lunes, 2 de noviembre de 2026

ALGUNAS CURIOSIDADES DE SEVILLA

Retablo cerámico de la Virgen de los Reyes en el Convento de la Encarnación.

Uno de los elementos más conocidos del exterior del convento de la Encarnación es el retablo cerámico dedicado a la Virgen de los Reyes, situado en la fachada que da a la plaza de la Virgen de los Reyes. 

Convento de la Encarnación

La obra se atribuye al pintor y ceramista Antonio Kiernam Flores y fue realizada en la fábrica trianera de Nuestra Señora de Santa Ana.

El azulejo se fecha en 1937 en el catálogo especializado de retablos cerámicos, aunque otras publicaciones locales sitúan su realización en 1928. La composición del retablo completo tal como lo observamos data de principios de la década 1940, en la que son añadidas las leyendas superior e inferior junto con el marco arquitectónico, una vez finalizada la guerra civil en 1939.

Retablo cerámico dedicado a la Virgen de los Reyes

En el centro de la composición destaca un azulejo dedicado a la Virgen de los Reyes, basado en un óleo del pintor Santiago Martínez Martin. 

La representación muestra frontalmente a la patrona de Sevilla sobre un característico fondo amarillo, vestida con el manto azul celeste que le regaló la condesa de Casa Galindo en 1904, con motivo de su Coronación Canónica. También aparece con la corona que estrenó en aquella solemne ceremonia.

Virgen de los Reyes

El retablo está acompañado por dos inscripciones de especial interés histórico. En el tímpano superior puede leerse:

“Sevilla agradecida a su Madre Reina y Abogada. Sábado 18 de julio de 1936”.

Inscripción del tímpano

En el banco inferior figura la siguiente invocación:

“Inmaculada Virgen de los Reyes, asunta en cuerpo y alma a los cielos, Mediadora en la dispensación de las gracias, Patrona muy amada de Sevilla, intercede piadosa por nosotros”.

Inscripción del banco

La inscripción superior vincula el monumento a los acontecimientos del 18 de julio de 1936, fecha del comienzo de la sublevación militar contra la República. Constituye, por ello, un testimonio de la utilización de la devoción mariana en el contexto político y religioso de aquellos años.

El conjunto se remata con dos maceteros de forja a sus pies y dos apliques de iluminación a ambos lados, también de forja.

No hay comentarios:

Publicar un comentario