jueves, 8 de octubre de 2026

RUTAS POR SEVILLA: Vírgenes

Virgen de la Faja. Museo de la Iglesia de San Luis de los Franceses.

Virgen de la Faja. Atribuido a Alonso Miguel Tovar. Óleo sobre lienzo. 137 x 102 cm. Museo de la Iglesia de San Luis de los Franceses. Procede de la Casa Cuna


La composición se articula sobre un fondo oscuro que permite destacar el grupo central, formado por la Virgen y el Niño Jesús, flanqueados a ambos lados por dos ángeles músicos. María aparece sentada y sostiene sobre sus rodillas a su Hijo, al que envuelve cuidadosamente con unos blancos pañales antes de colocarle la faja que se dispone en el ángulo inferior izquierdo del lienzo.

Detalle de la Virgen y el Niño

Detalle de la faja


El rostro de la Virgen transmite una contenida melancolía. Inclina ligeramente la cabeza mientras dirige su mirada hacia el Niño, estableciendo con Él una relación íntima y silenciosa. Esta expresión maternal trasciende la ternura propia de la escena para adquirir un significado premonitorio: el gesto de María parece anticipar el sufrimiento que acompañará a Cristo durante su Pasión. De este modo, la representación de la maternidad queda vinculada a la conciencia del destino sacrificial de su Hijo.

Detalle de la Virgen 

Detalle del Niño


A espaldas de la Virgen, a su derecha, aparece un ángel mancebo dispuesto en acusada diagonal, que sostiene un laúd mientras dirige su mirada hacia el Niño. Al otro lado, un segundo ángel toca el violín y contempla igualmente a Jesús con expresión dulce y serena. La presencia de ambos músicos introduce en la escena una dimensión celestial y contribuye a crear una atmósfera de recogimiento y armonía.

Detalle de ángel con laúd

Detalle de ángel con violín


En la zona superior se abre un rompimiento de gloria, formado por numerosas cabezas de pequeños ángeles que trazan una composición semicircular alrededor de un espacio inundado por una cálida luz dorada. Este foco luminoso establece un contraste con la oscuridad del fondo y concentra la atención sobre el grupo sagrado, reforzando el carácter sobrenatural de la escena.

Rompimiento de gloria


El conjunto combina, por tanto, intimidad maternal, solemnidad religiosa y una delicada dimensión musical y celestial. La ternura con la que María atiende al Niño convive con la expresión melancólica de su rostro, introduciendo en una escena aparentemente apacible la anticipación del dolor futuro de Cristo.

AREA DE MACARENA-SAN LUIS-SAN JULIAN

Museo de la Iglesia de san Luis de los Franceses.

Hospital de las Cinco Llagas


El hospital de las Cinco Llagas fue fundado en 1500 por Doña Catalina de Ribera, para acoger mujeres enfermas y curables. En 1540, su hijo Don Fadrique, lo dotó de recursos para edificarlo de nueva planta y extramuros. Sería diseñado por Martín de Gainza, e inspirado en el hospital Mayor de Milán. Años más tarde, Hernán Ruiz II construyó su espléndida iglesia. Así se convirtió en el hospital más importante de la ciudad, usándose durante las epidemias y riadas como centro de apestados o refugio. A partir de 1837 se convertirá sucesivamente en Hospital central, provincial y universitario, bajo la tutela de la Diputación, acogiendo hoy al Parlamento de Andalucía. Tenía jurisdicción Vere Nullius, es decir dependía directamente del Vaticano y era independiente de cualquier administración civil o religiosa hispalense.

Las obras más significativas de este hospital que se han conservado, se muestran hoy en este espacio que fue el refectorio del noviciado de San Luis, lugar en el que los sacerdotes y los novicios tenían su comedor. Destacan la Virgen del Rosario, que presidió el retablo mayor de su iglesia y el Apostolado de Esteban Márquez, junto a obras de otros miembros de la Academia de Murillo, como Cornelis Schut III, además de excelentes pinturas flamencas.

Retrato del Cardenal Rodrigo de Castro. Manuel de la Portilla y García. 1859. Óleo sobre lienzo. Procede del Hospital de las Cinco Llagas.

