba buena parte de este sector de la ciudad hasta su desaparición tras la desamortización del siglo XIX.
El paso conserva una decoración en la que se entremezclan
referencias civiles y religiosas.
Vista
del Arquillo desde la plaza de san Francisco
Vista
del Arquillo desde la Avda. de la Constitución
Vista
del Arquillo desde la plaza Nueva
Placa
Cervantina en el interior del Arquillo
Sobre el arco aparece un medallón con la Virgen María entre
dos ángeles, mientras que a ambos lados se disponen escudos con las Cinco
Llagas de Cristo acompañadas por cordones franciscanos, clara alusión al
convento al que antiguamente daba acceso.
Detalle
del Arco
Medallón
con la Virgen María entre dos ángeles y escudos con las Cinco Llagas
de Cristo
Detalle
de la Virgen María entre dos ángeles
El Arquillo está flanqueado por dos hornacinas que albergan
las esculturas de Hércules y Julio César. La presencia de ambos personajes
responde a una antigua tradición legendaria según la cual Hércules habría
fundado Sevilla y Julio César habría intervenido posteriormente en su
fortificación y engrandecimiento. De este modo, la fachada incorpora a la
propia arquitectura municipal una interpretación mítica de los orígenes de la
ciudad.
Hércules
Julio
César
En los relieves del conjunto aparecen también las columnas
de Hércules, acompañadas por el lema Plus Ultra, expresión vinculada a la expansión
de la monarquía hispánica más allá de los límites que la Antigüedad había
considerado infranqueables. Junto a ellas se encuentran referencias a la Corona
y al poder imperial, entre las que destaca el Toisón de Oro y la cruz de San
Andrés, símbolos relacionados con la monarquía de los Austrias.
Columnas
de Hércules, acompañadas por el lema Plus Ultra
Cruz de San Andrés
Y, como suele ocurrir con los
monumentos sevillanos, tampoco falta la tradición popular. Una antigua leyenda
asegura que quien atraviesa el Arquillo no llegará a casarse. La historia, muy
repetida entre los sevillanos, ha convertido el paso bajo el arco en escenario
de bromas y supersticiones.