sábado, 12 de septiembre de 2026

ALGUNAS CURIOSIDADES DE SEVILLA

La fuente de la Pila del Pato.

La Pila del Pato es una de las fuentes más populares y singulares de Sevilla, pero también una de las más viajeras. A lo largo de casi dos siglos ha cambiado varias veces de emplazamiento, acompañando las profundas transformaciones experimentadas por el espacio urbano. Su historia permite seguir, además, la evolución de las necesidades de abastecimiento de agua, del tráfico y de los espacios públicos, así como la memoria sentimental de varias generaciones de sevillanos.

El origen de la actual Pila del Pato se sitúa en el siglo XIX, aunque su cronología presenta cierta confusión en las fuentes. En 1833 comenzó a plantearse la sustitución de la antigua fuente de Mercurio de la plaza de San Francisco, una obra del siglo XVI vinculada a Bartolomé Morel. La nueva fuente, de autor desconocido, debió de realizarse a mediados del siglo XIX y aparece documentada e identificada en la plaza, al menos, desde 1850. Su construcción respondió todavía a una necesidad eminentemente práctica: las fuentes públicas constituían elementos fundamentales para el abastecimiento de agua de los vecinos, suministrada en este sector de la ciudad por los Caños de Carmona.

1844. Nicolás Chapuy. Plaza de san Francisco con la fuente de Mercurio de Bartolomé Morel. (ver) (CC BY 3.0)

Fuente de Mercurio

La fuente quedó estrechamente vinculada desde el principio a la plaza de San Francisco. En principio se ubicó en el lugar que actualmente se encuentra la fuente de Mercurio (leer mas), y la presencia allí está además excepcionalmente documentada por la iconografía sevillana. Francisco Javier Parcerisa la dibujó hacia 1850 y Joaquín Domínguez Bécquer la representó en 1853 en su pintura La plaza de San Francisco durante la procesión de la cofradía de Pasión. Charles Clifford la fotografió en 1862, proporcionando uno de los testimonios visuales más importantes para conocer su aspecto y ubicación en aquel momento.

La procesión del Señor de Pasión. Joaquín Domínguez Bécquer. 1853 (ver) (CC BY 3.0)

La Pila del Pato en la Plaza san Francisco. Charles Clifford. 1862 (ver) (CC BY 3.0)

Alphose de Launay. 1851. Ayuntamiento de Sevilla, en primer plano la Pila del Pato (ver) (CC BY 3.0)

La primera gran mudanza de la fuente estuvo relacionada con la transformación de la plaza de San Francisco. Hacia 1872 fue trasladada desde su emplazamiento original hacia el centro de la plaza. La nueva posición, sin embargo, pronto demostró ser poco adecuada. La plaza era uno de los principales espacios de tránsito de la ciudad y por ella discurrían las procesiones de Semana Santa y del Corpus Christi. El creciente movimiento de carruajes y, posteriormente, de vehículos hacía igualmente poco conveniente mantener una fuente en medio del espacio de circulación.

1880. Plaza de san Francisco con la Pila del Pato desplazada al centro de la plaza (ver) (CC BY 3.0)

1888. Plaza de san Francisco con la Pila del Pato, los tranvías y el montaje de las farolas (ver) (CC BY 3.0)

En 1881 o 1885 la Pila del Pato fue instalada en la zona septentrional de la Alameda de Hércules, aproximadamente en las proximidades de la desembocadura de la calle del Peral y de las columnas coronadas por los leones. 

La Alameda de Hércules. Óleo sobre lienzo del S. XVIII y de autor anónimo. (ver) (CC BY 3.0)

La Alameda convirtió a la fuente en un elemento familiar de la vida popular sevillana. Allí quedó integrada en uno de los espacios más característicos de la ciudad, escenario de paseos, encuentros y actividades populares. Las fotografías antiguas permiten contemplar la Pila del Pato en relación con las monumentales columnas de la Alameda.

La Pila del Pato en la Alameda (ver) (CC BY 3.0)

La Pila del Pato en la Alameda (ver) (CC BY 3.0)


La siguiente gran mudanza tuvo lugar en 1953, cuando la fuente fue trasladada a la plaza de San Sebastián, junto al antiguo entorno del Prado de San Sebastián y de la estación de autobuses, justo enfrente de los Jardines de Murillo, donde actualmente se encuentran el edificio de los Juzgados. La nueva ubicación adquirió una especial significación en la memoria popular porque se encontraba próxima al recinto donde se celebraba entonces la Feria de Abril.

La Pila del Pato en el Prado (ver) (CC BY 3.0)

Pila del Pato en el Prado (ver) (CC BY 3.0)

La Pila del Pato pasó así de ser un elemento del mobiliario urbano a convertirse en un punto popular y de referencia para los sevillanos. Su nombre servía para localizar encuentros y señalar un lugar conocido por todos. La cultura popular terminó incorporándola incluso al repertorio de las sevillanas. Francisco Palacios “El Pali” inmortalizó esa memoria en el conocido verso: “En la Pila del Pato, mi arma, te he conocío”.


La transformación urbanística del entorno del Prado de San Sebastián, el desarrollo de nuevas instalaciones y, posteriormente, las construcciones del edificio de los Juzgados determinaron un nuevo traslado. En 1965 la fuente pasó por la plaza de las Mercedarias, en el barrio de San Bartolomé, antes de alcanzar su emplazamiento definitivo en la plaza de San Leandro.

Es allí donde permanece actualmente, desde 1966, integrada en una pequeña plaza arbolada, bajo la sombra de un laurel de Indias, junto al convento de San Leandro, de las monjas agustinas. 

En la Plaza de san Leandro (ver) (CC BY 3.0)


Pocas fuentes sevillanas pueden presumir de haber recorrido tantos espacios y de haber acumulado tantas memorias.  Por eso la Pila del Pato es mucho más que una fuente. Es una pieza de mobiliario urbano convertida en patrimonio sentimental. Su pequeño pato de bronce, aparentemente anecdótico, terminó dando nombre a una fuente que ha sobrevivido a reformas, cambios de ubicación, modificaciones urbanísticas y generaciones de sevillanos.

Fue realizada en mármol por autor desconocido y presenta un diseño renacentista. Está formada por una alberca o pila circular y varios vasos superpuestos de tamaño decreciente, sostenidos mediante fustes de configuración abalaustrada. En el vaso intermedio aparecen cuatro surtidores decorados con motivos zoomorfos, mientras que el conjunto queda rematado por un pequeño surtidor de bronce en forma de pato. Es precisamente esta figura la que proporcionó a la fuente el nombre popular con el que ha llegado hasta nuestros días.

Pila del Pato actual

Detalle del plato intermedio

Detalle de un surtidor con motivos zoomorfo

Detalle del pato

Detalle del pato
Detalle del pato

Se ha planteado la posibilidad de que en su construcción o montaje se reutilizaran piezas pertenecientes a la antigua fuente de Mercurio, aunque esta hipótesis no parece suficientemente documentada. Lo que sí resulta evidente es que la Pila del Pato nació en un momento en que la ciudad seguía incorporando a sus espacios públicos fuentes destinadas simultáneamente al servicio de los ciudadanos y al embellecimiento urbano.

Sin embargo, su aspecto actual es también el resultado de numerosas intervenciones, y reparaciones, especialmente durante los mandatos municipales de Alejandro Rojas Marcos y Soledad Becerril, por lesiones sufridas a lo largo de sus desplazamientos y por actos de vandalismo. Incluso el propio pato de bronce ha conocido distintas reposiciones, circunstancia que explica que la figura que hoy corona la fuente no deba considerarse necesariamente la original.