lunes, 19 de octubre de 2026

ALGUNAS CURIOSIDADES DE SEVILLA

Monumento al Cid Campeador en la Avenida del Cid.

El monumento al Cid Campeador, situado en el centro de la avenida del mismo nombre, frente a la antigua Real Fábrica de Tabacos, actual sede de la Universidad de Sevilla, es uno de los conjuntos escultóricos más emblemáticos de la ciudad.

Monumento ecuestre del Cid Campeador


La elección del emplazamiento del monumento estuvo rodeada de cierta incertidumbre. Algunas fuentes señalan que inicialmente se contempló situarlo en la plaza de la Virgen de los Reyes, en el Parque de María Luisa, siguiendo el planteamiento simbólico del Comité de la Exposición Iberoamericana. Finalmente, a comienzos de diciembre de 1927, el Ayuntamiento encargó al escultor Mariano Benlliure la búsqueda de un lugar adecuado. La decisión fue instalarlo en una rotonda de nueva creación en la Glorieta de San Diego, al comienzo de la avenida del Cid, denominación que esta vía había recibido en 1920. Coincidiendo con el “Quemadero de la Inquisición”, un recinto destinado a las ejecuciones ordenadas por el Santo Oficio, que fue construido durante la primera mitad del siglo XVI y fue demolido en 1809.

La obra fue realizada en bronce por la escultora estadounidense Anna Hyatt Huntington, , esposa del hispanista Archer Milton Huntington, fundador de la Hispanic Society of America de Nueva York, destacada por su dominio de la escultura monumental y, especialmente, por la representación de animales. Fue donada a Sevilla por la Hispanic Society of America de Nueva York con motivo de la Exposición Iberoamericana de 1929 y se inauguró el 22 de septiembre de 1927, durante la alcaldía de Nicolás Díaz Molero.

La escultura representa a Rodrigo Díaz de Vivar, conocido como el Cid Campeador, montado sobre su célebre caballo Babieca. El guerrero aparece vestido con cota de malla, portando escudo y espada, mientras alza la lanza en una actitud que parece dirigir y alentar a sus tropas. La postura del jinete, girado respecto al eje del caballo, y el vigoroso movimiento del animal confieren al conjunto una extraordinaria sensación de dinamismo, equilibrada por la solemnidad propia de un héroe medieval. El tratamiento anatómico del caballo revela la especial sensibilidad de Huntington hacia estos animales y su capacidad para transmitir fuerza, tensión y movimiento mediante el bronce.

Detalles del monumento

Detalles del monumento

El monumento recuerda los vínculos históricos entre el Cid y Sevilla durante el siglo XI. Enviado por Alfonso VI a la corte del rey al-Muʿtamid para gestionar el cobro de las parias, Rodrigo Díaz intervino en la defensa del territorio sevillano frente a las fuerzas del reino de Granada. La tradición sitúa en la batalla de Cabra, en torno a 1079, la victoria que permitió al monarca sevillano conservar sus dominios frente a sus adversarios. Este episodio constituye el fundamento histórico de la relación entre el Campeador y la ciudad, aunque algunos detalles de su estancia sevillana proceden de relatos legendarios y de elaboraciones literarias posteriores.

La escultura ecuestre se alza sobre un pedestal cúbico de granito, diseñado por el arquitecto Vicente Traver y Tomás, que incorpora inscripciones que evocan la relación entre Sevilla y el Cid. Una de ellas recuerda que “Sevilla, corte del rey poeta al-Muʿtamid, acogió al Cid como embajador de Alfonso VI y lo vio regresar victorioso frente al rey de Granada”. En otro de sus lados se reproducen unas palabras atribuidas al escritor andalusí Ibn Bassam, que ensalzan la firmeza de carácter y la energía guerrera del caballero castellano. De este modo, el monumento no solo celebra a una figura fundamental de la tradición épica española, sino que también rememora un momento de la historia peninsular en el que los reinos cristianos y musulmanes mantuvieron relaciones diplomáticas y militares complejas.

Sevilla dorada corte del rey poeta Motamid, hospedó a Mio Cid embajador de Alfonso VI y le vio volver victorioso del rey de Granada. Año MCXXX

El Campeador, terrible calamidad para el Islam, fue por la viril firmeza de su caractet y por su heroica energía uno de los grandes milagros del Creador (Ben Bassam)

El monumento estuvo vinculado a la Feria de Abril, pues en la confluencia con la antigua Pasarela se instalaba la tradicional portada de la Feria, y la estatua ecuestre, conocida popularmente como “El Caballo”, constituía un conocido punto de encuentro para sevillanos y visitantes.

Una curiosidad cinematográfica vincula también la escultura con la historia del séptimo arte: el monumento aparece en Ciudadano Kane (1941), la célebre película dirigida por Orson Welles, quien mantuvo una estrecha relación con Sevilla y visitó la ciudad en numerosas ocasiones.

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