ALGUNAS CURIOSIDADES DE SEVILLA
El
hermanamiento de la calle Sierpes con la Schadowstraße de Düsseldorf.
A mitad de la calle Sierpes, allí donde se encuentra con Rioja y Cerrajería, conviene levantar la mirada. Bajo el rótulo de la calle, un pequeño azulejo recuerda un episodio singular de la historia reciente de Sevilla: el hermanamiento de Sierpes con la Schadowstraße de Düsseldorf, una de las principales arterias comerciales de la ciudad alemana.
Calle Sierpes
Hermanamiento
La placa,
colocada en marzo de 1992, en vísperas de la Exposición Universal de Sevilla,
reproduce el siguiente texto:
“Recuerdo
del hermanamiento entre
Schadowstrasse de Düsseldorf
y la calle de las Sierpes
de Sevilla cuyo protocolo
se firmó en Alemania
el 31 de agosto de 1991.
Sevilla,
marzo 1992
Año Exposición Universal”
El protocolo había sido firmado en Düsseldorf el 31 de
agosto de 1991 por una delegación del Ayuntamiento de Sevilla, cuando faltaban
poco más de siete meses para la inauguración de la Expo 92. El acuerdo no unía
dos ciudades, como sucede en los tradicionales hermanamientos municipales, sino
dos calles comerciales que representaban, cada una en su ciudad, espacios de
intensa actividad comercial.
La iniciativa partía de la asociación de comerciantes
de Schadowstraße, que mantenía una tradición de establecer vínculos con
conocidas calles comerciales de otras ciudades del mundo. Cada dos años se
incorporaba una nueva “calle hermana” a un reducido grupo en el que, según esta
tradición, solo podía estar representada una vía por cada país. Antes de Sierpes
habían formado parte de esta relación la Abeno Shopping Street de Osaka y la
parisina Rue de Passy. En 1991 correspondió el honor a Sevilla y a su universal
calle Sierpes.
El
hermanamiento tuvo también una dimensión de promoción cultural y económica. La
visita de la delegación sevillana a Düsseldorf permitió presentar allí la
imagen de Sevilla y sus productos, y sirvió para estrechar las relaciones entre
comerciantes y representantes de ambas ciudades. Según las crónicas de la época,
la acogida alemana incluyó incluso una pequeña Feria de Sevilla, con casetas y
elementos propios de la fiesta sevillana.
La respuesta de Sevilla llegó unos meses después. El 13
de marzo de 1992 se descubrió la placa conmemorativa en Sierpes, en un momento
especialmente significativo: la ciudad se preparaba para convertirse en
escaparate internacional con la celebración de la Exposición Universal.
El azulejo ha quedado desde entonces como un testimonio discreto de aquel episodio. Muchos de los miles de personas que recorren diariamente Sierpes pasan bajo él sin reparar en su existencia. Por eso, cuando se pasea por Sierpes y se llega a su encuentro con Rioja y Cerrajería, merece la pena detenerse un instante y mirar hacia arriba. Sevilla y Düsseldorf, Sierpes y Schadowstraße, unidas simbólicamente en vísperas de la Expo.
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