ALGUNAS CURIOSIDADES DE SEVILLA
La fuente de la Glorieta de san Diego.
La glorieta de san Diego (Leer mas) se constituyó con motivo de la Exposición
Iberoamericana de 1929, al convertirse en uno de los principales accesos al
recinto expositivo.
Aníbal González, que era el arquitecto jefe de la
muestra, estuvo planteando diversas opciones para ese entorno desde 1911, pero
Aníbal González dimitió y el proyecto
definitivo fue realizado por el arquitecto Vicente Traver y Tomás entre 1927 y
1928, después de que se abandonaran otras propuestas anteriores.
En el centro se
dispuso una fuente monumental bajo una estructura de tres arcos de medio punto,
de los cuales el central destaca por sus mayores dimensiones.
Fuente monumental
En el vano central se encuentra la figura alegórica de
Hispania, obra de Manuel Delgado Brackenbury, que representa a España mediante
una figura femenina de porte solemne, coronada y vestida con túnica y manto.
Junto a ella aparecen el escudo español y un león que apoya una de sus patas
sobre el globo terráqueo, símbolos asociados a la monarquía y al poder
histórico de la nación.
Figura
alegórica de Hispania
Detalle
del escudo y del león
A ambos lados se sitúan dos esculturas realizadas por
Enrique Pérez Comendador, que representan las riquezas material y espiritual de
Sevilla. La primera, situada a la izquierda según se contempla el monumento,
sostiene frutos, un racimo de uvas y espigas de trigo, alusiones a la
fertilidad de la tierra y a la prosperidad agrícola.
Imagen de la riqueza material de Sevilla
La segunda porta una pequeña imagen de la Inmaculada
Concepción, evocación de la profunda devoción mariana de la ciudad y de su
histórica defensa de este dogma.
Imagen de la riqueza espiritual de Sevilla
Detalle de la Inmaculada
Ambas figuras, de inspiración clásica, completan el mensaje
simbólico del monumento: una Sevilla que ofrece al visitante tanto sus recursos
y prosperidad como su tradición religiosa y cultural.
La fuente, integrada en el basamento, presenta un surtidor
con un rostro masculino barbado que vierte el agua sobre una concha, desde la
que cae a una taza inferior. Este recurso ornamental, heredero de la tradición
de las fuentes renacentistas y barrocas, aporta movimiento al conjunto y
suaviza la monumentalidad de la arquitectura.
Fuente
Detalle
.jpg)
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario