viernes, 16 de octubre de 2026

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Palacio Yanduri.

Situado en la plaza de la Puerta de Jerez, en la esquina con la calle san Gregorio, en uno de los enclaves más representativos del centro histórico de Sevilla, el Palacio de Yanduri constituye uno de los ejemplos más singulares de arquitectura residencial de comienzos del siglo XX. Su monumentalidad y la influencia de la arquitectura francesa lo distinguen del caserío tradicional sevillano y lo convierten en un testimonio de las transformaciones arquitectónicas que experimentó la ciudad en el tránsito del siglo XIX al XX.

Palacio de Yanduri

Palacio de Yanduri

En este lugar se levantaba una residencia vinculada a los Vicentelo de Leca, señores de Cantillana y propietarios relacionados con el antiguo linaje de los condes de Cantillana. Durante el siglo XIX, pasó a utilizarse como sede de la Intendencia Militar, con dependencias administrativas, almacenes y viviendas.

El solar guarda una estrecha relación con la biografía de Vicente Aleixandre, uno de los grandes representantes de la poesía española contemporánea. El poeta nació en Sevilla el 26 de abril de 1898, cuando sus padres, Cirilo y Elvira, residían en el antiguo inmueble ocupado por la Intendencia Militar junto con sus abuelos maternos, Antonino Merlo, intendente general, y Estefanía García de Pruneda. Por tanto, aunque suele afirmarse que el Palacio de Yanduri fue su casa natal, conviene precisar que Aleixandre vino al mundo en la construcción anterior, que fue demolida para levantar el edificio actual. Una placa conmemorativa recuerda esta vinculación del lugar con el escritor, galardonado con el Premio Nobel de Literatura en 1977.

Placa de Vicente Aleixandre

La construcción del palacio actual fue promovida por Pedro de Zubiria e Ybarra y su esposa, María Teresa Parladé y Heredia, marqueses de Yanduri. El matrimonio pertenecía a los círculos de la alta sociedad de la época y estaba relacionado, por vía familiar, con algunas de las principales familias acomodadas de Sevilla. María Teresa era hija de Andrés Parladé y Sánchez de Quirós, II conde de Aguiar, y hermana de Andrés Parladé Heredia, residentes entonces en la actual casa Guardiola (leer mas). 

Casa Guardiola

Las obras comenzaron entre 1901 y 1902 y concluyeron en 1904. El proyecto inicial se atribuye al maestro de obras Antonio Rey y Pozo, cuya muerte impidió que pudiera completarlo. La dirección fue asumida posteriormente por el arquitecto Jacobo Galí y Lassaleta, que se encargó de finalizar el edificio. Para su diseño se tomaron como referencia modelos franceses, siguiendo una tendencia en la arquitectura sevillana de finales del siglo XIX y principios del XX.

La muerte de los marqueses, que no tuvieron descendencia, determinó un nuevo destino para el inmueble. Tras el fallecimiento de María Teresa Parladé y Heredia en 1933, sus bienes quedaron sujetos a las disposiciones testamentarias que dieron origen a la Fundación Yanduri.

Fundación Yanduri

La institución debía perpetuar la memoria de sus fundadores mediante actividades benéficas y sociales, con especial atención a la protección de niñas huérfanas y a la creación de espacios destinados a la formación y al trabajo. La fundación contemplaba, entre otros fines, la asistencia a huérfanas de padre y madre y el establecimiento de un taller de confección de ropa.

Sin embargo, el estallido de la Guerra Civil española alteró profundamente el destino del edificio. En agosto de 1936, el palacio fue requisado y utilizado como residencia de Francisco Franco durante su primera estancia en Sevilla tras la sublevación militar de julio. En sus dependencias se instaló también el cuartel general de los sublevados, convirtiendo temporalmente la antigua residencia aristocrática en un centro de operaciones militares y políticas.

El general Franco y el Teniente General Yagüe saliendo del Cuartel General instalado en la Casa Yanduri

Este episodio quedó recogido en una lápida conmemorativa que se colocó en la fachada por acuerdo del Ayuntamiento de Sevilla, fechada el 16 de julio de 1964. En ella se recordaba el establecimiento del primer cuartel general de Franco en el inmueble el 7 de agosto de 1936. La placa fue retirada en 2017, en el contexto de las actuaciones relacionadas con la memoria histórica. 

Lápida conmemorativa del establecimiento del Primer Cuartel General de Franco

Una vez finalizada la contienda, el palacio fue cedido a las Hijas de la Caridad, que establecieron allí una comunidad religiosa y desarrollaron actividades educativas y asistenciales. Así, durante una etapa albergó un colegio femenino, además de dependencias residenciales para las religiosas y un obrador dedicado a la confección de ropa blanca. De esta manera, la antigua mansión aristocrática adquirió una función social y educativa, en consonancia con los fines benéficos previstos por sus fundadores.

A finales de los años setenta y comienzos de los ochenta, el edificio dejó de cumplir con normalidad estas funciones y atravesó una etapa de abandono y deterioro. Se plantearon distintas posibilidades para su reutilización, entre ellas su eventual conversión en sede de instituciones públicas, aunque esas iniciativas no llegaron a materializarse. 