San Ambrosio, San Agustín, San Gregorio y San Jerónimo. Anónimo sevillano. Segunda Mitad del siglo XVII. Óleo sobre madera. Puertas del manifestador eucarístico. Procede del Hospital de las Cinco Llagas

Detalle de San Ambrosio

Detalle San Agustín

Detalle de San Gregorio

Detalle de San Jerónimo

Calvario. Anónimo flamenco. Primer tercio del siglo XVII. Óleo sobre lámina de cobre. Casa Cuna. Sala de Juntas

Las Santas Mujeres ante el Sepulcro. Anónimo flamenco seguidor de Rubens. 1620. Óleo sobre lámina de Cobre. Hospital de las Cinco Llagas

Martirio de San Jorge. Anónimo flamenco seguidor de Rubens. 1620. Óleo sobre lámina de Cobre. Hospital de las Cinco Llagas

Cristo en Casa de Marta y María. Anónimo flamenco seguidor de Rubens. 1620. Óleo sobre lámina de Cobre. Hospital de las Cinco Llagas

Virgen con el Niño. Viren del Rosario. Anónimo sevillano. Segundo tercio del siglo XVI. Policromía, segundo cuarto del siglo XVIII. Hospital de las Cinco Llagas

Detalle

Detalle del rostro de la Virgen

Detalle del rostro del Niño

Aparición de la Virgen a San Bernardo. Anónimo seguidor de Murillo. 1700. Óleo sobre lienzo. Hospital de las Cinco Llagas

Detalle de la Virgen

Detalle de San Bernardo

Calvario. Anónimo sevillano. 1600. Óleo sobre lienzo. Hospital de las Cinco Llagas

Detalle de san Juan

Detalle de los pies de san Juan

Detalle de María Magdalena y los pies de Cristo

Detalle de la Virgen

Detalle del rostro de Cristo

San José. Esteban Márquez de Velasco. Óleo sobre lienzo. Hospital de las Cinco Llagas

Detalle

Detalle de un pie de San José

Cristo Atado a la Columna. Atribuido a Cornelis Schut III. 1672.Óleo sobre lienzo. Hospital de las Cinco Llagas

Detalle del rostro

Detalle de las manos

Detalle del paño de pureza

Detalle de los pies

Detalle del látigo


El apostolado de la Iglesia del Hospital de las Cinco Llagas

Último tercio del siglo XVII

Esteban Márquez de Velasco fue uno de los más fieles seguidores de Murillo con un papel importante en la difusión del estilo del gran maestro sevillano y de sus modelos iconográficos. Fue autor de numerosas series y escenas narrativas para distintas instituciones religiosas, repartidas por Andalucía e Hispanoamérica.

Este apostolado se situaba estratégicamente en los pilares de la Iglesia del hospital, añadiendo una lectura barroca al gran templo renacentista, convirtiéndola en símbolo de la Iglesia militante cimentada sobre el credo y la fe de los apóstoles. Si los ordenamos según el credo estas pinturas se sitúan en el espacio conformando una obra única o políptico, a modo de doble procesión en dirección a Cristo Salvador y a la Virgen María.

CRISTO SALVADOR DEL MUNDO

San Pedro / Saint Peter
Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra.

San Andrés / Saint Andrew
Y en un solo Jesucristo, el unigénito Hijo de Dios.

Santiago el mayor / James the elder
Y se encarnó en la Virgen María por obra del Espíritu Santo y se hizo hombre.

San Juan Evangelista / Saint John the Evangelist
También fue crucificado por nosotros: sufrió y fue sepultado bajo Poncio Pilato.

Santiago el Menor / James the Less
Y ascendió al cielo: está sentado a la diestra del Padre.

San Matías / Saint Matthias
Y en la vida Eterna Amén.

LA VIRGEN MARÍA COMO MEDIADORA

San Felipe / Saint Philip
Y vendrá otra vez con gloria para traer a los vivos y a los muertos.

San Bartolomé / Saint Bartholomew
Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida: que procede del Padre y del Hijo.

Santo Tomás / Saint Thomas
Creo en una santa Iglesia católica y apostólica. La comunión de los santos.

San Simón / Saint Simon
Para la remisión de los pecadores.

San Mateo / Saint Matthew
Y espero la resurrección de los muertos.

