AREA DE MACARENA-SAN LUIS-SAN JULIAN
Museo de la Iglesia de san Luis de los Franceses.
Hospital de las Cinco Llagas
El hospital de las Cinco Llagas fue
fundado en 1500 por Doña Catalina de Ribera, para acoger mujeres enfermas y
curables. En 1540, su hijo Don Fadrique, lo dotó de recursos para edificarlo de
nueva planta y extramuros. Sería diseñado por Martín de Gainza, e inspirado en
el hospital Mayor de Milán. Años más tarde, Hernán Ruiz II construyó su
espléndida iglesia. Así se convirtió en el hospital más importante de la
ciudad, usándose durante las epidemias y riadas como centro de apestados o
refugio. A partir de 1837 se convertirá sucesivamente en Hospital central,
provincial y universitario, bajo la tutela de la Diputación, acogiendo hoy al
Parlamento de Andalucía. Tenía jurisdicción Vere Nullius, es decir dependía
directamente del Vaticano y era independiente de cualquier administración civil
o religiosa hispalense.
Las obras más
significativas de este hospital que se han conservado, se muestran hoy en este
espacio que fue el refectorio del noviciado de San Luis, lugar en el que los
sacerdotes y los novicios tenían su comedor. Destacan la Virgen del Rosario,
que presidió el retablo mayor de su iglesia y el Apostolado de Esteban Márquez,
junto a obras de otros miembros de la Academia de Murillo, como Cornelis Schut
III, además de excelentes pinturas flamencas.
Retrato
del Cardenal Rodrigo de Castro. Manuel de la Portilla y García. 1859. Óleo
sobre lienzo. Procede del Hospital de las Cinco Llagas.
San
Ambrosio, San Agustín, San Gregorio y San Jerónimo. Anónimo sevillano. Segunda
Mitad del siglo XVII. Óleo sobre madera. Puertas del manifestador eucarístico.
Procede del Hospital de las Cinco Llagas
Detalle
de San Ambrosio
Detalle
San Agustín
Detalle
de San Gregorio
Detalle
de San Jerónimo
Calvario. Anónimo
flamenco. Primer tercio del siglo XVII. Óleo sobre lámina de cobre. Casa Cuna.
Sala de Juntas
Las Santas Mujeres ante el Sepulcro. Anónimo flamenco
seguidor de Rubens. 1620. Óleo sobre lámina de Cobre. Hospital de las Cinco
Llagas
Martirio de San
Jorge. Anónimo flamenco seguidor de Rubens. 1620. Óleo sobre lámina de Cobre. Hospital de las Cinco Llagas
Cristo en Casa de
Marta y María. Anónimo flamenco seguidor de Rubens. 1620. Óleo sobre lámina de Cobre. Hospital de las Cinco Llagas
Virgen con el Niño. Viren del Rosario. Anónimo sevillano. Segundo tercio del siglo XVI. Policromía, segundo cuarto del
siglo XVIII. Hospital de las Cinco Llagas
Detalle
Detalle del rostro
de la Virgen
Detalle del rostro
del Niño
Aparición
de la Virgen a San Bernardo. Anónimo seguidor de Murillo. 1700. Óleo sobre
lienzo. Hospital de las Cinco Llagas
Detalle
de la Virgen
Detalle
de San Bernardo
Calvario.
Anónimo sevillano. 1600. Óleo sobre lienzo. Hospital de las Cinco Llagas
Detalle
de san Juan
Detalle
de los pies de san Juan
Detalle
de María Magdalena y los pies de Cristo
Detalle
de la Virgen
Detalle
del rostro de Cristo
San José.
Esteban Márquez de Velasco. Óleo sobre lienzo. Hospital de las Cinco Llagas
Detalle
Detalle
de un pie de San José
Cristo
Atado a la Columna. Atribuido a Cornelis Schut III. 1672.Óleo sobre lienzo.
