ALGUNAS CURIOSIDADES DE SEVILLA
Puerta del Apeadero del Ayuntamiento de Sevilla.
La puerta del apeadero, situada al lado del Arquillo, da
acceso a la antigua entrada de la Sala capitular Baja, y presenta relieves de
carácter moral y religioso.
Puerta
del apeadero
En su zona superior aparecen dos soldados asociados a las
columnas de Hércules.
Dos
soldados asociados a las columnas de Hércules
En la parte intermedia, se muestran inscripciones latinas
tomadas de distintos pasajes bíblicos, concretamente del libro de la Sabiduría y
de Ezequiel.
Una de ellas es una adaptación de un pasaje del capítulo 6 del Libro de la Sabiduría (Sabiduría 6, 1-6), dirigido a jueces y gobernantes, donde se advierte a quienes ejercen el poder que su autoridad está sometida al juicio divino.
Primera
inscripción latina: IUDICES TERRAE, QUI NON
CUSTODISTIS LEGEM IUSTITIAE, NEQUE RECTE IUDICASTIS, DURISSIMUM IUDICIUM
APPAREBIT VOBIS.
“Jueces de la
tierra, que no habéis observado la ley de la justicia ni habéis juzgado con
rectitud, compareceréis ante un juicio severísimo”.
El texto tiene
un claro sentido de advertencia moral: quienes ejercen la función de juzgar
tienen una responsabilidad especial. Si no respetan la ley y no administran
justicia con rectitud, ellos mismos quedarán sometidos a un juicio más
riguroso.
La segunda tabla recoge, con
abreviaturas, el pasaje de Ezequiel 45, 9-10,
dirigido expresamente a los “príncipes de Israel
justo.”
Segunda
inscripción latina: PRINCIPES IIQVITATES ET RAPINA INTERMITITTE ET IVDICIV ET
IVSTICA FACITE SIT STATERA VRA IVSTA ET DEVUS IVSTVS ERIT VOBIS DICENS DOMINUS
“Príncipes, abandonad las iniquidades y las rapiñas, y
practicad el juicio y la justicia; sea justa vuestra balanza, y Dios será justo
con vosotros, diciendo: “El Señor…””
Es una
exhortación dirigida a los “príncipes”, es decir, a quienes ejercen el poder y
la autoridad. Les exige abandonar la injusticia, la violencia y la rapacidad y
ejercer correctamente sus responsabilidades.
En la parte inferior de la puerta destacan igualmente dos
relieves alegóricos.
En uno de ellos se muestra un
interesante relieve plateresco en el que dos figuras masculinas, a modo de
tenantes, flanquean una fuente o recipiente del que emerge una profusa decoración
vegetal y frutal. Sobre la composición destaca una cabeza de león, símbolo
tradicional de fuerza, autoridad y vigilancia. El conjunto parece desarrollar
una alegoría de la abundancia y prosperidad, asociada al buen gobierno de la
ciudad, dentro del complejo programa iconográfico renacentista de la Casa
Consistorial.
Parte
inferior de la puerta
En el otro relieve se distinguen dos
figuras femeninas semidesnudas de inspiración clásica, vestidas con largos
paños, que sostienen una amplia tela que enmarca una cabeza masculina de rasgos
fantásticos, de cuya boca parten los extremos de la tela. En la zona inferior
aparecen frutos, hojas, conchas y otros motivos vegetales. Aunque no se conoce
una identificación iconográfica precisa de la composición, su repertorio
permite interpretarla, igualmente, como una alegoría de la abundancia y la prosperidad,
integrada en el discurso simbólico del edificio sobre las virtudes del buen
gobierno, la armonía y la justicia.
Parte
inferior de la puerta
Así, todo este repertorio pretendía recordar a quienes accedían al espacio municipal la responsabilidad, la justicia y la rectitud que debían presidir el ejercicio del poder y recuerda que su poder no es absoluto y que deben ejercerlo con justicia, rectitud y responsabilidad.
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