San Pablo / Saint Paul
Predicamos a Cristo crucificado (Corintios 1:23).

San Pablo

San Pablo. Detalle del rostro

San Pablo. Detalle de los pies

Santo Tomás

Santo Tomás. Detalle del rostro

Santo Tomás. Detalle de los pies

San Mateo

San Mateo. Detalle del rostro

San Mateo. Detalle de los pies

San Simón

San Simón. Detalle del rostro

San Simón. Detalle de los pies

San Simón. Detalle de los pies

San Bartolomé

San Bartolomé. Detalle del rostro

San Bartolomé. Detalle de la mano

San Bartolomé. Detalle del pie 

San Felipe

San Felipe. Detalle del rostro

San Felipe. Detalle del pie 

Virgen María

Virgen María. Detalle del rostro

Cristo Salvador del Mundo

Cristo Salvador del Mundo. Detalle del rostro

Cristo Salvador del Mundo. Detalle del pie

San Pedro

San Pedro. Detalle del rostro

San Pedro. Detalle de las llaves

San Pedro. Detalle del pie

San Andrés

San Andrés. Detalle del rostro

San Andrés. Detalle del pie

San Juan Evangelista

San Juan Evangelista. Detalle del rostro

San Juan Evangelista. Detalle de la mano con la copa

San Juan Evangelista. Detalle del pie

Santiago el Mayor

Santiago el Mayor. Detalle del rostro

Santiago el Mayor. Detalle del pie

Santiago el Menor

Santiago el Menor. Detalle del rostro

Santiago el Menor. Detalle del pie

San Matías

San Matías. Detalle del rostro

San Matías. Detalle del pie

Ecce Homo. Esteban Márquez de Velasco. Hacia 1680. Óleo sobre lienzo. Hospital de las Cinco Llagas o Hospital de Miraflores

Ecce Homo. Detalle del rostro

Ecce Homo. Detalle de las manos
Ecce Homo. Detalle del pie

Piedad Iluminada por ángeles. Atribuido a Pedro Núñez de Villaviciosa. Óleo sobre Lienzo. Hospital de las Cinco Llagas

Piedad Iluminada por ángeles. Detalles
Piedad Iluminada por ángeles. Detalles
Piedad Iluminada por ángeles. Detalles
Piedad Iluminada por ángeles. Detalles
Piedad Iluminada por ángeles. Detalles
Piedad Iluminada por ángeles. Detalles
Piedad Iluminada por ángeles. Detalles
Piedad Iluminada por ángeles. Detalles
Piedad Iluminada por ángeles. Detalles
Piedad Iluminada por ángeles. Detalles

San Sebastián. Atribuido a Cornelis Schut III. 1665. Óleo sobre lienzo. Hospital de las Cinco Llagas

San Sebastián. Detalle del rostro

San Sebastián. Detalle de los pies

Virgen del Rosario con santo Domingo y san Francisco. Atribuido a Sebastián de Llanos Valdés. 1670. Óleo sobre lienzo. Hospital de las Cinco Llagas

Virgen del Rosario con santo Domingo y san Francisco. Detalle del rompimiento de Gloria
Virgen del Rosario con santo Domingo y san Francisco. Detalle de la Virgen
Virgen del Rosario con santo Domingo y san Francisco. Detalle de Querubines
Virgen del Rosario con santo Domingo y san Francisco. Detalle de santo Domingo

Virgen del Rosario con santo Domingo y san Francisco. Detalle de santo Domingo
Virgen del Rosario con santo Domingo y san Francisco. Detalle de santo Domingo
Virgen del Rosario con santo Domingo y san Francisco. Detalle de san Francisco
Virgen del Rosario con santo Domingo y san Francisco. Detalle de san Francisco
Virgen del Rosario con santo Domingo y san Francisco. Detalle 
Virgen del Rosario con santo Domingo y san Francisco. Detalle 
Virgen del Rosario con santo Domingo y san Francisco. Detalle 

OTROS HOSPITALES HISTORICOS

Nos encontramos en una galería del noviciado, espacio donde se exponen obras procedentes de tres hospitales que estaban especializados en determinados cuidados. Son ejemplos del proceso de especialización hospitalaria que tuvo lugar en la Europa occidental durante la baja Edad Media.