Hospital de las Cinco Llagas
Detalle
del rostro
Detalle
de las manos
Detalle
del paño de pureza
Detalle
de los pies
Detalle
del látigo
El apostolado
de la Iglesia del Hospital de las Cinco Llagas
Último tercio
del siglo XVII
Esteban
Márquez de Velasco fue uno de los más fieles seguidores de Murillo con un papel
importante en la difusión del estilo del gran maestro sevillano y de sus
modelos iconográficos. Fue autor de numerosas series y escenas narrativas para
distintas instituciones religiosas, repartidas por Andalucía e Hispanoamérica.
Este
apostolado se situaba estratégicamente en los pilares de la Iglesia del
hospital, añadiendo una lectura barroca al gran templo renacentista,
convirtiéndola en símbolo de la Iglesia militante cimentada sobre el credo y la
fe de los apóstoles. Si los ordenamos según el credo estas pinturas se sitúan
en el espacio conformando una obra única o políptico, a modo de doble procesión
en dirección a Cristo Salvador y a la Virgen María.
CRISTO
SALVADOR DEL MUNDO
San Pedro / Saint Peter
Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra.
San Andrés / Saint Andrew
Y en un solo Jesucristo, el unigénito Hijo de Dios.
Santiago el mayor / James the elder
Y se encarnó en la Virgen María por obra del Espíritu Santo y se hizo hombre.
San Juan Evangelista / Saint John the Evangelist
También fue crucificado por nosotros: sufrió y fue sepultado bajo Poncio
Pilato.
Santiago el Menor / James the Less
Y ascendió al cielo: está sentado a la diestra del Padre.
San Matías / Saint Matthias
Y en la vida Eterna Amén.
LA VIRGEN MARÍA COMO MEDIADORA
San Felipe / Saint Philip
Y vendrá otra vez con gloria para traer a los vivos y a los muertos.
San Bartolomé / Saint Bartholomew
Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida: que procede del Padre y del
Hijo.
Santo Tomás / Saint Thomas
Creo en una santa Iglesia católica y apostólica. La comunión de los santos.
San Simón / Saint Simon
Para la remisión de los pecadores.
San Mateo / Saint Matthew
Y espero la resurrección de los muertos.
San Pablo / Saint Paul
Predicamos a Cristo crucificado (Corintios 1:23).
San
Pablo
San
Pablo. Detalle del rostro
San
Pablo. Detalle de los pies
Santo
Tomás
Santo
Tomás. Detalle del rostro
Santo
Tomás. Detalle de los pies
San
Mateo
San
Mateo. Detalle del rostro
San
Mateo. Detalle de los pies
San
Simón
San
Simón. Detalle del rostro
San
Simón. Detalle de los pies
San Simón. Detalle de los pies
San
Bartolomé
San
Bartolomé. Detalle del rostro
San
Bartolomé. Detalle de la mano
San
Bartolomé. Detalle del pie
San
Felipe
San
Felipe. Detalle del rostro
San
Felipe. Detalle del pie
Virgen
María
Virgen
María. Detalle del rostro
Cristo Salvador del Mundo
Cristo
Salvador del Mundo. Detalle del rostro
Cristo
Salvador del Mundo. Detalle del pie
San
Pedro
San
Pedro. Detalle del rostro
San
Pedro. Detalle de las llaves
San
Pedro. Detalle del pie
San
Andrés
San
Andrés. Detalle del rostro
San
Andrés. Detalle del pie
San
Juan Evangelista
San
Juan Evangelista. Detalle del rostro
San
Juan Evangelista. Detalle de la mano con la copa
San
Juan Evangelista. Detalle del pie
Santiago
el Mayor
Santiago
el Mayor. Detalle del rostro
Santiago
el Mayor. Detalle del pie
Santiago
el Menor
Santiago
el Menor. Detalle del rostro
Santiago
el Menor. Detalle del pie
San
Matías
San
Matías. Detalle del rostro
San
Matías. Detalle del pie
Ecce
