domingo, 18 de octubre de 2026

AREA CENTRO 1

Bar Citroën.

El bar Citroën tiene su origen en uno de los quioscos acristalados instalados con motivo de la Exposición Iberoamericana de 1929. Su arquitectura, de carácter ligero y abierto, respondía a la estética de otras construcciones recreativas que se distribuyeron por el recinto expositivo, el parque de María Luisa y los jardines de Murillo. En sus primeros tiempos fue conocido como quiosco de la Quinta de Goya.

Su vinculación con el mundo del automóvil explica el nombre por el que acabaría siendo popularmente conocido. En sus instalaciones se reunía habitualmente Mariano Terry, pionero del sector automovilístico en Sevilla, cuando la presencia de concesionarios y establecimientos especializados todavía era escasa. El quiosco se convirtió así en un lugar de encuentro con potenciales compradores, donde se negociaban importaciones y se cerraban acuerdos comerciales relacionados con la marca francesa Citroën.

Durante la década de 1950, el establecimiento experimentó una nueva etapa al transformarse en un espacio dedicado a los espectáculos musicales y flamencos, bajo la denominación de “Andalucía de noche”. Por su escenario pasaron artistas como Marujita Rodríguez, Anita Mayorga y Antonio Machín, que contribuyeron a consolidar su popularidad en la vida nocturna sevillana.

En 1961 se incorporó al conjunto un edificio auxiliar que, con el paso del tiempo, tuvo diversos usos administrativos. Entre ellos figuraron las dependencias de la Comisión de Asistencia Social y la Oficina Municipal de Información al Consumidor. En abril de 1972, durante la Feria de Abril, la azotea de esta construcción se habilitó como caseta ferial, una iniciativa singular en unos años en los que la celebración todavía tenía como escenario el Prado de San Sebastián.

Tras décadas de actividad, el bar Citroën cerró sus puertas definitivamente el 13 de abril de 2021, después del fallecimiento de su propietario, Benito González Yáñez. Su familia anunció entonces el cese del negocio, que había mantenido sus puertas abiertas durante casi 92 años, convirtiéndose en un establecimiento ligado a la memoria de varias generaciones de sevillanos.

En la actualidad, el histórico espacio inicia una nueva etapa con su reapertura como restaurante-café La Raza, recuperando su función hostelera y manteniendo su presencia en un entorno estrechamente vinculado a la historia de la Exposición Iberoamericana y a la evolución urbana de Sevilla.

 

Bar Citroën (ver) (CC BY 3.0)

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