El Hospital San Lázaro fue fundado por Fernando III para acoger a los leprosos, una de las enfermedades más temidas de la época. Este hospital se ubicaba a las afueras de la ciudad. Hoy día sigue en uso, siendo el hospital más antiguo de la capital.

El Hospital de San Hermenegildo fue fundado en 1453 por el cardenal Cervantes y se dedicaba a cuidar heridos y fracturados. En el solar que ocupaba este edificio se ubica hoy el I.E.S. Velázquez.

El Hospital de los Inocentes fue fundado en 1436 como la primera institución destinada a “curar a los pobres enfermos faltos de juicio”. El tratamiento de la locura no consistió meramente en el aislamiento y custodia de los dementes, sino que también tuvo un objetivo de curación mediante la purificación de sus almas. Se ubicaba en una casa colindante con San Luis, y en el siglo XIX se integró en el Hospicio. También se muestran obras procedentes del hospital psiquiátrico de Miraflores.

San Cosme y San Damián. Anónimo sevillano. 1650. Óleo sobre lienzo. Hospital de los Inocentes. Hospital de las Cinco Llagas

San Cosme y San Damián. Detalle del calzado
San Cosme y San Damián. Detalle del calzado

Niño Jesús dormido sobre la Cruz. Anónimo sevillano. Mediados del siglo XVIII. Óleo sobre lienzo. Hospital de Miraflores

Adoración de los Reyes. Atribuido a Jerónimo Ramírez. 1614-1633. Óleo sobre lienzo. Hospital de Miraflores


Adoración de los Reyes. Detalle
Adoración de los Reyes. Detalle
Adoración de los Reyes. Detalle

Adoración de los Reyes. Detalle
Adoración de los Reyes. Detalle
Adoración de los Reyes. Detalle
Adoración de los Reyes. Detalle
Adoración de los Reyes. Detalle

San Laureano y dos Santos Mártires del Arzobispado. Alonso Vázquez y Obrador. 1603. Óleo sobre tabla. Hospital de san Hermenegildo. Prevela del retablo mayor

San Laureano y dos Santos Mártires del Arzobispado. Detalle de san Laureano

En 1603 el hospital contrató con Alonso Vázquez la pintura del retablo mayor del templo, dedicado al martirio y tránsito de San Hermenegildo. La marcha a México del pintor en junio del mismo año interrumpió la ejecución, ya muy avanzada, lo que obligaría a contratar a Juan de Uceda para concluirla. En 1837 el retablo se trasladó al Hospital de las Cinco Llagas, donde poco después se desmembró, el remate fue al Asilo de la Mendicidad, y actualmente se halla en el ático del retablo de San Román. Desde la segunda década del s. XX, el gran cuadro central se encuentra expuesto en el Museo de Bellas Artes de Sevilla, mientras que la predela permanece en el Hospital Central, conservándose todavía en la Diputación Provincial su mitad izquierda.

La composición dispone a San Laureano en el lugar de honor junto al sagrario, con la herida en el cuello, huella de su martirio en primer plano, portando los atributos episcopales (capa pluvial y la mitra), y en un segundo plano, otros dos santos adorando al Sagrario.

San Hermenegildo. Anónimo sevillano. Mediados del siglo XVII. 1650. Óleo sobre lienzo. Hospital de las Cinco Llagas

San Hermenegildo. Detalle
San Hermenegildo. Detalle
San Hermenegildo. Detalle

Virgen de Guadalupe. Circulo de Luis Berrueco. Méjico. 1ª mitad del siglo XVIII. Óleo sobre lienzo. Hospital de san Lázaro.