Homo. Esteban Márquez de Velasco. Hacia 1680. Óleo sobre lienzo. Hospital de
las Cinco Llagas o Hospital de Miraflores
Ecce
Homo. Detalle del rostro
Ecce Homo. Detalle de las manos
Ecce Homo. Detalle del pie
Piedad
Iluminada por ángeles. Atribuido a Pedro Núñez de Villaviciosa. Óleo sobre
Lienzo. Hospital de las Cinco Llagas
Piedad Iluminada por ángeles. Detalles
Piedad Iluminada por ángeles. Detalles
Piedad Iluminada por ángeles. Detalles
Piedad Iluminada por ángeles. Detalles
Piedad Iluminada por ángeles. Detalles
Piedad Iluminada por ángeles. Detalles
Piedad Iluminada por ángeles. Detalles
Piedad Iluminada por ángeles. Detalles
Piedad Iluminada por ángeles. Detalles
Piedad Iluminada por ángeles. Detalles
San Sebastián. Atribuido
a Cornelis Schut III. 1665. Óleo sobre lienzo. Hospital de las Cinco Llagas
San Sebastián. Detalle
del rostro
San Sebastián. Detalle de los pies
Virgen del Rosario con
santo Domingo y san Francisco. Atribuido a Sebastián de Llanos Valdés. 1670.
Óleo sobre lienzo. Hospital de las Cinco Llagas
Virgen del Rosario con santo Domingo y san Francisco. Detalle del rompimiento de Gloria
Virgen del Rosario con santo Domingo y san Francisco. Detalle de la Virgen
Virgen del Rosario con santo Domingo y san Francisco. Detalle de Querubines
Virgen del Rosario con santo Domingo y san Francisco. Detalle de santo Domingo
Virgen del Rosario con santo Domingo y san Francisco. Detalle de santo Domingo
Virgen del Rosario con santo Domingo y san Francisco. Detalle de santo Domingo
Virgen del Rosario con santo Domingo y san Francisco. Detalle de san Francisco
Virgen del Rosario con santo Domingo y san Francisco. Detalle de san Francisco
Virgen del Rosario con santo Domingo y san Francisco. Detalle
Virgen del Rosario con santo Domingo y san Francisco. Detalle
Virgen del Rosario con santo Domingo y san Francisco. Detalle
OTROS HOSPITALES HISTORICOS
Nos encontramos
en una galería del noviciado, espacio donde se exponen obras procedentes de
tres hospitales que estaban especializados en determinados cuidados. Son ejemplos
del proceso de especialización hospitalaria que tuvo lugar en la Europa
occidental durante la baja Edad Media.
El
Hospital San Lázaro fue fundado por Fernando III para acoger a los leprosos,
una de las enfermedades más temidas de la época. Este hospital se ubicaba a las
afueras de la ciudad. Hoy día sigue en uso, siendo el hospital más antiguo de
la capital.
El
Hospital de San Hermenegildo fue fundado en 1453 por el cardenal Cervantes y se
dedicaba a cuidar heridos y fracturados. En el solar que ocupaba este edificio
se ubica hoy el I.E.S. Velázquez.
El
Hospital de los Inocentes fue fundado en 1436 como la primera institución
destinada a “curar a los pobres enfermos faltos de juicio”. El tratamiento de
la locura no consistió meramente en el aislamiento y custodia de los dementes,
sino que también tuvo un objetivo de curación mediante la purificación de sus
almas. Se ubicaba en una casa colindante con San Luis, y en el siglo XIX se
integró en el Hospicio. También se muestran obras procedentes del hospital
psiquiátrico de Miraflores.
San Cosme y San Damián.
Anónimo sevillano. 1650. Óleo sobre lienzo. Hospital de los Inocentes. Hospital
de las Cinco Llagas
San Cosme y San Damián. Detalle del calzado
San Cosme y San Damián. Detalle del calzado
Niño Jesús dormido sobre
la Cruz. Anónimo sevillano. Mediados del siglo XVIII. Óleo sobre lienzo.
