jueves, 5 de noviembre de 2026

AREA CENTRO 3

Calle Corral del Rey.

La calle Corral del Rey es una de las vías más características del entramado histórico del Centro, en el antiguo sector de la judería sevillana. Su trazado irregular, estrecho y ligeramente curvo conserva buena parte de la fisonomía de la Sevilla medieval, con una sucesión de pequeñas plazoletas, rincones, callejuelas y casas tradicionales que reflejan la evolución urbana de esta zona a lo largo de los siglos.

Calle Corral del Rey

Se extiende desde la confluencia de las calles Muñoz y Pabón, Almirante Hoyos, Cabeza del Rey Don Pedro y Augusto Plasencia hasta Argote de Molina. A lo largo de su recorrido confluyen, por la derecha, las calles San Isidoro y una pequeña barreduela, marcada con el número 16, protegida por una cancela, mientras que por la izquierda desembocan las calles Perla, Gandesa y Abades. Su trazado presenta numerosos quiebros y ligeros ensanchamientos, coincidentes con las embocaduras de estas vías secundarias, y mantiene una suave pendiente ascendente en dirección a Argote de Molina.

Barreduela número 16

Su nombre procede del antiguo Corral del Rey, un espacio de viviendas organizado en torno a un patio que ya aparece documentado como referencia toponímica al menos desde el siglo XV. Con el tiempo, la denominación del corral pasó a identificar también la calle en la que se encontraba. En el siglo XIX se conoció asimismo el nombre de Corral de la Reina para el tramo comprendido entre las calles Perla y Cabeza del Rey Don Pedro. En 1868, ambos topónimos se unificaron, junto con el de Almirante Hoyos, bajo la denominación de Prim, en homenaje al militar y político Juan Prim. En 1873 recibió provisionalmente el nombre de Ocho de Marzo, recuperando al año siguiente el de Prim. Finalmente, en 1875, Almirante Hoyos recuperó su denominación independiente y Corral del Rey volvió a ostentar su nombre tradicional. En 1920 se propuso cambiarlo por el de Rojas Marcos, iniciativa que no llegó a prosperar.

La importancia de esta calle en la vida cotidiana de la ciudad queda reflejada en las numerosas noticias históricas relativas al mantenimiento de su pavimento. En algunos documentos se recoge incluso la petición de los vecinos para que se acondicionara su firme pues el mal estado del pavimento dificultaba el paso de los sacerdotes que acudían a administrar la comunión a los enfermos, hasta el punto de que, según las quejas vecinales, se veían obligados a entrar a caballo. La calle fue empedrada nuevamente en 1877 y adoquinada en 1900 con piedra procedente de Gerena. En 1936 se renovó el pavimento mediante adoquines pequeños asentados sobre hormigón, incorporándose bordillos de granito y aceras de losetas de cemento, elementos que todavía caracterizan su configuración.

Desde el punto de vista arquitectónico predominan las casas-patio tradicionales, generalmente de dos plantas y ático, con patios interiores, arcos apoyados sobre pilastras y cancelas de hierro. Algunas conservan elementos de notable interés, especialmente los inmuebles de los números 12 y 18, datables en el siglo XVIII, así como otras viviendas cuyas cancelas muestran fechas del siglo XIX. La arquitectura doméstica se completa con balcones, guardacantones y detalles ornamentales que contribuyen a preservar el carácter histórico de la vía.

Corral del Rey 12

Corral del Rey 12
Corral del Rey 12
Corral del Rey 12

Entre sus elementos singulares destaca la casa del número 13, que conserva como guardacantón un capitel de época visigoda, reutilizado en la protección de la esquina. 

Guardacantón

En otras fachadas pueden contemplarse representaciones cerámicas modernas de la Virgen de la Macarena y Nuestro Padre Jesús del Gran Poder. Asimismo, en una vivienda próxima a la calle Abades apareció, a finales del siglo XVIII, un pedestal romano con inscripción, hallazgo recogido por el historiador Félix González de León.

Mención especial merece otro balcón situado en la esquina de Corral del Rey con la calle Abades, cuya reja aparece protegida por dos retablos cerámicos dieciochescos. El de la izquierda representa un crucificado del siglo XVIII, mientras que el de la derecha está dedicado a Nuestra Señora de la Soledad. Este balcón estuvo vinculado a la antigua Pensión Sánchez Sabariego, conocida popularmente como la “Pensión de los Negros. El sobrenombre procedía de la presencia de estudiantes de Medicina procedentes de distintos países africanos y de Haití que se alojaban en ella. 

Balcón en la esquina de Corral del Rey con la calle Abades

Crucificado del siglo XVIII

Nuestra Señora de la Soledad

La calle Corral del Rey desempeñó durante siglos, junto con Alhóndiga, Cabeza del Rey Don Pedro y Abades, un importante papel como eje de comunicación norte-sur de la ciudad histórica.

Su ambiente tradicional y su peculiar configuración urbana llamaron igualmente la atención del escritor sevillano José Más, quien situó en esta calle la vivienda de uno de los personajes de su novela “La orgía”, publicada en 1919, describiéndola como una vía 2estrecha y silenciosa”.

En ella también se dispone un tablao flamenco con ambiente taurino.

La Milonga

La Milonga
La Milonga

Y un bar en la esquina con San Isidoro con un azulejo de ”En la esquina te espero”.

Esquina con San Isidoro

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