Camino del Calvario. Monografista flamenco. ¿Jan van den Hoeckel?. 1ª mitad del siglo XVII. Óleo sobre lienzo. Hospital de san Lázaro

Camino del Calvario. Detalle
Camino del Calvario. Detalle
Camino del Calvario. Detalle
Camino del Calvario. Detalle
Camino del Calvario. Detalle
Camino del Calvario. Detalle
Camino del Calvario. Detalle
Camino del Calvario. Detalle

Retrato del Cardenal Cervantes. Anónimo sevillano. Segunda mitad del siglo XVII. Óleo sobre lienzo. Hospital de san Hermenegildo

San Lázaro. Roque Balduque.1553. Madera tallada, policromada y estofada. Policromía de Pedro Villegas Marmolejo y Juan Chacón. 1553. Hospital de san Lázaro

San Lázaro. Detalle
San Lázaro. Detalle

San Juan en el desierto. Atribuido a Juan Carlos Gijón. 1700. Óleo sobre lienzo. Hospital de Miraflores

San Juan en el desierto. Detalle
San Juan en el desierto. Detalle
San Juan en el desierto. Detalle

Virgen de los Desamparados. Anónimo sevillano. Final del siglo XVIII. Madera tallada estofada y policromada. Hospital de los Inocentes. Hospital de las Cinco Llagas

Virgen de los Desamparados. Detalle
Virgen de los Desamparados. Detalle

Santa Bárbara. Francisco Meneses Osorio. 1703. Óleo sobre lienzo. Hospital de los Inocentes. Hospital de las Cinco Llagas


Casa Cuna

Fundada en 1558 por la Hermandad dedicada al Patriarca San José y a Nuestra Señora del Amparo para la crianza de los numerosos niños expósitos que habían sido abandonados en las plazas y calles de la ciudad. Al entrar en la casa, una inscripción daba la bienvenida: «Si mi padre y mi madre me abandonan, el Señor me acogerá» (Salmo 26,10).

La primera Casa Cuna se encontraba entre los números 13 y 17 de la antigua calle Arqueros. En 1627 se trasladó a la calle de la Carpintería, hoy Cuna. De este edificio no queda vestigio visible. Hoy, ese espacio está ocupado por el Teatro Pathé.

Durante el S. XVII ingresaron unos 25.000 niños, 28.000 en el s. XVIII y casi 71.000 entre 1800 y 1910. Su tasa de mortalidad era enorme: 70 % en el XVII, 80 % en el XVIII y casi el 85 % entre 1800 y 1910.

Se exponen obras vinculadas a la infancia de Jesús, la Virgen y San José, destacando la Virgen de la Faja y La Sagrada Familia de Roelas. Un documento excepcional es La Sagrada familia protegiendo a los niños expósitos, donde vemos aquellas salas abarrotadas de cunas con bebés fajados. También Las Mandas nos permiten conocer a los donantes y promotores.

Huida a Egipto. Atribuido a Cornelis Schut III. 1675. Hospital de las Cinco Llagas

Huida a Egipto. Detalle
Huida a Egipto. Detalle
Huida a Egipto. Detalle
Huida a Egipto. Detalle
Huida a Egipto. Detalle
Huida a Egipto. Detalle

San José y el Niño. Anónimo hispanoamericano. Siglo XVIII. Óleo sobre lienzo


San José y el Niño. Pedro Duque Cornejo. 1733-1734. Madera tallada dorada, estofada y policromada. Casa Cuna. Titular del retablo mayor

San José y el Niño. Detalle

San José y el Niño. Detalle
San José y el Niño. Detalle

Sagrada Familia. Juan de las Roelas. 1620-1624. Óleo sobre lienzo. Casa Cuna

Sagrada Familia. Detalle

Sagrada Familia. Detalle
Sagrada Familia con Niños Expósitos. Anónimo sevillano. 1700. Casa Cuna
Sagrada Familia con Niños Expósitos. Detalle
Sagrada Familia con Niños Expósitos. Detalle
Sagrada Familia con Niños Expósitos. Detalle
Sagrada Familia con Niños Expósitos. Detalle

Virgen de la Faja. Atribuido a Alonso Miguel Tovar. Óleo sobre lienzo. 137 x 102 cm. Casa Cuna


La composición se articula sobre un fondo oscuro que permite destacar el grupo central, formado por la Virgen y el Niño Jesús, flanqueados a ambos lados por dos ángeles músicos. María aparece sentada y sostiene sobre sus rodillas a su Hijo, al que envuelve cuidadosamente con unos blancos pañales antes de colocarle la faja que se dispone en el ángulo inferior izquierdo del lienzo.

