domingo, 18 de octubre de 2026

ALGUNAS CURIOSIDADES DE SEVILLA

La fuente de la Glorieta de san Diego.

La glorieta de san Diego (Leer mas) se constituyó con motivo de la Exposición Iberoamericana de 1929, al convertirse en uno de los principales accesos al recinto expositivo.

Aníbal González, que era el arquitecto jefe de la muestra, estuvo planteando diversas opciones para ese entorno desde 1911, pero Aníbal González dimitió y el proyecto definitivo fue realizado por el arquitecto Vicente Traver y Tomás entre 1927 y 1928, después de que se abandonaran otras propuestas anteriores.

En el centro se dispuso una fuente monumental bajo una estructura de tres arcos de medio punto, de los cuales el central destaca por sus mayores dimensiones.

Fuente monumental

En el vano central se encuentra la figura alegórica de Hispania, obra de Manuel Delgado Brackenbury, que representa a España mediante una figura femenina de porte solemne, coronada y vestida con túnica y manto. Junto a ella aparecen el escudo español y un león que apoya una de sus patas sobre el globo terráqueo, símbolos asociados a la monarquía y al poder histórico de la nación.

Figura alegórica de Hispania

Detalle del escudo y del león

A ambos lados se sitúan dos esculturas realizadas por Enrique Pérez Comendador, que representan las riquezas material y espiritual de Sevilla. La primera, situada a la izquierda según se contempla el monumento, sostiene frutos, un racimo de uvas y espigas de trigo, alusiones a la fertilidad de la tierra y a la prosperidad agrícola. 

Imagen de la riqueza material de Sevilla

La segunda porta una pequeña imagen de la Inmaculada Concepción, evocación de la profunda devoción mariana de la ciudad y de su histórica defensa de este dogma. 

Imagen de la riqueza espiritual de Sevilla

Detalle de la Inmaculada

Ambas figuras, de inspiración clásica, completan el mensaje simbólico del monumento: una Sevilla que ofrece al visitante tanto sus recursos y prosperidad como su tradición religiosa y cultural.

La fuente, integrada en el basamento, presenta un surtidor con un rostro masculino barbado que vierte el agua sobre una concha, desde la que cae a una taza inferior. Este recurso ornamental, heredero de la tradición de las fuentes renacentistas y barrocas, aporta movimiento al conjunto y suaviza la monumentalidad de la arquitectura.

Fuente

Detalle

Detalle

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