viernes, 23 de octubre de 2026

AREA CENTRO 1

Jardines Cristina.

Los Jardines de Cristina situados entre la avenida de Roma, el paseo de las Delicias y la plaza de la Puerta de Jerez, junto al palacio de San Telmo y el paseo de Cristina, se relacionan con las modificaciones de la ciudad que, durante el siglo XIX, comenzó a transformar sus antiguos espacios periféricos en lugares de paseo, recreo y convivencia social.

Su origen se encuentra en el programa de mejoras urbanas impulsado por José Manuel de Arjona, asistente de Sevilla entre 1825 y 1833, quien promovió la recuperación y el embellecimiento de las márgenes del Guadalquivir. El jardín fue inaugurado en julio de 1830 con el nombre de Salón Cristina, en homenaje a María Cristina de Borbón-Dos Sicilias, esposa del rey Fernando VII y futura reina regente.

Vista del Paseo de Cristina. Obra anónima de hacia 1850. (Ayuntamiento de Sevilla)

La dirección técnica de las obras se atribuye al arquitecto Melchor Cano, que contó con el asesoramiento del botánico Claudio Boutelou, perteneciente a una destacada familia de especialistas en jardinería y horticultura. El resultado fue un espacio para el paseo y la contemplación de la naturaleza, en consonancia con el gusto romántico de la época.

El Salón Cristina incluía su integración en un itinerario ajardinado junto al río, en continuidad con los Jardines de las Delicias, impulsados igualmente por Arjona, para recorrer hasta las inmediaciones de la actual glorieta de México. Este conjunto se convirtió, durante el siglo XIX, en uno de los lugares preferidos para pasear para la sociedad sevillana.

Paseos

Paseos

Sin embargo, la fisonomía original de los jardines experimentó profundas transformaciones durante el siglo XX. La construcción del hotel Cristina (ver) y del hotel Alfonso XIII (ver), vinculada a los preparativos de la Exposición Iberoamericana de 1929, redujo considerablemente la superficie ajardinada. A estas modificaciones se sumaron las posteriores intervenciones viarias y la instalación de infraestructuras de transporte, con lo que el antiguo jardín, quedó reducido a una extensión mucho más limitada.

Pese a estas pérdidas, los jardines han conservado una vegetación variada que contribuye a mantener su carácter histórico. Entre sus especies más representativas figuran los plátanos de sombra, los pinos piñoneros y las casuarinas, junto a ejemplares singulares como la lagunaria, el ombú y el parasol de la China. Los setos de troana y arrayán, así como diversos arbustos ornamentales y plantas de flor, completan la composición vegetal que proporciona sombra en uno de los sectores más transitados de la ciudad.

A su interés paisajístico se añade un conjunto de monumentos y elementos conmemorativos que han convertido el recinto en un espacio de memoria cultural.

Uno de los más destacados es el monumento dedicado a Emilio Castelar, político, orador y escritor nacido en Cádiz en 1832, que alcanzó la presidencia de la Primera República Española. La iniciativa para erigirle un homenaje en Sevilla comenzó a plantearse en 1903 mediante una suscripción popular. Décadas después, en 1929, el escultor Manuel Echegoyán elaboró un proyecto que contó con el apoyo del periódico El Liberal. El monumento quedó instalado en los jardines a comienzos de la década de 1930.

Monumento a Emilio Castelar

La composición presenta el busto de Castelar en bronce, acompañado por figuras femeninas alegóricas relacionadas con la elocuencia y la historia, además de una ornamentación vegetal y una inscripción que recuerda su defensa de la libertad: “El Genio de la Palabra emancipó la esclavitud”. 

Detalle del busto en bronce de Castelar 

Elocuencia

Detalle

Historia

Detalle

El Genio de la Palabra emancipó la esclavitud

La literatura ocupa igualmente un lugar destacado en los jardines, especialmente a través de los homenajes dedicados a la Generación del 27. En 1981 se dio el nombre de Vicente Aleixandre a uno de los paseos interiores, acompañado de una placa conmemorativa. La elección tenía una razón particularmente significativa: el poeta, galardonado con el Premio Nobel de Literatura en 1977, había nacido en Sevilla en 1898, en el cercano palacio de Yanduri. 

Paseo Vicente Aleixandre

PASEO VICENTE ALEIXANDRE

Era una gran plaza abierta, y había olor a existencia. un olor a gran sol descubierto, a viento rizándolo, un gran viento que sobre las cabezas pasaba su mano, su gran mano que rozaba las frentes unidas y las reconfortaba. Y era el serpear que se movía como único ser, no se si desvalido, no se si poderoso, pero existente y perceptible, pero cubridor de la tierra. Allí cada uno puede mirarse y puede alegrarse y puede reconocerse. En la Plaza (Vicente Aleixandre)

A este homenaje se sumó el dedicado a Adriano del Valle, poeta sevillano relacionado con los círculos literarios de la primera mitad del siglo XX. Su busto de bronce, obra del escultor Durán Arregui, fue instalado en los jardines e inaugurado oficialmente en 1995, con motivo de las iniciativas conmemorativas del centenario de su nacimiento. La escultura recuerda a un autor cuya obra participó de la efervescencia estética y cultural de las primeras décadas del siglo XX.