Hospital de Miraflores
Adoración de los Reyes.
Atribuido a Jerónimo Ramírez. 1614-1633. Óleo sobre lienzo. Hospital de
Miraflores
Adoración de los Reyes. Detalle
Adoración de los Reyes. Detalle
Adoración de los Reyes. Detalle
Adoración de los Reyes. Detalle
Adoración de los Reyes. Detalle
Adoración de los Reyes. Detalle
Adoración de los Reyes. Detalle
Adoración de los Reyes. Detalle
San Laureano y dos Santos
Mártires del Arzobispado. Alonso Vázquez y Obrador. 1603. Óleo sobre tabla.
Hospital de san Hermenegildo. Prevela del retablo mayor
San Laureano y dos Santos Mártires del Arzobispado. Detalle de san Laureano
En 1603 el hospital contrató con Alonso
Vázquez la pintura del retablo mayor del templo, dedicado al martirio y
tránsito de San Hermenegildo. La marcha a México del pintor en junio del mismo
año interrumpió la ejecución, ya muy avanzada, lo que obligaría a contratar a
Juan de Uceda para concluirla. En 1837 el retablo se trasladó al Hospital de
las Cinco Llagas, donde poco después se desmembró, el remate fue al Asilo de la
Mendicidad, y actualmente se halla en el ático del retablo de San Román. Desde
la segunda década del s. XX, el gran cuadro central se encuentra expuesto en el
Museo de Bellas Artes de Sevilla, mientras que la predela permanece en el
Hospital Central, conservándose todavía en la Diputación Provincial su mitad
izquierda.
La
composición dispone a San Laureano en el lugar de honor junto al sagrario, con
la herida en el cuello, huella de su martirio en primer plano, portando los
atributos episcopales (capa pluvial y la mitra), y en un segundo plano, otros
dos santos adorando al Sagrario.

San Hermenegildo.
Anónimo sevillano. Mediados del siglo XVII. 1650. Óleo sobre lienzo. Hospital
de las Cinco Llagas
San Hermenegildo. Detalle
San Hermenegildo. Detalle
San Hermenegildo. Detalle
Virgen de Guadalupe.
Circulo de Luis Berrueco. Méjico. 1ª mitad del siglo XVIII. Óleo sobre lienzo.
Hospital de san Lázaro.
Camino
del Calvario. Monografista flamenco. ¿Jan van den Hoeckel?. 1ª mitad del siglo
XVII. Óleo sobre lienzo. Hospital de san Lázaro
Camino del Calvario. Detalle
Camino del Calvario. Detalle
Camino del Calvario. Detalle
Camino del Calvario. Detalle
Camino del Calvario. Detalle
Camino del Calvario. Detalle
Camino del Calvario. Detalle
Camino del Calvario. Detalle
Retrato
del Cardenal Cervantes. Anónimo sevillano. Segunda mitad del siglo XVII. Óleo
sobre lienzo. Hospital de san Hermenegildo
San
Lázaro. Roque Balduque.1553. Madera tallada, policromada y estofada. Policromía
de Pedro Villegas Marmolejo y Juan Chacón. 1553. Hospital de san Lázaro
San Lázaro. Detalle
San Lázaro. Detalle
San Juan en el desierto.
Atribuido a Juan Carlos Gijón. 1700. Óleo sobre lienzo. Hospital de Miraflores
San Juan en el desierto. Detalle
San Juan en el desierto. Detalle
San Juan en el desierto. Detalle
Virgen de los Desamparados.
