lunes, 12 de octubre de 2026

AREA CENTRO 1

Calle Felipe Pérez.


La calle Felipe Pérez, situada en el centro histórico de Sevilla, posee una denominación relativamente reciente, aunque sus antecedentes podrían remontarse a la Edad Media. Es posible que corresponda a la vía que entre los siglos XIV y XVII recibió el nombre de calle del Lino, cuya trayectoria histórica se relaciona con la actual calle Cabo Noval. Sin embargo, esta identificación no resulta plenamente segura y solo aparece documentada con claridad en un acta capitular de 1612, donde se describe como la calle que comunicaba la puerta principal de la Alcaicería de los Plateros, situada en el entorno de la actual calle Cabo Noval, con la calle Génova, hoy avenida de la Constitución.

Durante la primera mitad del siglo XIX, la vía era conocida como calle de Rositas. En 1845 pasó a denominarse calle del León, nombre que, según el historiador González de León, aludía a este animal como símbolo de la nación española. Esta denominación se mantuvo hasta 1913, año en que recibió el nombre actual en homenaje al poeta Felipe Pérez y González (1854-1913), escritor sevillano fallecido en esa misma fecha.

De dimensiones reducidas, la calle presenta hoy una fisonomía eminentemente urbana y funcional. Su espacio queda delimitado por las fachadas posterior y lateral de dos grandes edificios bancarios, que condicionan su aspecto y su relación con el entorno inmediato. El pavimento está formado por adoquines, mientras que las aceras, revestidas de losetas, cuentan con elementos metálicos destinados a impedir el estacionamiento de vehículos. El mobiliario urbano se completa con dos farolas de fundición y, en uno de sus extremos, existía un quiosco de prensa y una cabina telefónica, vestigios de servicios que durante décadas formaron parte del paisaje cotidiano de las calles sevillanas.

RUTAS POR SEVILLA: Vírgenes

Virgen con el Niño. Anónimo. Casa Cuna.

Virgen con el Niño. Anónimo. Copia de un original de Rogier van der Weyden. Siglo XVII. Museo de la iglesia de san Luis de los Franceses. Procede de la Casa Cuna

La obra procede originariamente del Hospital de San José y su inclusiva Casa Cuna (institución dedicada históricamente a la acogida de niños expósitos o huérfanos) (leer mas).

El patrimonio de la Casa Cuna pasó a manos de la Diputación tras los procesos de desamortización y centralización de la beneficencia en el siglo XIX. Muchas de las obras devocionales de la institución tenían como fin sacralizar y dar amparo espiritual a la vida cotidiana del centro.

En la composición, María no sostiene al Niño como una reina distante, sino de forma maternal y protectora. El Niño Jesús aparece desnudo y cubierto apenas por un paño transparente, un recurso que los maestros flamencos utilizaban para enfatizar la verdadera humanidad de Cristo (su vulnerabilidad física).

Virgen con el Niño. Detalle

Siguiendo la estela de Van der Weyden, la Virgen muestra un rostro juvenil, de facciones idealizadas, cejas finas y una mirada baja de profunda melancolía. El cabello suele estar pintado de forma minuciosa, mechón a mechón, cayendo sobre sus hombros. Esto simboliza su pureza y virginidad antes y después del parto.

El manto rojo representa la Pasión de su Hijo y el amor divino. El rojo anticipa el sacrificio de la cruz, uniendo indisolublemente el misterio del Nacimiento con el de la Redención.

Un rasgo maestro que el copista del siglo XVII heredó de Van der Weyden es la tristeza velada en los ojos de la Virgen. Ella no sonríe con alegría plena, sino que mira al Niño con ternura pero con resignación, pues conoce de antemano el trágico destino que le aguarda en el Calvario.

Virgen con el Niño. Detalle

En una institución dedicada a recoger a bebés abandonados o huérfanos, la imagen de la Virgen estrechando tiernamente a su propio Hijo adquiría un significado consolador fortísimo. El cuadro actuaba como un recordatorio visual de que, ante la falta de una madre biológica, los niños acogidos en la Casa Cuna estaban bajo la protección directa y el amor incondicional de la Madre de Dios, considerada la máxima protectora de los desamparados.

Virgen con el Niño. Detalle