domingo, 6 de septiembre de 2026

RUTAS POR SEVILLA: Ruta de las Cruces

Cruz de la Inquisición o Cruz de las Sietes Cabezas.

La Cruz de la Inquisición o Cruz de las Siete Cabezas es uno de esos pequeños elementos del patrimonio sevillano que pueden pasar inadvertidos al visitante, pese a encontrarse en el rincón que forman el Arquillo del Ayuntamiento de Sevilla y la puerta del Apeadero que da acceso a la antigua Sala Capitular baja, en la fachada que mira a la Plaza de San Francisco.

Rincón que forman el Arquillo del Ayuntamiento de Sevilla y la puerta del Apeadero que da  acceso a la antigua Sala Capitular baja

Su denominación tradicional de "Cruz de la Inquisición" se debe a una interpretación muy extendida según la cual el monumento señalaría el lugar donde se celebró el último auto de fe de la Inquisición en la Plaza de San Francisco, en 1781, condenando a María de los Dolores López, conocida como la “beata Dolores”.

Pero, diversas representaciones antiguas de la Plaza de San Francisco parecen demostrar que ya existía una cruz en ese mismo lugar antes de los acontecimientos con los que tradicionalmente se la relaciona. 

En el grabado de la Procesión del Corpus de 1735, realizado por Pedro Tortorello, puede distinguirse una cruz sobre una peana junto a la fachada del Ayuntamiento, 46 años antes del último Auto de Fe. 

Grabado de 1735. Procesión del Corpus. Una cruz en el rincón. (ver) (CC BY 3.0)

Asimismo, en las pinturas de la Gran Mascarada sevillana realizadas por Domingo Martínez hacia 1748 aparece también una cruz en el mismo rincón de la fachada municipal. 

Este último testimonio resulta especialmente interesante porque los lienzos de Domingo Martínez representan la gran mascarada organizada en Sevilla en 1747 con motivo de la subida al trono de Fernando VI y Bárbara de Braganza. La Real Fábrica de Tabacos patrocinó aquellos fastuosos festejos, representados posteriormente por Martínez en una célebre serie pictórica.

Por tanto, la existencia de una cruz anterior a los acontecimientos inquisitoriales ha llevado a algunos historiadores a proponer una explicación diferente. 

Una de las hipótesis más sugerentes la relaciona con la epidemia de peste de 1649, que provocó una enorme mortandad en Sevilla. Según esta interpretación, la cruz podría señalar un carnero o una fosa común vinculada a aquella catástrofe.

El aspecto que contemplamos actualmente tampoco corresponde a la cruz original. La pieza que hoy se encuentra en la fachada del Ayuntamiento está fechada en 1903 y sustituyó a otra cruz de piedra, de estilo dieciochesco, que había sido colocada en 1703. 

La sustitución obedeció fundamentalmente a razones estéticas: la antigua cruz, con su lenguaje ornamental propio del siglo XVIII, no armonizaba con la arquitectura plateresca de las Casas Consistoriales, por lo que se decidió retirarla y reemplazarla por una nueva pieza concebida para integrarse en el conjunto renacentista de la fachada.

La cruz original fue vendida a Andrés Parladé y Heredia, conde de Aguiar, propietario por entonces del Palacio de Guardiola. Allí fue trasladada y conservada como elemento ornamental, y actualmente puede contemplarse en el patio del palacio, nada más atravesar la reja de entrada.

Palacio Guardiola

Cruz original de 1703

La nueva cruz, instalada en 1903, fue concebida  acorde con la fachada plateresca del Ayuntamiento. Su decoración presenta motivos vegetales y pequeñas cabezas de querubines distribuidas a lo largo de la misma, de donde procede su otra denominación tradicional de "Cruz de las Siete Cabezas"(“en referencia al número de querubines que se distribuyen a lo largo de este pétreo “madero” que simula lo arbóreo”). La pieza actual consigue así integrarse  en el programa ornamental de la fachada municipal.

Cruz de las Siete Cabezas

Detalle del querubín superior

Detalle de un querubín lateral

Detalle del fuste