El rostro de la Virgen transmite una contenida melancolía. Inclina ligeramente la cabeza mientras dirige su mirada hacia el Niño, estableciendo con Él una relación íntima y silenciosa. Esta expresión maternal trasciende la ternura propia de la escena para adquirir un significado premonitorio: el gesto de María parece anticipar el sufrimiento que acompañará a Cristo durante su Pasión. De este modo, la representación de la maternidad queda vinculada a la conciencia del destino sacrificial de su Hijo.

A espaldas de la Virgen, a su derecha, aparece un ángel mancebo dispuesto en acusada diagonal, que sostiene un laúd mientras dirige su mirada hacia el Niño. Al otro lado, un segundo ángel toca el violín y contempla igualmente a Jesús con expresión dulce y serena. La presencia de ambos músicos introduce en la escena una dimensión celestial y contribuye a crear una atmósfera de recogimiento y armonía.

En la zona superior se abre un rompimiento de gloria, formado por numerosas cabezas de pequeños ángeles que trazan una composición semicircular alrededor de un espacio inundado por una cálida luz dorada. Este foco luminoso establece un contraste con la oscuridad del fondo y concentra la atención sobre el grupo sagrado, reforzando el carácter sobrenatural de la escena.

El conjunto combina, por tanto, intimidad maternal, solemnidad religiosa y una delicada dimensión musical y celestial. La ternura con la que María atiende al Niño convive con la expresión melancólica de su rostro, introduciendo en una escena aparentemente apacible la anticipación del dolor futuro de Cristo.

Virgen de la Faja. Detalle
Virgen de la Faja. Detalle
Virgen de la Faja. Detalle
Virgen de la Faja. Detalle
Virgen de la Faja. Detalle

San Joaquín. Benito Hita del Castillo. 1730-1740. Madera tallada dorada, estofada y policromada. Casa Cuna

San Joaquín. Detalle

Santa Ana. Benito Hita del Castillo. 1730-1740. Madera tallada dorada, estofada y policromada. Casa Cuna

Santa Ana. Detalle

Virgen con el Niño. Anónimo. Copia de un original de Rogier van der Weyden. Siglo XVII. Casa Cuna

Virgen con el Niño. Detalle
Virgen con el Niño. Detalle
Virgen con el Niño. Detalle

San Millán. Anónimo sevillano. 1ª mitad del siglo XVIII. Casa Cuna


Dolorosa. Anónimo sevillano, seguidor de Murillo. 1700. Óleo sobre lienzo. Casa Cuna

Ecce Homo. Anónimo sevillano, seguidor de Murillo. 1700. Óleo sobre lienzo. Casa Cuna

Virgen orando. Anónimo. Copia recortada de un original de Sassoferrato. 1700. Óleo sobre lienzo. Casa Cuna

Virgen orando. Detalle

Virgen orando. Anónimo. Copia recortada de un original de Sassoferrato. 1700. Óleo sobre lienzo. Casa Cuna

Virgen orando. Detalle

Cabeza de San Pablo. Anónimo sevillano seguidor de Murillo. Segunda mitad Siglo XVII. Óleo sobre lienzo. Hospital de las Cinco Llagas

Cabeza de San Pablo. Detalle

Liturgia y Hospitalidad

Nos encontramos en la antigua sala de Profundis del Noviciado de San Luis, espacio donde se velaba a los difuntos antes de su enterramiento. Ahora, en esta sala, se muestran los ajuares litúrgicos heredados de los hospitales históricos de Sevilla; una selección de piezas de plata que permite visualizar su evolución estilística, acompañadas de algunas pinturas de pequeño formato para ser contempladas de cerca, propias del culto privado. Se expone también un terno litúrgico del hospital de las Cinco Llagas, ejemplo excelente de los tejidos y bordados renacentistas. Junto a él, otro de la Casa Cuna bordado en realce propio del siglo XIX.

En estos hospitales e instituciones de beneficencia los espacios de culto eran mucho más relevantes que las enfermerías, ya que ofrecían consuelo, medicina del alma y preparación para la vida eterna, en un mundo donde la muerte era la principal preocupación, tanto para los enfermos acogidos, como para los promotores y benefactores que propiciaron el culto y la liturgia. Esto se traduce en una gran riqueza, tanto desde el punto de vista arquitectónico como artístico, especialmente en los objetos litúrgicos e imágenes de culto.