lunes, 7 de septiembre de 2026

 ALGUNAS CURIOSIDADES DE SEVILLA

Puerta Oriental del Ayuntamiento de Sevilla.

La puerta oriental, abierta hacia la plaza de San Francisco, constituye un ejemplo del carácter simbólico de la decoración. 

En ella aparecen enfrentados el escudo imperial y las armas de Sevilla, mientras que en la parte inferior se dispusieron dos cartelas en texto latino.

Puerta hacia la plaza de San Francisco

Escudo imperial

Escudo de armas de Sevilla

De las cartelas, una se corresponde al comienzo del Salmo 14 (13 según la numeración de algunas tradiciones).

DOMINE, QUIS HABITABIT IN TABERNACULO TUO? AUT QUIS REQUIESCET IN MONTE SANCTO TUO? QUI INGREDITUR SINE MACULA ET OPERATUR IUSTITIAM, QUI LOQUITUR VERITATEM IN CORDE SUO, QUI NON EGIT DOLUM IN LINGUA SUA, QUI NON FECIT PROXIMO SUO MALUM ET OPPROBRIUM NON ACCEPIT ADVERSUS PROXIMUM SUUM.

“Señor, quién habitará en tu tabernáculo? ¿Quién descansará en tu monte santo? El que camina sin mancha y obra con justicia; el que habla la verdad en su corazón; el que no ha cometido engaño con su lengua; el que no hace mal a su prójimo ni acepta el oprobio contra él.”

Es un texto de carácter moral: establece las cualidades que debe reunir quien es digno de acercarse a Dios. La “habitación en el tabernáculo” y el “monte santo” son expresiones simbólicas de la presencia divina, mientras que la respuesta del salmo insiste en la integridad de la conducta: vivir justamente, hablar con sinceridad, no calumniar ni perjudicar al prójimo.

La inscripción de la segunda tabla continúa el texto del Salmo que aparece en la imagen anterior. Se trata del Salmo 14 de la Vulgata (Salmo 15 en la numeración hebrea), y recoge la parte final, dedicada a las virtudes que debe poseer quien desea vivir en presencia de Dios.

ADVERSUS PROXIMOS SUOS AD NIHILUM DEDUCTUS EST IN CONSPECTU EIUS MALIGNUS, TIMENS AUTEM DOMINUM GLORIFICAT, QUI IURAT PROXIMO SUO ET NON DECIPIT, QUI PECUNIAM SUAM NON DEDIT AD USURAM ET MUNERA SUPER INNOCENTEM NON ACCEPIT. QUI FACIT HAEC NON MOVEBITUR IN AETERNUM.


La traducción al español sería:

"Contra sus prójimos no ha obrado mal. El malvado es tenido por nada ante sus ojos, pero honra a los que temen al Señor. El que hace un juramento a su prójimo y no lo defrauda; el que no presta su dinero con usura ni acepta regalos contra el inocente. Quien hace estas cosas no será conmovido jamás".

Resulta especialmente interesante que el texto esté tallado en una cartela de madera ornamentada con roleos, paños y una cabeza de león con argolla. La combinación entre la inscripción y la decoración convierte el conjunto en una pieza de carácter moralizante: la belleza ornamental sirve de marco a una enseñanza religiosa sobre la conducta que debe observar el cristiano para alcanzar la vida eterna. 

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