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Iglesia del Salvador. Hermandad del Amor.
La Hermandad
del Amor es una de las corporaciones penitenciales más antiguas, ilustres y
representativas de la Semana Santa de Sevilla. Su denominación completa es
Primitiva Archicofradía Pontificia y Real Hermandad de Nazarenos de la Sagrada
Entrada en Jerusalén, Santísimo Cristo del Amor, Nuestra Señora del Socorro y
Santiago Apóstol, y tiene su sede canónica en la Iglesia Colegial del Divino
Salvador, desde donde cada Domingo de Ramos realiza una de las estaciones de
penitencia más singulares de la ciudad.
Los orígenes de
la hermandad se remontan a la segunda mitad del siglo XVI. Por una parte,
existía la Hermandad del Amor de Cristo, Nuestra Señora del Socorro y Santiago
Apóstol, fundada en 1508 con un marcado carácter asistencial y benéfico, pues su
principal misión consistía en socorrer a los presos encarcelados, que
seguramente serían muy numerosos en esas fechas en Sevilla, por ser la vía de
entrada y salida a las Indias, proporcionándoles
ayuda material y espiritual en nombre del amor de Cristo. Esta labor caritativa
fue una de las señas de identidad de la corporación y aún hoy permanece
simbolizada en los cuatro ángeles situados en las esquinas del paso del Cristo
del Amor, cuyas cartelas forman la inscripción “Amor y Socorro a los
Encarcelados”. Ya en el siglo XVIII la hermandad repartía miles de comidas
entre los reclusos de la Cárcel Real de Sevilla, reflejo del intenso compromiso
social que desarrolló durante siglos. Al ser instituida en la iglesia de
Santiago el Mayor su titular sería el apóstol Santiago.
Paralelamente
existía la Hermandad de la Sagrada Entrada en Jerusalén, creada por el gremio
de medidores de la Alhóndiga y establecida inicialmente en un hospital
perteneciente a dicho gremio, que probablemente estaba situado en la
collación de San Román, en la calle Sol.
En el año 1618, por la reducción de hospitales ordenada por
cardenal Rodrigo de Castro Osorio, coinciden ambas hermandades en el convento de Nuestra Señora de Consolación de los
Padres Terceros. La estrecha relación entre ellas, unida a la coincidencia de
sus estaciones de penitencia en el Miércoles Santo, favoreció su fusión
definitiva, acordada el 23 de marzo de 1618. Nacía así una nueva hermandad que
reunía la dimensión asistencial del Amor de Cristo con la devoción a la Entrada
triunfal de Jesús en Jerusalén.
Con motivo de
esta unión, la corporación decidió encargar nuevas imágenes titulares al
escultor Juan de Mesa y Velasco. Mediante escritura pública otorgada el 13 de
mayo de 1618, el maestro se comprometía a realizar un crucificado y una imagen
de la Virgen, ejecutados íntegramente por su propia mano. Ambas esculturas
fueron entregadas a la hermandad el 4 de junio de 1620 y pronto despertaron una
extraordinaria devoción entre los sevillanos. Desde entonces la corporación
comenzó a ser conocida popularmente como la Hermandad del Cristo del Amor,
sustituyendo en el lenguaje cotidiano la antigua denominación del Amor de
Cristo.
El Santísimo
Cristo del Amor (leer
mas) constituye una de las grandes obras maestras de Juan de Mesa y
una de las cumbres de la escultura barroca española. Su impresionante anatomía,
la serenidad de su expresión y la perfecta combinación entre dramatismo y
belleza convierten a esta imagen en una referencia imprescindible de la
imaginería procesional sevillana. Procesiona sobre un magnífico paso diseñado
por Francisco Ruiz Gijón en 1694, enriquecido posteriormente con diversas
intervenciones artísticas. A los pies del crucificado destaca la figura de un
pelícano alimentando a sus crías con su propia sangre, antiguo símbolo
cristiano del sacrificio redentor y del amor infinito de Cristo por la
humanidad.
La Virgen del
Socorro (leer
mas), también atribuida a Juan de Mesa, completa el conjunto
devocional de la hermandad. Su elegante belleza, profundamente serena, ha sido
objeto de diversas restauraciones a lo largo de los siglos, conservando siempre
la esencia concebida por su autor. Procesiona bajo un rico palio de terciopelo
rojo y malla bordada en oro, acompañado por un importante conjunto de piezas de
orfebrería y bordados que constituyen uno de los patrimonios artísticos más
destacados de la Semana Santa sevillana.
La tercera de
las imágenes titulares es la Sagrada Entrada en Jerusalén, conocida
popularmente como “La Borriquita”. Representa el momento en que Jesucristo
entra triunfalmente en la ciudad santa montado sobre un asno mientras el pueblo
lo aclama con palmas y ramas de olivo. El conjunto escultórico, iniciado en
época barroca y enriquecido con aportaciones posteriores, reúne imágenes
atribuidas al círculo de Pedro Roldán junto a otras realizadas por Antonio
Castillo Lastrucci, Juan de Astorga, Juan Abascal y Fernando Aguado. La
presencia de numerosos niños hebreos en el misterio y el acompañamiento de
cientos de niños revestidos de nazarenos convierten esta primera parte de la
cofradía en una de las estampas más entrañables del Domingo de Ramos.
La historia de
la hermandad está marcada también por numerosos cambios de sede. Tras abandonar
la iglesia de Santiago pasó al convento de los Terceros y, posteriormente, a
los templos de San Miguel, San Vicente, San Pedro, Santa Catalina y el Dulce
Nombre, entre otros, hasta establecerse definitivamente en la Iglesia del
Salvador en 1922. Durante la restauración integral de este templo, entre 2003 y
2008, la corporación residió provisionalmente en la iglesia de la Anunciación,
desde donde continuó realizando su estación de penitencia.
A comienzos del
siglo XIX la hermandad vivió una etapa de especial esplendor gracias al apoyo
de la monarquía y de destacados miembros de la nobleza sevillana. El rey
Fernando VII le concedió el título de Real en 1820 y, cuatro años más tarde, el
papa León XII la distinguió con el título de Archicofradía Pontificia,
convirtiéndose en la primera hermandad de penitencia de Sevilla en recibir tan
alta dignidad. Por este motivo ostenta con orgullo el calificativo de Primitiva
Archicofradía Pontificia.
Uno de los
rasgos más característicos de la Hermandad del Amor es su peculiar organización
procesional. Desde 1970 realiza dos cortejos diferenciados en una misma
jornada. La primera parte corresponde a la Sagrada Entrada en Jerusalén, que
abre oficialmente la Semana Santa de Sevilla en la Carrera Oficial durante la
tarde del Domingo de Ramos. Horas después procesionan el Santísimo Cristo del
Amor y Nuestra Señora del Socorro, acompañados por un segundo cortejo de
nazarenos, sin la cruz de guía que ha salido previamente con la “Borriquita”.
Esta singular disposición, única en la Semana Santa sevillana, simboliza la
unión de dos antiguas hermandades que, pese a compartir una misma corporación,
conservan la personalidad y el espíritu propios de sus respectivos orígenes.
En la
actualidad, la Hermandad del Amor continúa desarrollando una intensa vida
religiosa, formativa y asistencial con una destacada labor de caridad.
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