Anónimo sevillano. Final del siglo XVIII. Madera tallada estofada y
policromada. Hospital de los Inocentes. Hospital de las Cinco Llagas
Virgen de los Desamparados. Detalle
Virgen de los Desamparados. Detalle
Santa Bárbara. Francisco
Meneses Osorio. 1703. Óleo sobre lienzo. Hospital de los Inocentes. Hospital de
las Cinco Llagas
Casa Cuna
Fundada en 1558
por la Hermandad dedicada al Patriarca San José y a Nuestra Señora del Amparo
para la crianza de los numerosos niños expósitos que habían sido abandonados en
las plazas y calles de la ciudad. Al entrar en la casa, una inscripción daba la
bienvenida: «Si mi padre y mi madre me abandonan, el Señor me acogerá» (Salmo
26,10).
La
primera Casa Cuna se encontraba entre los números 13 y 17 de la antigua calle
Arqueros. En 1627 se trasladó a la calle de la Carpintería, hoy Cuna. De este
edificio no queda vestigio visible. Hoy, ese espacio está ocupado por el Teatro
Pathé.
Durante
el S. XVII ingresaron unos 25.000 niños, 28.000 en el s. XVIII y casi 71.000
entre 1800 y 1910. Su tasa de mortalidad era enorme: 70 % en el XVII, 80 % en
el XVIII y casi el 85 % entre 1800 y 1910.
Se
exponen obras vinculadas a la infancia de Jesús, la Virgen y San José,
destacando la Virgen de la Faja y La Sagrada Familia de Roelas. Un documento
excepcional es La Sagrada familia protegiendo a los niños expósitos, donde
vemos aquellas salas abarrotadas de cunas con bebés fajados. También Las Mandas
nos permiten conocer a los donantes y promotores.
Huida a Egipto.
Atribuido a Cornelis Schut III. 1675. Hospital de las Cinco Llagas
Huida a Egipto. Detalle
Huida a Egipto. Detalle
Huida a Egipto. Detalle
Huida a Egipto. Detalle
Huida a Egipto. Detalle
Huida a Egipto. Detalle
San José y el Niño. Anónimo
hispanoamericano. Siglo XVIII. Óleo sobre lienzo
San José y el Niño.
Pedro Duque Cornejo. 1733-1734. Madera tallada dorada, estofada y policromada.
Casa Cuna. Titular del retablo mayor
San José y el Niño. Detalle
San José y el Niño. Detalle
San José y el Niño. Detalle
Sagrada Familia. Juan de
las Roelas. 1620-1624. Óleo sobre lienzo. Casa Cuna
Sagrada Familia. Detalle
Sagrada Familia con Niños Expósitos. Anónimo sevillano. 1700. Casa Cuna
Sagrada Familia con Niños Expósitos. Detalle
Sagrada Familia con Niños Expósitos. Detalle
Sagrada Familia con Niños Expósitos. Detalle
Sagrada Familia con Niños Expósitos. Detalle
Virgen
de la Faja. Atribuido a Alonso Miguel Tovar. Óleo sobre lienzo. 137 x 102 cm. Casa
Cuna
La composición se articula sobre un
fondo oscuro que permite destacar el grupo central, formado por la Virgen y el
Niño Jesús, flanqueados a ambos lados por dos ángeles músicos. María aparece
sentada y sostiene sobre sus rodillas a su Hijo, al que envuelve cuidadosamente
con unos blancos pañales antes de colocarle la faja que se dispone en el ángulo
inferior izquierdo del lienzo.
El rostro de
la Virgen transmite una contenida melancolía. Inclina ligeramente la cabeza
mientras dirige su mirada hacia el Niño, estableciendo con Él una relación
íntima y silenciosa. Esta expresión maternal trasciende la ternura propia de la
escena para adquirir un significado premonitorio: el gesto de María parece
anticipar el sufrimiento que acompañará a Cristo durante su Pasión. De este
modo, la representación de la maternidad queda vinculada a la conciencia del
destino sacrificial de su Hijo.
