domingo, 25 de octubre de 2026

ALGUNAS CURIOSIDADES DE SEVILLA

Monumento a Juan Sebastián Elcano.

El monumento a Juan Sebastián Elcano se encuentra en la glorieta de los Marineros Voluntarios, junto al puente de los Remedios y frente al entorno portuario histórico de Sevilla. Inaugurado el 27 de octubre de 1972, es obra del escultor granadino Antonio Cano Correa, cuyo proyecto resultó ganador del concurso público convocado por el Ayuntamiento en 1964. Su construcción, iniciada tras la aprobación del presupuesto en 1969, se prolongó durante tres años y dio lugar a un conjunto escultórico en el que se combinan piedra caliza, bronce, agua y vegetación.

Monumento a Juan Sebastián Elcano en la glorieta de los Marineros Voluntarios

El monumento conmemora la primera vuelta al mundo, una de las mayores empresas de la historia de la navegación. La expedición, promovida por la Corona española y comandada inicialmente por Fernando de Magallanes, partió de Sevilla el 10 de agosto de 1519 con cinco naos y unos 250 hombres. Su objetivo era alcanzar las islas de las Especias navegando hacia Occidente. Magallanes murió en Filipinas en 1521, sin poder completar la travesía, que culminó Juan Sebastián Elcano al mando de la nao Victoria. Tras casi tres años de navegación, la nave regresó a Sevilla en septiembre de 1522 con tan solo 18 supervivientes de la expedición. Aquella gesta demostró en la práctica la posibilidad de circunnavegar la Tierra y amplió decisivamente los conocimientos geográficos de la época.

El conjunto está presidido por una figura de Elcano, fundida en bronce y de unos dos metros de altura. El navegante aparece de pie, saludando con la mano izquierda y sosteniendo con la derecha unas cartas de navegación, en una representación que evoca su regreso triunfal a Sevilla. A sus pies, una gaviota refuerza el carácter marítimo de la composición.

Figura de Elcano

Figura de Elcano

Elcano con la gaviota a sus pies

Detrás de la estatua se levanta un paramento semicircular de piedra caliza, de aproximadamente dos metros y medio de altura y siete de anchura, en el que se ha tallado un mapamundi en huecorrelieve. 

Detalle del mapamundi en huecorrelieve detrás de Elcano

Junto a él se eleva una columna cilíndrica de doce metros de altura y dos de diámetro, concebida como una crónica visual del viaje. Sus relieves, distribuidos en cuatro niveles con diez figuras cada uno, narran distintos episodios de la expedición y se inspiran en la relación escrita por el navegante italiano Antonio Pigafetta, uno de los supervivientes de la travesía.

Columna cilíndrica

Detalles de la columna


Detalles de la columna

Detalles de la columna

El primer nivel representa la partida de Sevilla y reúne personajes de distintas clases sociales que acudieron a despedir a los expedicionarios. Entre ellos aparecen retratos de personas vinculadas al escultor, como los historiadores del arte José Hernández Díaz y Antonio Sancho Corbacho. El propio Cano Correa se autorretrató entre las figuras, vestido a la usanza de la época y acompañado de un perro, símbolo de fidelidad; también incluyó a su hijo en la figura de un marinero representado de espaldas.

Detalle del primer nivel (ver) (CC BY 3.0)

El segundo nivel evoca los encuentros con los pueblos de los territorios visitados, mediante escenas de desembarco y figuras de marineros que observan el horizonte o transportan velas y provisiones. 

El tercero representa los enfrentamientos producidos durante el viaje y la muerte de Magallanes en la isla de Mactán, en Filipinas. La composición separa mediante un árbol a los indígenas y a los navegantes, subrayando el dramatismo de aquel episodio.

Detalle del tercer nivel (ver) (CC BY 3.0)

El cuarto y último nivel está dedicado al regreso de los supervivientes a Sevilla. La escena alude también a su visita a la Virgen de la Antigua, venerada en la Catedral, ante cuya imagen acudieron para dar gracias por haber sobrevivido a la travesía. Elcano encabeza la representación, acompañado por los demás expedicionarios y por figuras angélicas. En este nivel aparecen asimismo la fecha de terminación del monumento, 1972, y la firma del artista.

Como remate, la columna está coronada por una rosa de los vientos de bronce, emblema de la orientación y la navegación.

El agua constituye otro elemento esencial del conjunto. Los surtidores aportan movimiento y evocan el mar, mientras que la vegetación integra la piedra y el bronce en el espacio ajardinado de la glorieta. En 1974 se incorporaron iluminación y nuevos elementos acuáticos, convirtiendo el monumento en una fuente luminosa.

Fuente

Más allá de su función conmemorativa, la obra establece un vínculo entre Sevilla y su pasado marítimo. Desde su puerto partió una expedición que transformó la concepción práctica del mundo y a él regresó la nave que completó la primera circunnavegación. La figura de Elcano y los relieves que narran aquella aventura recuerdan así el papel de la ciudad en una empresa que abrió una nueva etapa en la historia de la navegación y de las relaciones entre continentes.

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