Busto de Adriano del Valle

Busto de Adriano del Valle

Detalle

No8DO. Al poeta Sevillano Adriano del valle 1895-1957 en el centenario de su nacimiento 12-V-1995

La vinculación del recinto con la Generación del 27 adquirió una nueva dimensión en la intervención culminada en 2011. En el extremo próximo a la Puerta de Jerez se instaló una fuente monumental concebida como homenaje a este grupo de poetas, en un proyecto asociado al arquitecto Antonio Barrionuevo Ferrer. Realizada con mármol blanco de Macael y pizarra verde, la composición evoca el nacimiento de un río mediante una sucesión de planos y caídas de agua. En su parte superior se dispone una figura femenina recostada, concebida como representación alegórica de la musa de la poesía. La obra establece así una relación simbólica entre el fluir del agua, la creación literaria y la inspiración artística. 

Fuente Monumento a los Poetas de la Generación del 27

Detalle de la figura femenina

El conjunto se complementa con monolitos que reproducen textos poéticos y recuerdan a figuras como Federico García Lorca, Rafael Alberti, Luis Cernuda, Pedro Salinas, Jorge Guillén y Dámaso Alonso, entre otros integrantes de aquella generación.


Rafael Alberti. 1902-1999. A la Pintura. AZUL ¿Cuántos azules dio el Mediterráneo? ROJO Como el grana fugaz de una amapola. AMARILLO Temo al azul porque me pone verde. NEGRO Dio su revés la luz y nació el negro. BLANCO Espuma de la mar galopadora

Federico Garcia-Lorca1898-1936. Baladilla de los tres ríos. Para los barcos de Vela, Sevilla tiene un camino, por el agua de Granada, solo reman los suspiros. Ay amor que se fue y no vino

Pérgola a Gerardo Diego

Pedro Salinas

Pedro Salinas. 1891-1951. PRESAGIOS. El rio va a su negocio corre que te correrás, De cuando en cuando, en la orilla hay una moza que sale (Gelves es la moza humilde, Sevilla la del linaje) a ofrecerle el corazón si el rio quiere pararse. Pero el rio va a su negocio y no se casa con nadie

Glorieta Miguel Hernández

Dámaso Alonso

Dámaso Alonso. 1898-1990. EL NIÑO Y LA COMETA. El niño se sonreía mano inhábil, ojo atento y la cometa en el viento (su corazón) se cernía. Ave, cometa, de un día su corazón soñoliento. Pues el corazón quería huir, pero no podía, pero no sabía al viento

Glorieta Manuel Altolaguirre

Manuel Altolaguirre

Manuel Altolaguirre. 1905-1959. AHORA. Ahora sé que eres tú. Ahora cuando no te siento, cuando mis sentidos no te imitan. Ahora es cuando te tengo....

Glorieta Emilio Prados

Emilio Prados

Emilio Prados. 1899-1962. SUEÑOS. Te llamé, me llamaste. Brotamos como los ríos. Alzaronsé en el cielo, los nombres confundidos. Te llamé, me llamaste, brotamos como ríos. Nuestros cuerpos quedaron frente a frente, vacíos. Te llame me llamaste, brotamos como ríos Entre nuestros dos cuerpos   

Luis Cernuda

Luis Cernuda. 1902-1963. DONDE HABITE EL OLVIDO. Donde habite el olvido, En los vastos jardines sin aurora, Donde yo solo sea, Memoria de una piedra sepultada entre ortigas , sobre la cual el viento escapa a sus insomnios 

Otro de los elementos que forman parte del paisaje conmemorativo es la estatua de Cayetana Fitz-James Stuart, XVIII duquesa de Alba, realizada en bronce por Sebastián Santos Calero y colocada en 2011. La obra, donada por el propio escultor, se incorporó a los jardines por iniciativa de la Academia de Bellas Artes Santa Isabel de Hungría. Su presencia añade una referencia a una personalidad estrechamente vinculada a la vida social y cultural sevillana.

Glorieta de la Duquesa de Alba

Estatua de Cayetana Fitz-James Stuart

Detalle del rostro

También se encuentra en el recinto una caseta de ladrillo construida en 1959 para albergar una estación meteorológica del Servicio Meteorológico Nacional. Aunque dejó de cumplir su función cuando las observaciones meteorológicas se trasladaron a otras instalaciones, la pequeña construcción permanece como testimonio de una actividad científica que tuvo su lugar en este espacio público.

Estación meteorológica del Servicio Meteorológico Nacional

Estación meteorológica del Servicio Meteorológico Nacional

La transformación más reciente de los jardines se desarrolló durante la primera década del siglo XXI y culminó en 2011, con un proyecto de recuperación paisajística y mejora del entorno peatonal. Entre las actuaciones más visibles destaca la instalación de una pérgola cubierta de glicinias, cuyas flores blancas y azuladas aportan color y aroma a la entrada. Se recuperaron los caminos de albero y se incorporaron bancos. La intervención también buscó restablecer la continuidad peatonal entre la Puerta de Jerez, el paseo de Cristina y la avenida de las Delicias,. La posterior instalación de una zona de juegos infantiles amplió sus posibilidades de uso vecinal y familiar.

Zona de juegos infantiles