Finalmente, el Banco Santander promovió su recuperación para instalar en él dependencias bancarias. Las obras de rehabilitación permitieron acondicionar los espacios interiores y recuperar el inmueble después de años de deterioro. Desde 1987, el palacio ha estado vinculado a esta entidad financiera, que lo utiliza como sede bancaria.

El Palacio de Yanduri forma parte, además, de un reducido conjunto de construcciones sevillanas en las que se reconoce una influencia francesa particularmente marcada. En este ámbito pueden citarse también la Casa de las Sirenas, en la Alameda de Hércules, y la Casa Rosa, conocida históricamente como Villa Eugenia. Estos edificios muestran que la arquitectura residencial sevillana de finales del siglo XIX y comienzos del XX no siguió una única orientación estética, sino que incorporó diferentes modelos europeos antes de la consolidación del regionalismo.

Entre los elementos más reconocibles de su composición destacan las ventanas circulares, las balaustradas y los marcos clásicos de puertas y vanos.

El acceso se realiza a través de un gran arco de medio punto que conduce a un apeadero, espacio destinado a facilitar la llegada de carruajes y la entrada de los visitantes. Esta disposición responde a las necesidades de una residencia aristocrática de comienzos del siglo XX, en la que la circulación de vehículos y personas debía integrarse en la organización doméstica. El edificio estaba concebido para combinar la vida privada de sus propietarios con las funciones representativas propias de su posición social.

Detalle de la puerta de acceso

Detalle del Apeadero


El patio principal destaca por sus columnas y la presencia de la fuente central que constituye uno de los elementos ornamentales más destacados de su espacio interior. 

El conjunto escultórico, de tonalidad oscura, contrasta con la luminosidad de la arquitectura que lo rodea y con la blancura de las columnas, las bóvedas y el pavimento marmóreo, convirtiéndose en el principal foco visual del patio.

La obra presenta una composición vertical y ascendente, organizada en torno a un pedestal escalonado de planta cuadrangular, decorado con motivos vegetales y relieves ornamentales. Sobre él se dispone un grupo de figuras femeninas de cuerpo entero, realizadas en un material oscuro, ataviadas con largos paños que se adaptan a sus cuerpos. Los pliegues de los vestidos, los cabellos recogidos y la idealización de los rostros responden a un lenguaje escultórico de tradición clasicista, habitual en la ornamentación de edificios representativos de finales del siglo XIX y comienzos del XX.

Sobre las figuras se eleva un soporte central que sostiene una gran taza circular, de perfil escalonado y decoración acanalada. La taza culmina en un recipiente circular más pequeño, que completa la estructura escalonada de la fuente. El conjunto se encuentra rodeado por un pilón circular de mármol claro, integrado en el pavimento del patio. La combinación de la piedra blanca con la escultura oscura establece un contraste cromático muy acusado, que permite contemplar la fuente como una pieza autónoma dentro del espacio arquitectónico.

Detalle del patio con la fuente central

Detalle de la fuente

Detalle del rostro de las figuras femeninas


Una de las particularidades más interesantes del palacio es su conexión histórica con el Real Alcázar a través de la Huerta de la Alcoba, espacio en el que posteriormente se configuró el denominado Jardín Inglés. Según la tradición, esta comunicación permitía a la reina Victoria Eugenia visitar a la marquesa de Yanduri sin necesidad de salir al espacio público. La relación entre ambas mujeres habría favorecido la existencia de este acceso, que vinculaba la residencia privada con el recinto palaciego. Más allá de la anécdota, esta conexión ilustra la proximidad entre determinados círculos aristocráticos y la Casa Real, así como la importancia de los jardines y pasos privados en la organización de las grandes propiedades de la época.

Patio en contacto con el Real Alcázar

Al fondo la puerta de comunicación con el Real Alcázar

Detalles de la puerta de comunicación con el Real Alcázar

Detalles

Detalles

Otras paredes del patio

Otras paredes del patio

Detalles del fondo de la galería

Detalles del fondo de la galería

Otras paredes del patio


Por la escalera de mármol se accede a la primera planta donde se observan esculturas y tapices y se accede a la capilla.

Detalles de la Escalera

Detalles de la Escalera
Detalles de la Escalera
Detalles de la Escalera

Tapices

Esculturas

Esculturas
Esculturas
Esculturas
Esculturas

No tengo información sobre la capilla en la que destaca la cúpula y el altar principal con una pintura de la Sagrada Familia.

Detalle de la cúpula

Visión frontal de la capilla

Detalle del cuadro de la Sagrada Familia

Visión del lateral derecho de la capilla

Detalle del Éxtasis de santa Tersa ¿?

San José con el Niño

Visión del lateral izquierdo de la capilla

Detalle del Ángel de la Guarda. Copia de Murillo

Detalle de san Antonio

San Cristóbal

La Santísima Trinidad


En definitiva, el Palacio de Yanduri es mucho más que una residencia señorial de fachada elegante. Su historia reúne la memoria de los antiguos propietarios del solar, el nacimiento de Vicente Aleixandre, las aspiraciones de la aristocracia de principios del siglo XX, los acontecimientos de la Guerra Civil y la posterior transformación del inmueble en espacio educativo y bancario. 

Detalle de un tapiz

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