A espaldas de la Virgen, a su derecha,
aparece un ángel mancebo dispuesto en acusada diagonal, que sostiene un laúd
mientras dirige su mirada hacia el Niño. Al otro lado, un segundo ángel toca el
violín y contempla igualmente a Jesús con expresión dulce y serena. La
presencia de ambos músicos introduce en la escena una dimensión celestial y
contribuye a crear una atmósfera de recogimiento y armonía.
En la zona superior se abre un
rompimiento de gloria, formado por numerosas cabezas de pequeños ángeles que
trazan una composición semicircular alrededor de un espacio inundado por una
cálida luz dorada. Este foco luminoso establece un contraste con la oscuridad
del fondo y concentra la atención sobre el grupo sagrado, reforzando el
carácter sobrenatural de la escena.
El conjunto
combina, por tanto, intimidad maternal, solemnidad religiosa y una delicada
dimensión musical y celestial. La ternura con la que María atiende al Niño
convive con la expresión melancólica de su rostro, introduciendo en una escena
aparentemente apacible la anticipación del dolor futuro de Cristo.
Virgen de la Faja. Detalle
Virgen de la Faja. Detalle
Virgen de la Faja. Detalle
Virgen de la Faja. Detalle
Virgen de la Faja. Detalle
San Joaquín. Benito Hita
del Castillo. 1730-1740. Madera tallada dorada, estofada y policromada. Casa
Cuna
San Joaquín. Detalle
Santa Ana.
Benito Hita del Castillo. 1730-1740.
Madera tallada dorada, estofada y policromada. Casa Cuna
Santa Ana. Detalle
Virgen con el Niño.
Anónimo. Copia de un original de Rogier van der Weyden. Siglo XVII. Casa Cuna
Virgen con el Niño. Detalle
Virgen con el Niño. Detalle
Virgen con el Niño. Detalle
San Millán. Anónimo
sevillano. 1ª mitad del siglo XVIII. Casa Cuna
Dolorosa. Anónimo sevillano,
seguidor de Murillo. 1700. Óleo sobre lienzo. Casa Cuna
Ecce Homo.
Anónimo sevillano, seguidor de Murillo.
1700. Óleo sobre lienzo. Casa Cuna
Virgen orando. Anónimo.
Copia recortada de un original de Sassoferrato. 1700. Óleo sobre lienzo. Casa
Cuna
Virgen orando. Detalle
Virgen orando. Anónimo.
Copia recortada de un original de Sassoferrato. 1700. Óleo sobre lienzo. Casa
Cuna
Virgen orando. Detalle
Cabeza de San Pablo. Anónimo
sevillano seguidor de Murillo. Segunda mitad Siglo XVII. Óleo sobre lienzo.
Hospital de las Cinco Llagas
Cabeza de San Pablo. Detalle
Liturgia y Hospitalidad
Nos encontramos
en la antigua sala de Profundis del Noviciado de San Luis, espacio donde se
velaba a los difuntos antes de su enterramiento. Ahora, en esta sala, se
muestran los ajuares litúrgicos heredados de los hospitales históricos de
Sevilla; una selección de piezas de plata que permite visualizar su evolución
estilística, acompañadas de algunas pinturas de pequeño formato para ser
contempladas de cerca, propias del culto privado. Se expone también un terno
litúrgico del hospital de las Cinco Llagas, ejemplo excelente de los tejidos y
bordados renacentistas. Junto a él, otro de la Casa Cuna bordado en realce
propio del siglo XIX.
En estos
hospitales e instituciones de beneficencia los espacios de culto eran mucho más
relevantes que las enfermerías, ya que ofrecían consuelo, medicina del alma y
preparación para la vida eterna, en un mundo donde la muerte era la principal
preocupación, tanto para los enfermos acogidos, como para los promotores y
benefactores que propiciaron el culto y la liturgia. Esto se traduce en una
gran riqueza, tanto desde el punto de vista arquitectónico como artístico,
especialmente en los objetos litúrgicos e imágenes de culto.
